Que las fotografías publicitarias de las grandes cadenas de comida rápida rara vez se parecen a la realidad que acaba en tu bandeja de plástico no es nada nuevo. Carne aparentemente jugosa, verduras de lo más frescas y un queso fundido que te hace salivar… Al menos en la foto, claro.

Aunque la comparación entre la foto publicitaria y la realidad no suele ir más allá del enfado o la protesta en redes, un abogado de Florida en representación de un grupo de clientes hartos de estas prácticas de marketing engañosas ha demandado al gigante Burger King.

¿El motivo? En sus fotografías la comida aparenta ser mucho más grande de lo que es en realidad y que el tamaño de las hamburguesas no se parece en nada a las imágenes que utilizan como reclamo en sus menús. 

El letrado asegura que las fotografías publicitarias de Burger King muestran el pan con una carne que dobla el tamaño real e ingredientes que desbordan de las hamburguesas haciéndolas parecer un 35% más grande de lo que son. La demanda incluye fotografías de varios clientes descontentos. 

Aunque estas prácticas son habituales, en la demanda se afirma que la comida rápida de esta cadena empezó a exagerar considerablemente el tamaño de las hamburguesas de sus fotografías en septiembre de 2017 y que antes de esa fecha los productos eran algo más parecidos a la realidad.

Menciona concretamente imágenes promocionales y anuncios de la hamburguesa Whopper -un clásico-, bacon double cheeseburger y otras más recientes como la Impossible Burger.

Los demandates piden daños monetarios para todos los clientes de Burger King afectados por la publicidad supuestamente engañosa del rey de la comida rápida. 

7 COMENTARIOS

  1. Por lo que tengo entendido, la mayor parte, si no todas las fotos publicitarias de alimentos, tipo hamburguesas, bocadillos, sandwiches, etc, no son ni siquiera reales, sino que están hechas con materiales sintéticos, plástico, etc para que parezcan reales, además de los posteriores tratamientos con photoshop y demás programas de edición fotográfica o de video. Publicidad engaños en toda regla.

  2. Esas fotos promocionales no muestran el producto real. Una cosa es que se fotografíe un producto para que parezca lo más apetecible posible, lo que es lógico, y otra que se muestre otro producto.

    No me imagino a una marca de coches publicitando uno de sus modelos con fotos de algo diferente pero más molón (con más capó, más ancho, más alerones, más lo que sea…). Es curioso como algo que en unos casos tacharíamos de inaceptable, en otros podemos asumirlo con total naturalidad (no sólo en esa mierda de comida).

    • No solo no te lo imaginas sino que es ilegal mostrar un coches, accesorios que no corresponda con lo que compre finalmente el cliente.

  3. Este tipo de gente que va a este tipo de establecimientos a ingerir este tipo de comida son proclives a que les acontezcan este tipo de desastres. La comida basura tiene grandes similitudes con la foto basura: el consumidor es consustancial al producto que consume y recurrir a los tribunales o a la Interné a llorar el descontento cuando se siente estafado no sirve de nada.

    • Creo que se debe tratar con más respeto a los clientes de estos establecimientos, muchos de ellos niños que van con sus padres. Todos hemos ido alguna vez a estos establecimientos y no tenemos porque ser despreciados o ninguneados por ello. Y tienen razón, es publicidad engañosa, deberían avisar con algún tipo de mensaje que la foto no se corresponde con la realidad del producto y que es publicidad sin ningún tipo de vinculación con el producto que se sirve al cliente. Pero mi apoyo a los clientes que se sienten estafados.

      • A los padres que llevan a sus niños a esos antros de perdición dietética deberían retirarles la patria potestad de sus hijos, que el estado se hiciera cargo de ellos temporalmente hasta que fueran dados en adopción a unos padres responsables.

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