Kodak Ektra, el smartphone que quiere ser una cámara clásica

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Kodak se ha tomado tan en serio lo de tirar de historia y nostalgia que la idea no sólo ha llegado a su logotipo o a la película química, sino también a los móviles. ¿Pero Kodak también fabrica smartphones? No exactamente. Lo hace la firma inglesa Bullit Group que cuenta con la licencia de uso de la marca para este segmento.

De hecho, no es la primera vez que Kodak intenta trasladar al mundo de los móviles su filosofía fotográfica, aunque hasta ahora los resultados siempre han dejado bastante que desear en cuanto a prestaciones y calidad. ¿Y si le ponemos a la receta un poco de diseño retro?

Eso es exactamente lo que han hecho con el Kodak Ektra que, anunciado hace unos meses, se ha dejado ver por el Mobile World Congress. Así que no hemos querido dejar pasar la oportunidad de jugar un rato con el él. Y con sus complementos, claro, porque la funda de piel que acompaña a este curioso smartphone es parte de su encanto.

Pero tras ese aspecto que supuestamente homenajea a las Kodak Ektra de antaño hay una cámara de prestaciones medias: sensor de 21 megapíxeles, un objetivo equivalente a 26,5 milímetros f2, controles manuales bastante bien implementados y un botón de disparo con el logo de Kodak grabado. Precioso detalle.

¿Formato RAW? No integrado en la aplicación nativa de la cámara, pero sí disponible a través de otras aplicaciones. Lo que sí disponemos es de un modo para simular el desenfoque del fondo que, sin estar tan bien conseguido como el de modelos de la competencia dotados de doble óptica, sí puede llegar a conseguir unos resultados aparentes.

Otro detalle curioso: SnapSeed se presenta como la herramienta estándar e integrada para los que quieran editar las imágenes más allá de los filtros de serie ofrecidos -echamos de menos unos modos de color que emulen las películas de Kodak- o las opciones de Instagram.

Entre las manos hay que reconocer que el Ektra tiene su gracia. Y colgado del cuello para presumir de móvil diferente, más. Los resultados -ya lo veremos con más calma, que las ferias son un mal lugar para muestras- son correctos, pero tampoco como para tirar la cámara por la ventana y convertir este terminal en nuestro único dispositivo fotográfico.

Estamos ante un Android de algo menos de 500 euros, filosofía de gama media y unos resultados fotográficos que, si sacamos la lupa, no compiten ni con cámaras ni con los terminales estrella de Apple o Samsung, por ejemplo.

No se trata sólo de diseño y fachada, aunque es verdad que esa óptica de dimensiones considerables tiene mucho de estética más allá de que sea capaz -nos aseguran- de captar y concentrar algo más de luz que los pequeños objetivos que se estilan en los móviles.

¿Un terminal para fotógrafos? También, pero sobre todo para creativos que quieran una buena dosis de nostalgia y de diseño. Y un móvil diferente que deje claro que son apasionados de la fotografía.

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