Hace unos días echábamos por tierra el argumento de venta de las principales marcas de cámaras de fotos contándote que en el fondo, independientemente de que tu cámara sea una humilde compacta de solo unos cientos de euros o una flamante cámara de formato completo de decenas de miles, en el fondo no es más que una caja.

Bueno, ya sé que que en las oficinas de Canon, Nikon, Sony, Fujifilm y demás no están precisamente preocupados por esa revelación, pero ya me entiendes.

La idea es que para comprender de verdad cómo se hacen las fotos -y para dominar los recursos que nos van a permitir modificar su aspecto- lo mejor es empezar simplificando al máximo.

Así que por lo que a nosotros respecta (y por ahora) una cámara no es tan compleja como podría parecer. En el fondo se trata sólo de una caja negra que, cuando pulsas el botón, permite la entrada de luz hacia una superficie sensible que registra la imagen.

Esa superficie puede ser un sensor digital o un carrete de película si disparas con una cámara analógica.

A partir de ahora usaré el término “sensor” para referirme tanto al dispositivo electrónico como al carrete. Por aquello de seguir simplificando y porque en realidad, la teoría fotográfica básica es exactamente la misma para una cámara digital y para una analógica.

Hoy vamos a detenernos a hablar de cómo se produce esa entrada de luz hacia el interior de nuestra “caja”. Pero antes…

Qué hay delante de tu sensor

Para visualizar el interior de tu máquina recurrimos a una imagen de una preciosa Canon A-1 analógica

Foto: neekoh.fi (CC)

Es imprescindible que sepas que en el interior de tu cámara, delante del sensor, hay dos partes que lo pueden cambiar todo: el diafragma y el obturador:

  • El diafragma es un orificio prácticamente circular con un tamaño variable.
  • El obturador se parece a una ventana cerrada que se abre durante un lapso de tiempo. Aunque hay obturadores electrónicos que activan y desactivan el sensor partimos de esa comparación para seguir manteniendo las cosas simples.

Si el diafragma siempre está abierto y puede cambiar de tamaño, el obturador (que por defecto está cerrado) puede abrirse y volver a cerrarse durante un tiempo más o menos largo.

Simplificando hasta el extremo, puedes visualizar el diafragma (en azul), el obturador (en gris) y el sensor (en blanco) en el interior de tu máquina:

Cómo entra la luz

Cuando pulsas el botón de disparo el diafragma se cierra hasta dejar un orificio más o menos grande y el obturador se abre (o el sensor es activado) durante un intervalo de tiempo más o menos largo. La luz pasa a través de ambos y se corta como una “rodaja” que alcanza el sensor formando la imagen.

 Cuanto mayor es la apertura del diafragma y más tiempo está abierto el obturador, la cantidad de luz que entra es mayor.

Sencillo pero se entiende, ¿verdad?

El paquete de luz de la izquierda pasó a través de un diafragma grande (el círculo tiene mayor diámetro), pero el tiempo durante el que el obturador permaneció abierto fue corto.

El de la derecha pasó a través de un diafragma más cerrado (tiene menor sección), pero el obturador estuvo abierto más tiempo (por eso es más “largo”).

n así ambas combinaciones de apertura y tiempo pueden equivaler a la misma cantidad de luz.

Es decir, diferentes combinaciones de apertura de diafragma y de tiempo de exposición pueden permitir que entre la misma cantidad de luz hacia el interior de nuestra cámara. Eso sucede cuando cerramos el diafragma a la mitad y aumentamos el tiempo al doble, por ejemplo.

Pero ojo, porque las fotografías hechas con una apertura de diafragma grande y un tiempo pequeño, o con un diafragma pequeño y un tiempo grande, aunque sean consecuencia de la misma cantidad de luz, pueden ser completamente diferentes.

Pronto veremos por qué y cómo.

Jota Barros es fotógrafo especializado en Fotografía de calle, autor del blog Rubixephoto.com y profesor de fotografía en cursos tanto dentro como fuera del país. Le apasiona fotografiar, disfrutar de los mejores libros de fotografía y, sobre todo, contagiar todo eso a través de sus cursos.

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28 Comentarios

  1. Llamar “sensor” a un acetato sobre el cual hay depositada una emulsión a base de haluros de plata: vaya aberración conceptual! Nefanda pedagogía la que abunda en la falacia de que la digitalografía es lo mismo que la fotografía.

    • Una película, acetato, emulsión, etc. también es un sensor. Igual que un termómetro de mercurio, también es un sensor.
      Básicamente, un sensor es un elemento o dispositivo que es capaz de cambiar alguna de sus propiedades en función de alguna magnitud física o química del medio o el entorno en el que se encuentra. Normalmente la propiedad modificada tiene una naturaleza eléctrica, pero no necesariamente.
      De una forma un poco más burda, también podemos decir que un sensor es un dispositivo que convierte una magnitud física en otra.
      De hecho, en las películas, al igual que en los CCD o CMOS de las cámaras digitales, también se habla de sensibilidad.

