Canon 24-105 mm f2.8 RF Z: el zoom más deseado, a prueba

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¿Cuánto estarías dispuesto a pagar y cargar a cambio de tener un objetivo que por cobertura, calidad y luminosidad sería capaz de cubrir la mayoría de escenas? Esa es la pregunta que toca hacerse y que tras probar el nuevo Canon 24-105 mm f2.8 RF Z hemos tratado de responder en este vídeo.

Un zoom clásico en cuanto a focales, pero que se atreve ahora con una apertura constante de f2.8 que cambia totalmente las cosas. También el precio (unos 3500 euros en tienda) y el tamaño. Nada como ponerlo al lado del 24-105 mm f4 RF L para entender de qué estamos hablando.

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Sobre su rendimiento en la parte estrictamente fotográfica ya dimos unas pinceladas hace unos días con una amplia galería de muestras que prueban su excelente rendimiento. Aunque al diseño sí que podemos encontrarle alguna que otra pega, la verdad es que los resultados son muy buenos.

Disparando a máxima apertura no detectamos problemas de viñeteado, el nivel de detalle en el centro de la imagen es muy alto (incluso nos da la sensación de que mejor que cerrando a f4) y en las esquinas la pérdida es menor si trabajamos a f2.8.

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Tiene sentido que si estamos pagando más y cargando más peso por un zoom f2.8 sea, precisamente, para que ya con este ajuste ofrezca un nivel altísimo de calidad sin necesidad de tener que cerrar un paso. No siempre ocurre, pero por suerte en este caso sí.

Canon 24-105 mm f2.8 L RF Z_10

Muy buena nota también para el enfoque y la estabilización, que sin llegar a los 8 pasos que promete Canon con cámaras también estabilizadas, sí nos va a permitir disparar con la focal más larga a velocidad de incluso 1/6 de segundo con un porcentaje de fotos utilizables muy alto.

Un objetivo de vídeo (y estudio)

Pero sin duda una de las principales particularidades de este objetivos es que es, según Canon, su primer objetivo híbrido. Es decir que está diseñado tanto para trabajar en fotografía como en vídeo, y esto se traduce en una serie de características muy concretas.

La más llamativa es que es posible adquirir un mando opcional, el PZ-E2, que se acopla al lateral del objetivo y nos permite hacer desplazamientos de zoom motorizados. Además existe una versión de este mismo mando que cuenta con una conexión de 20 pines, que sirve para conectar mandos de enfoque y zoom para conseguir una típica configuración de estudio.

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El anillo de diafragma continuo es otra prestación muy pensada para el vídeo, ya que permite ajustar la luminosidad de forma gradual. Además este objetivo presume de ser parafocal, es decir que mantiene el enfoque aunque variemos la distancia focal. Esto nos permite ajustar el foco en 105 mm y luego variar en encuadre a nuestro antojo sin tener que preocuparnos por enfoque.

Otro aspecto que miran con lupa los profesionales del vídeo es la respiración del objetivo, que en este caso es inexistente en 105 mm y bastante sutil a 24 mm, como también podéis ver en el vídeo de prueba que hemos hecho.

Así pues es un objetivo que sería ideal para bodas, documentales o incluso para usarlo en un plató en una configuración multicámara. También se podría usar en cine, aunque en ese caso concreto echamos de menos un anillo de enfoque con engranaje estándar para acoplar sistemas de follow focus.

¿El objetivo para todo?

Canon ya estrenó en su momento el sistema RF con una óptica que, años después, sigue siendo única: el 28-70 mm f2. También a costa de un precio y un tamaño considerable, cierto. Si en aquel caso se trataba más de una demostración de poderío óptico, el nuevo 24-105 mm f2.8 RF Z es mucho más pragmático: es el zoom que a casi cualquier usuario de Canon que pueda pagarlo le gestaría tener a mano.

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Pero a quienes asuste el precio tendrán que hacer una valoración algo más sosegada. Pensado sólo como una óptica para fotografía, la comodidad y versatilidad es evidente. También hay que tener en cuenta que no es una óptica pensada para llevar siempre encima de viaje -al menos si queremos ir ligeros- y que su distancia mínima de enfoque (45 centímetros) limita su uso como objetivo para foto de producto y mucho más para macro.

Así que mejor hablar de una óptica para casi todo porque, evidentemente, también hay vida más allá de los 105 milímetros. De hecho, es cuando valoramos también su potencial en vídeo cuando todo cobra mucho más sentido y el tamaño y el precio pasan de ser altos a muy razonables.

Canon 24-105 mm f2.8 L RF Z_7

Las prestaciones específicas para vídeo son, de hecho, el pilar fundamental de esta óptica que se convierte en una opción perfecta para trabajos en los que toca intercalar fotografía y vídeo. Exacto: cada vez más.

Bodas, eventos o, ahora sí, un viaje en el que haya que ocuparse de las dos cosas son algunos de los usos más evidentes que se nos ocurren en ese ecosistema híbrido. También, por supuesto, en el entorno de configuraciones de estudio donde, incluso con los citados accesorios, la óptica sigue teniendo un precio muy competitivo.

En definitiva, un zoom único y que, en cierto modo, plantea un claro reto al resto de marcas. ¿Se animarán Sony, Nikon o Sigma a seguir esta senda? Seguramente, los resultados de ventas de este 24-105 mm f2.8 de Canon serán una buena pista.