Fujifilm Instax SQ10, la instantánea híbrida y cuadrada

La nueva instantánea se acerca mucho más a lo que en su momento la Socialmatic de Polaroid intentó: trasladar Instagram al mundo real y al papel.

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Hace unos años era difícil imaginar que a la fotografía instantánea le espera una segunda juventud. No es sólo una forma de hablar, porque la moda alrededor de las cámaras Instax de Fujifilm se puede traducir perfectamente en números: a día de hoy es el negocio más rentable dentro del apartado de fotografía e imagen de la compañía.

Ni sistema X, ni formato medio profesional ni nada: cámaras y película Instax. No sólo se venden mucho, sino que a corto plazo las previsiones para este año son de un notable crecimiento respecto al ejercicio anterior. ¿Alguien en el sector de la fotografía digital puede decir lo mismo?

En este contexto de entusiasmo químico e instantáneo llega la nueva SQ10 que llevamos esperando desde el otoño pasado. Una nueva Instax que no sólo se atreve ahora con el formato cuadrado en un más que evidente guiño a Instagram -que sí, que esta red no inventó las fotos cuadradas, pero ya nos entendemos- sino que también juega ahora a dos bandas, siendo la primera de la serie digital e instantánea.

Acaba de salir a la venta -o lo hará en cuestión de días- cuesta unos 280 euros y promete poner todavía más de moda eso que parecía olvidado: tener fotografías en papel. Nosotros ya hemos podido pasar un rato trasteando con ella, y la verdad es que nos ha gustado mucho.

Diseño simétrico

Nuevo formato de papel y también nuevo diseño para esta Instax, que rompe con la estética más colorida o más clásica que habíamos visto hasta ahora en otros modelos. En su lugar se apuesta por un diseño cuadrado y simétrico, con dos botones frontales que pueden ejercer de disparador o realizar otras funciones, según se configuren.

Pero la principal novedad es, claro, la pantalla. Estamos ante una cámara instantánea que también es digital, con un sensor de apenas 4 megapíxeles que permite hacer las fotos, repetirlas, retocarlas y sólo cuando esté perfecta pasarlas a papel.

A cambio desaparece el visor que habíamos visto hasta ahora en las Instax -mucho mejor la pantalla, que no se nos enfaden los clásicos- y contamos con una rueda de control y un menú bastante fácil de manejar.

De la parte óptica se ocupa un angular con una focal equivalente a unos 28 milímetros y una luminosidad f2.4. Además, en lugar del foco libre -todo estaba enfocada a partir de cierta distancia- usado hasta ahora, esta cámara sí cuenta con un sistema de enfoque automático.

Digital e instantánea

Aunque esta fusión entre lo digital y las copias en papel pueda recordar a algunas cámaras de Polaroid, en realidad el sistema es diferente. Frente al sistema de impresión sin tinta que usan las Polaroid digitales, aquí se trata de una instantánea química tradicional.

Es decir, sacamos la foto, aplicamos los filtros y efectos deseados y una vez lista la pasamos a papel. La cámara expulsa la copia y tras un par de minutos -el revelado nos ha parecido algo más rápido, por cierto- tendremos una bonita instantánea cuadrada.

¿Se pierde la magia? Un poco, pero para quienes prefieran el sistema tradicional sólo tienen que poner la cámara en modo Auto, de forma que cada vez que pulsen el disparador  tendrán al momento una instantánea saliendo de la cámara.

En este caso, claro, cualquier filtro o ajuste habrá que aplicarlo antes de tomar la foto. Tampoco es mayor problema, porque disponemos de una pantalla en la que previsualizar el resultado, pero mejor andar con cuidado porque las posibilidades de que pulsemos por error el disparador y acabemos con una foto negra, movida o demasiado artística son altas.

Teniendo en cuenta que hablamos de un precio aproximado de 1 euros por foto, tampoco nos vamos a arruinar, pero no es plan de ir tirando euros a lo loco.

Instagram hecho cámara

Tal vez sea el formato cuadrado o los filtros que ofrece, pero lo cierto es que resulta imposible tener la Instax SQ10 entre las manos y no pensar en una especie de Instagram traspasado a la vida real.

Sí, aquello que intentó hacer en su momento la divertida y curiosa Socialmatic de Polaroid pero que fracasó estrepitosamente. Ahora Fujifilm parece que ha captado mucho mejor la idea, fusionando en una cámara relativamente pequeña lo mejor del mundo digital, y esa magia y encanto de las instantáneas.

¿La cámara del momento para ser los más modernos del barrio? Posiblemente.

3 Comentarios

  1. Me ha causado gracia es ver con que seriedad se trata una cámara tan espectacular. Como me gustaria ver las tomas falsas de este videos, rollo…venga ahora toca hablar de la pantalla, el enfoque corta que me meo….

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