Carretes envejecidos en barricas de roble, la última extravagancia de Lomography

La película F2 400 promete unos tonos únicos gracias a este curioso tratamiento.

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Dejando a un lado el clásico debate sobre el sentido y utilidad real de muchos de sus productos, pero hay que reconocer que pocas compañías dominan el marketing fotográfico como Lomography. La última ocurrencia de esta firma ha sido envejecer rollos de negativos como si se tratara de vino.

Puede sonar a chiste, pero eso es justo lo que han hecho con el negativo de color F2 400 que recientemente han puesto a la venta en carretes de 35 milímetros. Según explican ellos mismos, hace siete años compraron la última bobina de película de una fábrica italiana que estaba cerrando y la conservaron en una barrica de roble en la República Checa hasta ahora.

Y parece que el experimento les ha salido bien o, al menos, eso es lo que aseguran. ¿Una película caducada con tonos incontrolables? Nada de eso, la F2 400 ofrece “unos tonos únicos que recuerdan a las películas X-Pro”, explican.

Con una sensibilidad de 400 ISO, cada carrete de esta película reserva -por usar la nomenclatura del vino- se cotiza a casi 6 euros el carrete. Se trata, claro, de una edición limitada, así que quienes tengan curiosidad por probar este invento deberían darse prisa.

¿Genialidad o morro? La eterna duda cuando se habla de Lomography aunque no habría que olvidar que muchas firmas tradicionales estarían encantadas de que sus márgenes y beneficios se parecieran a los de estos originales productos.

6 Comentarios

    • En serio, ¿quienes coj*** son los de la página “fotochismes”? No hacen más que enlazar noticias de Photolari “adornándolas” con un tono jocoso/graciosillo que se hace bastante cansino.

  1. …pues me parece una gilipollez, sigo utilizando carrete de vez en cuando, y caducados de muchos años, que aveces dan unos resultados chulos, pero esto de envejecido en barrica… ¿para cuando un carrete al microondas de cocina?

  2. Cursos de márketing avanzado, es lo que pueden dar…

    Solo un genio, o un loco, puede tener la ocurrencia de relacionar la cultura del vino (porque de eso se trata, de vincular algo tan bien elaborado y con tanto éxito como es el márketing de la industria vitivinícola) con la fotografía, pero además a ese nivel tan absurdo, y que encima les salga redondo y sea un éxito.

    Lomography no sé si tendrá mucha idea sobre los subproductos fotográficos que vende, pero a nivel de originalidad son unos cracks.
    Yo diría que más que conocimiento del mundo fotográfico, tienen una verdadera simbiosis con la mercadotécnia. En eso tienen pocos rivales. George Lucas, Apple y 4 más…

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