Canon XC15: análisis

4

Desde que Canon lanzó la Canon XC10 allá por abril del año 2015, quedó claro que se iba a convertir en una de las cámaras más peculiares del catálogo de la firma Y es que la propia naturaleza de este modelo, su filosofía y planteamiento y sobre todo su peculiar diseño lo colocan en un nicho aparte en el mercado de videocámaras.

La Canon XC15 recoge todo lo que ya vimos en su predecesora, y amplía y mejora algunas de sus prestaciones para seguir seduciendo a usuarios y profesionales del vídeo. Gran calidad de imagen en 4K, un sensor de una pulgada (muy en boga últimamente) y un objetivo integrado de 12 aumentos, todo ello en un cuerpo ligero y compacto, son sus mayores bazas. Una receta novedosa que, eso sí, no resulta barata: unos 2.400 dólares.

Un diseño diferente

Lo primero que llama la atención de la XC15 es sin duda su diseño: a medio camino entre una compacta de zoom largo y una de esas videocámaras de sensor grande que tan de moda están últimamente.

La Canon XC15 resulta muy confortable y ergonómica entre las manos, y transmite la sensación de ser un producto sólido, robusto y bien acabado. Sorprende, eso sí, la cantidad de plástico empleado en su construcción, más aún si tenemos en cuenta el elevado precio de la cámara, un dato que nos obliga a mirar todos los detalles con lupa.

La cámara cuenta con una empuñadura basculante de generosas dimensiones capaz de rotar 180 grados para facilitar las tomas desde posiciones bajas o elevadas. Canon también ha optado por incluir con la cámara una lupa que se acopla a la pantalla basculante y ejerce como visor. Una solución que cumple su cometido con solvencia, aunque uno no puede dejar de pensar que este modelo bien merecía un visor electrónico de calidad, sobre todo considerando que algunas cámaras más baratas cuentan con esta prestación.

Así mismo también se echan mucho de menos más controles físicos y configurables (solo cuenta con tres), así como diales para manejar algunas funciones básicas. Y es que muchos de los ajustes y las opciones de la XC15 solamente son accesibles a través de la pantalla táctil, un método de control que no es el más habitual en entornos profesionales y que además queda inutilizado cuando estamos usando el visor de lupa.

En el modelo anterior también se echaban de menos unas conexiones de audio más profesionales, algo que la XC15 ha solucionado incluyendo un módulo que se acopla en la zapata de la cámara y que proporciona sendas entradas XLR con volúmenes indepdientes.

Una lente para todas las situaciones

El zoom 27–273 milímetros con una luminosidad de f2.8–5.6 es otro de los aspectos destacables de la cámara. Un rango focal tremendamente versátil y muy adecuado para cubrir todo tipo de rodajes sin necesidad de cargar con equipo extra.

Eso sí hubiera sido deseable contar con una apertura de diafragma constante, algo esencial en el terreno del vídeo para evitar los cambios de luz durante los desplazamientos de zoom.

Así mismo no hubiera estado de más ofrecer la posibilidad de desplazar el zoom de forma motorizada, como sucede con la gran mayoría de las videocámaras destinadas a la grabación de reportajes.

Sí ha acertado Canon sin embargo en el sistema de estabilización de la XC10, tremendamente efectivo y que convierte a la cámara en una auténtica delicia para grabar a mano alzada.

Fotogramas extraídos de una secuencia de vídeo grabada con la Canon XF15 dónde se puede ver el alcance de su objetivo zoom de 10 aumentos

La XC15, por cierto, cuenta también con un práctico filtro ND integrado de tres pasos. Una gran noticia, aunque hubiera sido deseable contar con filtros más potentes para los días realmente soleados.

Video 4K a 305 Mbps

Pero donde realmente destaca la XC15 es precisamente en su excelente rendimiento a la hora de grabar vídeo. Armada con un sensor CMOS de una pulgada, un tamaño que en los últimos tiempos se ha convertido en una especie de estándar entre los productos para usuarios avanzados, la cámara es capaz de grabar 4K con un flujo de datos de 305 Mbps, compresión 4:2:2 a 24 y 25 fotogramas por segundo.

