¿Qué sentido tiene desarrollar una nueva cámara réflex de película con la enorme oferta de segunda mano que ya hay? Esa fue la pregunta que muchos se hicieron cuando el 2017 se anunció el proyecto de la Reflex I.

Y el tiempo ha demostrado que tenían razón. Pese a que el proyecto llego a recaudar 180.000 euros, sus creadores han anunciado ahora, cuatro años después, que abandonan la idea.

Según explican, aunque se estaba trabajando en un prototipo que ya estaba al 80%, los problemas a la hora de encontrar nuevos inversores y la falta de dinero para seguir adelante le obliga a tirar la toalla.

Sobre el papel, la Reflex I proponía algo bastante original: como parte de su sistema modula, también la bayoneta de la cámara era intercambiable, de modo que se podían usar diferentes sistemas de ópticas.

Aunque podía parecer un buen gancho para los usuarios con una buena colección de objetivos clásicos, parece que el argumento no ha sido suficientemente atractivo como convertir en realidad esta cámara.

4 Comentarios

  1. Otro de esos locos proyectos condenados desde el principio. Quien tenga la curiosidad de vivir el pasado de la fotografía, por 450 “lereles” con los que invitaban a participar en el proyecto, tiene cámaras analógicas usadas de primer nivel. Todos estos proyectos que cada cierto tiempo aparecen sobre máquinas retro, o son de soñadores que no están en el mundo real, o que están en el mundo real y buscan “soñadores”.

  2. ¿ Que se sabía en éste mundillo desde el minuto cero, que era un timo para el accionariado de pardillos que han pillado?. Era un hecho. Aprovechando que los inversores, cuando invierten en algo, la mayoría no tiene ni zorra idea de lo que es en lo que invierte, ni entiende de barcos. Solo le importan los beneficios netos que van a obtener, y se desentienden de todo lo demás.

    Seguro que los que han picado aquí, la próxima vez que les entren para comprar acciones sobre un proyecto de fabricación de ollas exprés, hechas con cartón piedra, ya abren el párpado y hasta se molestan en saber que demonios es eso….

    Ahora falta saber que se sacan de la chistera otra vez, y a quién trincan de nuevo. Hay gente p´a tó ….

  3. Y esos 180.000 $ a dónde han ido a parar. Creo que ya hemos visto numerosos fraudes en intentar crear bienes de equipo fotográfico clásico y este es otro; a pesar de las lamentaciones, que huelen a excusa y una forma de llevarse, unos pocos, lo recaudado. Pasó también con cierta óptica que al final no resultó o fue un fraude en términos parecidos. En fin, si uno quiere una cámara clásica de película, todavía existen montones de ellas a un precio más o menos razonable -aunque han subido y salvo excepciones- y no creo que haya que caer en estos «proyectos» que son el timo del toco-mocho, más que otra cosa.

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