      • Según ese argumento tan generalísimo, tan traído por los pelos, tan falaz… y por tanto, como tú mismo dices: tan “burdo”, cualquier objeto del mundo, aun el más inanimado, tiene la capacidad de convertirse en sensor en tanto tiene la capacidad de afectar o de verse afectado por el medio.

        Incluso una humilde piedra si es sometida durante siglos a la acción erosionadora del agua tiene la facultad de transformar su forma externa, y por tanto una piedra también es un sensor. Creo que estaremos de acuerdo en que un piedra nada tiene que ver con la fotografía. Al menos atendiendo a su sentido material (no ontológico).

        Y quien dice una piedra dice la piel y su facultad de ennegrecerse por acción de la luz solar. Creo que estaremos de acuerdo en que cuando alguien tiene un cáncer de piel no acude al eficiente SAT de Canon o de Nikon.

        Por lo demás, si acudimos a la RAE

        Sensor:

        1. m. Dispositivo que detecta una determinada acción externa, temperatura, presión, etc., y la transmite adecuadamente.

        Un acetato emulsionado, una vez que es afectado por los fotones necesita, no lo olvidemos, la acción oxidante de la hidroquinona para transformarse, sin la cual permanece inerme: en estado la-ten-te. Un acetato en estado potencial (no revelado) no transmite absolutamente nada. Como diría Aristóteles, la potencia necesita del acto: la materia necesita de la forma para actualizarse, y para el caso que nos ocupa, el “sensor” del acetato necesita de un elemento externo a sí mismo (el revelador) para “transmitir” algo.

        • La imagen latente no es un estado inerme de la materia. Aparte de porque siguen actuando las físicas del haluro afectado por el fotón, el acto fotográfico ya ha sido actuado en su potencia de tal actuación fotográfica, en su ontología aunque hasta que no se reduzca químicamente no pueda visualizarse la actuación de esa potencia sobre la que ya se ha actuado fotografiando, recogiendo huella.

          La hidroquinona también sirve para darle rienda suelta al blanqueamiento anal, entre otros. Y el red bull que leo por ahí te rompía liturgias por la ektachrome fácilmente escaneable– el grano tabular de las emulsiones nuevas desde los noventa es más fácil de escanear incluso desde el esaneo nop era digital…–, también revela, Stephen Gill: “Best Before End series”.

        • La segunda definición si es un copo más burda, pero la primera es la más correcta para el término sensor. Solo falta añadir que se utiliza la modificación de esa propiedad para tener una medida de la magnitud física modificadora. Sin esto el concepto quedaría un poco incompleto pero lo omití por simplificar porque no afecta al caso y se da por supuesta en este contexto. Como con cualquier término técnico, la definición de la RAE no es válida. Consulta textos especializados en instrumentación y sensores.
          Por otra parte, un dispositivo que afecta al medio no es un sensor. Eso sería un actuador o más en general, un transductor.
          La piedra no tiene nada que ver con la fotografía, pero el concepto de sensor tampoco exclusivamente. Solo un par de tipos concretos de sensores (CMOS y CCD) de los cientos de tipos existentes tiene relación con la fotografía. Cuando hablas de la piel vuelves a suponer que sensor es solo aquello que se utiliza en fotografía y que solo los fabricantes de cámaras parecen saber de sensores. De hecho, por la misma razón, ante un problema con una película podrías acabar en el servicio técnico de Canon o de Sony !!.
          Hay miles de tipos de sensores. Cualquier planta industrial está plagada de ellos. Incluso en una impresora podemos encontrar unos cuantos tipos distintos.
          Que la película requiera un proceso posterior tampoco la invalida como sensor. Simplemente significa que la propiedad física modificada por la luz no es utilizable directamente. Prácticamente todos los tipos de sensores necesitan un paso similar. Se denomina genéricamente acondicionamiento de señal. De hecho, los sensores CCD o CMOS de las cámaras requieren de un procesador que trabaje la medida obtenida de los fotolitos para hacerla utilizable como imagen.
          El único argumento válido para no considerar la película como sensor sería que no es reversible. Eso si sería una característica que lo invalidaría como sensor, pero en el contexto del artículo no afecta significativamente.
          En cualquier caso, el término de sensibilidad y sensibilización siempre se ha utilizado relativo a la preparación de películas fotográficas. Y la sensibilidad y sensibilización son dos de las características fundamentales de cualquier sensor. Otros parámetros característicos de un sensor como linealidad, umbral, velocidad de respuesta, ruido, etc. son también aplicables tanto a un sensor CMOS o CCD como a una película. Es decir, que son muchas más cosas las que los unen que las que los separan del concepto genérico de sonsor.
          Por eso no supone una aberración conceptual tan enorme como manifestabas en el primer mensaje con calificativos com nefanda o falacia. Mi mensaje original solo trataba de matizar y poner de manifiesto que no es tan loco ni tan grave utilizar el término sensor y menos en el contexto en el que se hace en el artículo.

