Canon EOS 200D: análisis

Probamos la réflex más pequeña del momento. ¿Suficiente argumento o hay mejores opciones por ese precio?

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No hace falta prescindir del espejo réflex para tener entre manos una cámara ligera y compacta. Al menos ese es el mensaje de Canon con EOS 200D (Rebel SL2 en el mercado americano), a día de hoy la réflex más pequeña del mercado.

Puede que no suene como el argumento más emocionante del mundo a estas alturas, así que para animar un poco el tema hemos pedido la versión blanca para probar. ¿Una cámara totalmente blanca? Bueno casi, porque el zoom de serie (el Canon 18-55 mm f3.5-5.6 EF-S) viene en color plata, pero no desentona demasiado.

Canon EOS 200D

Pero dejando a un lado el tema cromático, como siempre, hemos pasado un par de semanas trasteando con esta pequeña SLR que busca su espacio entre la sencilla y asequible EOS 1300D y la más completa EOS 800D.

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Si alguien se anima a descargar los RAW originales, están aquí. Pinchando en las imágenes se accede a la galería completa con los JPEG a máxima resolución.

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Bastante completa y manejable, seremos breves porque en realidad esta EOS tiene tantos parecidos con sus compañeros de gama que nos da la sensación de ya haberla probado antes. En cualquier caso, la pregunta es la habitual: ¿merece la pena por lo que vale -enre 750 y 650 euros con el zoom 18-55 milímetros- o hay mejores opciones en el mercado?

Pequeña pero buena ergonomía

Con un peso de poco más de 450 gramos (sólo el cuerpo) nos temíamos que entre las manos la 200D fuera una de esas cámaras un tanto débiles y, como solemos decir por aquí, plasticosas. Pero estábamos equivocados: los acabados son buenos, la ergonomía está realmente bien conseguida y el tacto no es en absoluto el de una cámara barata. Para entendernos: no es una EOS 1300D y se nota al momento.

Canon EOS 200D

Canon EOS 200D

Buena nota también para los mandos y su distribución, así como para la cantidad de accesos directos o el manejo de los menús a través de la pantalla táctil. Y es que estamos ante una cámara que perfectamente puede controlarse en su totalidad desde este monitor y los diferentes ajustes que se ofrecen al tocar el botón central “Q Set”.

Pero también es verdad que la filosofía de la la EOS 200D es ser una cámara sencilla, así que quienes busquen, por ejemplo, dos ruedas de control o una larga lista de mandos con funciones configurables puede que acaben algo decepcionados. Sencillamente, esta no es su cámara.

Canon EOS 200D

Canon EOS 200D

Por cierto, una pega: el interruptor de encendido parece cómodo y práctico, pero es realmente fácil saltar directamente a la función de vídeo en vez de quedarnos -como pretendíamos casi siempre- en el modo de fotografía. Puede parecer un detalle menor, pero al final es posible que perdamos alguna foto mientras corregimos el error o al intentar disparar sin darnos cuenta de que no estamos en Live View, sino a punto de empezar a grabar un vídeo.

Enfoque y velocidad

Las buenas sensaciones que transmite la cámara en cuanto a diseño y manejo conviven con unas prestaciones bastante modestas. La 200D no es la cámara más sencilla ni barata de la compañía, pero por ejemplo su sistema de enfoque de 9 puntos se ha quedado ya un tanto desfasado. Sobre todo si pensamos en lo que la competencia ofrece en este mismo rango de precios.

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En la mayoría de ocasiones hemos acabado trabajando con el enfoque desde la pantalla en lugar de a través del visor.

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La buena noticia es que si optamos por ignorar el visor réflex -que también es un poco justo de tamaño- y manejamos la cámara desde la citada pantalla articulada, las cosas mejoran bastante. Y es que la EOS 200D cuanta con el sistema de enfoque Dual Pixel de Canon que a estas alturas ha demostrado ser el más eficiente de los vistos hasta ahora en una réflex. Cuando lo que queremos es enfocar desde la pantalla, se entiende.