La calidad de imagen es francamente buena, con una nitidez y un nivel de detalle que no decepcionarán a nadie, y además es posible hacer todo tipo de correcciones en posproducción gracias a la solidez del códec de grabación XF-AVC.

Eso sí, hay que tener en cuenta que con este tamaño de sensor no es posible desenfocar mucho los fondos y que la XC15 no es la mejor cámara para grabar con poca luz, aunque se defiende bien hasta 3.200 ISO e incluso más allá.

Fotogramas capturados a 800, 1.600, 3.200 y 6.400 ISO

La XC15 incluye además los perfiles de color Canon Log y Wide DR Gamma, presentes en toda la saga Cinema EOS de Canon y esenciales para realizar correcciones de color profesionales.

Además de 4K, la Canon XC15 permite grabar secuencias Full HD a 60, 50, 30, 25 y 24 cuadros por segundo así como alcanzar velocidades de hasta 120 fotogramas con una resolución de 1280 x 720 píxeles.

La imagen superior es un fotograma de vídeo tal y como lo graba la cámara en Canon Log y las otras dos con sendos ajustes de color aplicados.

Conviene recordar que la cámara usa como soporte de almacenamiento para el vídeo 4K tarjetas CFast 2.0, uno de los formatos de memoria más caros del mercado.

Conclusión

La Canon XC15 ofrece a priori muchas de las cosas que un usuario avanzado puede esperar de una videocámara: excelente calidad de imagen, buena ergonomía, controles avanzados, un objetivo versátil y estabilizado, grabación 4K con un códec robusto, un visor, conexiones de audio profesionales…

De hecho podemos afirmar sin temor que gracias a su acertada combinación de prestaciones y tamaño resulta una cámara ideal para realizar reportaje social, documentales o cualquier otro tipo de rodaje que requiera rapidez, agilidad y un equipo ligero y pequeño. Así mismo, la XC15 puede resultar una acompañante perfecta para  equipos más potentes como las Canon C300 y C500 de la gama Cinema EOS.

El principal hándicap de la cámara es sin duda su elevado precio. Un importante contratiempo que, lamentablemente, nos obliga a observar algunos de sus inconvenientes quizás con más severidad de la que sería habitual en este tipo de productos.

Afortunadamente la Canon a resuelto la ausencia de conexiones de audio XLR del anterior modelo, pero seguimos echando en falta un zoom de luminosidad constante, más controles físicos y un auténtico visor electrónico. Sin contar también el desembolso de dinero extra que supone el uso de tarjetas CFast 2.0.

Fotografía realizada con la Canon XF15

Por cierto, la XC15 también es capaz de hacer fotos de 12 megapíxeles bastante decentes, aunque Canon prácticamente ni lo menciona y posiblemente no le importe demasiado a los posibles compradores de este producto.

Compartir

4 Comentarios

  1. En realidad, lo que intenta hacer esta cámara es contentar a los desilusionados usuarios que han visto como Canon ha ido quedándose atrás en video réflex por intentar redirigirnos hacia un nuevo producto inventado con el único fin de segmentar para vender más.

    Desconozco las cifras de ventas de esta cámara, pero puedo intuir que ha sido un fracaso. Esta cámara ha quedado obsoleta para la mayoría de usuarios a los que pretende ir dirigida.

    Lo que pide el usuario es poder usar el objetivo que le dé la gana, con o sin adaptadores y capturar 4k en full-frame, sin recortes como tampoco pasa con la 5D MKIV un absoluto despropósito en vídeo.

    Canon nos puso el caramelo en la boca con el vídeo de las 5D MKII y ahora nos lo quita para segmentar lo que antes era un todo en uno.
    La superioridad de Sony en el mundo de foto/vídeo hace cada vez más evidente dar el salto.

Dejar respuesta