          • La segunda definición es la más burda pero es la que nos obliga, según tu propio criterio, a aceptar piedra como sensor. Lo cual es una aberración conceptual de mayor grado que utilizar sensor como sustituto de carrete fotográfico. Cuando digo, y digo bien, nefanda pedagogía que abunda en la falacia me estoy refiriendo a la confusión y a la identificación de digitalografía y fotografía, cuando queda claro que son dos disciplinas heterogéneas netamente diferenciadas la una de la otra. Tus consultas a la Wiki confirman, por si alguien tenía alguna duda, que el funcionamiento de un sensor nada tiene que ver con la ontología de una película fotográfica, y que los procesos que se desarrollan a partir de esos elementos son irreductibles el uno al otro.

  2. Alex, por tu palabros se nota que sabes muchismo de fotos. Pero tu te crees que estos zagalicos, Iker y Alvaro, no saben diferenciar entre estos dos conceptos?. No cree que solo querian poner una camara, una maravillosa A1, para explicar donde estan las cosicas como los sensores y to eso??? Joder tenemos la piel mu fina.

  3. jajajaja, Alex es de los que se complican la vida por una palabra, por eso el autor de la columna aclara desde el principio, PARA SIMPLIFICAR EL TEXTO USARÁ EL TÉRMINO “SENSOR” para el material sensible que registra la luz, independiente que sea película analógica o un chip de fotodiodos, ¿cuál es el problema?

    • La realidad es semántica, y si el lenguaje humano es posible es porque cada cosa tiene un nombre específico.

      Si se pretende ser didáctico hay que tener un mínimo de rigor, y cuando se simplifica tanto (el autor dice hasta tres veces que está simplificando) más que enseñar se confunde y se embrolla. Un sensor es una cosa y un carrete de película otra muy distinta, ambos términos son irreductibles el uno al otro. Tanto es así que ambos procedimientos determinan disciplinas completamente diferentes: de un lado la digitalografía y de otro la fotografía.

      Cuando la simplificación implica reduccionismo se está transmitiendo información falsa.

  4. No, un carrete no es un sesor, mire por donde se mire.
    Aunque entiendo que no es un error, porque el autor ya lo avisa, es digamos que como una licencia literária.

  5. Excelente explicación para recién iniciados en ésta bendita afición en la que llevo casi 50 años.
    Alex, déjalo, ya hemos comprendido que sabes del tema.
    Álvaro, Iker, enhorabuena por haber conseguido continuar con nosotros, vuestros anónimos y fieles seguidores, muchos como yo desde los primeros tiempos de quesabesde.

  6. Mientras los sabios señalan la luna, el necio mira al dedo; mas o menos decían por ahí… Creo que todos los que hemos leído este post hemos visto lo que decía el autor para simplificar y no redundar. Y creo que los que leemos esto, sepamos o no de fotografía, tenemos claro lo que quiere decir con lo de “sensor”.

  7. Vamos a ver, que parece que sigue sin quedar claro y no estamos dispuestos a tener la misma conversación con cada artículo de esta serie.

    – Esto es un curso de fotografía SENCILLO, pensado para quienes quieren dar sus primeros pasos.
    – Bienvenidos los comentarios que aporten, el resto ya saben donde tienen la puerta.
    – Si necesitamos expertos en la materia que quieran demostrar sus amplios conocimientos (sin entender el contexto del artículo y el planteamiento del curso… lo que viene a ser periodismo, que es lo que hacemos aquí) tranquilos, pondremos un anuncio en infojobs.

    Saludos a todos

  8. Tremendo… Mejor me abstengo de reivindicar el concepto fotoquímico frente al analógico y su diferenciación.
    Buenas fotos y menos “mal” rollo (de la sensibilidad que sea).

  9. La explicación se entiende perfectamente, si uno tiene ganas de entenderla. Ahora bien, si uno quiere perderse en cuestiones semánticas y hacernos ver a todos su ingente dominio de la materia, adelante. Pero, al final, no aporta nada nuevo al artículo y complica las cosas al novel.
    Salu2.

  10. Vaya ganas de meterse en discusiones que no vienen al caso.
    El ejemplo no fue el más acertado, de acuerdo, pues la A1 no tiene sensor, pero la película que usa sí tiene una cierta sensibilidad, así que cuanto menos es dudosa la definición.
    Dejando esto aparte, el artículo me pareció excesivamente elemental, pues la gente que anda por aquí, creo que ya tiene un cierto nivel como para explicarles ahora que es el diafragma o el obturador

    • Esos a los que te refieren ya son perros viejos un tanto hastiados; con estos cursitos divulgativos de bajo nivel se trata de reclutar nuevas generaciones de cacharreros para que se introduzcan en el bonito mundo del consumo de hierros dándoles las nociones elementales de cómo funcionan.

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