La velocidad de disparo (5 fotogramas por segundo) tampoco destaca especialmente, aunque es verdad que en líneas generales la 200D muestra un comportamiento suficientemente ágil para lo que se espera de ella.

Canon EOS 200D

Porque estamos ante una réflex que pone el acento en la facilidad de manejo. De hecho la cámara llega con una especie de menús de ayuda activados de serie en los que se explica cada uno de los modos de disparo y los efectos que se pueden conseguir, por ejemplo, usando un diafragma más o menos abierto o diferentes velocidades de obturación. No es nada nuevo -Nikon ofrece algo parecido en sus réflex más sencillas también- pero sí una prestación interesante para los que quieran aprender algo más con su cámara.

Calidad de imagen

Esta pequeña réflex utiliza el mismo sensor de imagen que la mayoría de modelos en el actual catálogo de Canon, tanto dentro de las SLR como de las sin espejo: un CMOS APS-C de 24 megapíxeles.

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A estas alturas su rendimiento ya no es ninguna novedad, con una calidad de imagen que en líneas generales no dudaríamos en calificar de muy buena. La medición tal vez tiene cierta tendencia a quemar las luces altas -o es culpa nuestra que no sabemos medir-, pero por lo demás los JPEG lucen estupendamente, con un nivel de detalle y color excelente.

El rendimiento a altas sensibilidades (la cámara llega hasta 51.200 ISO) tampoco está nada mal, aunque es verdad que ni en este punto ni, sobre todo, en lo que respecta a rango dinámico, la 200D es líder en su segmento.

¿Merece la pena?

Pequeña, ligera, fácil de manejar… y encima disponible en color blanco para los amantes de Star Wars. Si a eso le añadimos unos resultados muy decentes, no parece una mala carta de presentación para esta EOS 200D.

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El problema, como casi siempre, es el precio y la competencia. Y es que por los entre 650 y 750 euros que pueden encontrarse esta réflex hay opciones que resultan muy tentadoras. Incluso dentro del catálogo de Canon, quienes quieran una cámara un poco más capaz -aunque no sea tan pequeña- la EOS 800D o nuestra querida EOS 77D son opciones más interesantes por no mucho más dinero.

Canon EOS 200D

Y si el tema del tamaño es prioritario y también interés la facilidad de manejo, la gama sin espejo EOS M tampoco es una mala opción, con idéntica calidad de imagen aunque en los modelos más económicos hay que renunciar al visor integrado. Pese a ello, en muchos casos nos inclinaríamos antes por una EOS M6 que por esta 200D.

Echando un vistazo a la competencia, resulta imposible no enfrentar esta 200D a la Nikon D3400 -más económica- o a la más completa D5600, con un precio similar y que ofrece más prestaciones y una calidad ligeramente superior. La lista es larga en realidad, con modelos tan interesantes como la Sony A6000, que también puede presumir de unas prestaciones, calidad y precio más competitivos.

En resumen

  • Pequeña, ligera y muy fácil de manejar
  • Buena ergonomía teniendo en cuenta el tamaño
  • Pantalla articulada y táctil
  • El sistema de enfoque tradicional por visor se queda un poco corto
  • Excelente enfoque a través de la pantalla
  • Buena calidad de imagen, aunque no la mejor de su clase
  • Aunque sin vídeo 4K, la calidad de los clips es muy decente
  • El precio algo elevado hace que la cámara no resulte muy competitiva ahora mismo.
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10 Comentarios

  1. Un poquito borde el ciudadano entrevistado ¿no? Seguro que no tiene ni idea de video 😉

    ¿Qué deciros? Me gustan vuestros análisis de cámaras. Los hacéis amenos e interesantes. Mola el color blanco pero por nada saldría a hacer street con una cámara tan llamativa.

    Gracias.

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