«La fotografía de bodas ha cambiado para siempre» No es el lema oficial, pero resume perfectamente la filosofía que desde hace años defiende Unionwep, la asociación de profesionales de un sector denostado durante mucho tiempo pero que hace ya unos años que consiguió sacudirse la caspa y demostrar que otra fotografía social era posible.

"Retratos de la boda" David Gonzalez
«Retratos de la boda» David Gonzalez
"Detalles y bellos momentos" Gorka Pixelart
«Detalles y bellos momentos» Gorka Pixelart
"Ceremonia de la boda" Inhar Mutiozabal
«Ceremonia de la boda» Inhar Mutiozabal

Trabajos que tienen más que ver con el documentalismo y el fotoperiodismo que con aquellas insufribles galerías con un guión casi fijo y que no sólo han marcado un nuevo estilo, sino que han convertido este segmento -junto con el de las fotos de familia- en uno de los mejores oasis frente a la crisis del sector.

"Sesión de pareja" Laura Murga
«Sesión de pareja» Laura Murga
"Retratos de la boda" Carlos Lucca
«Retratos de la boda» Carlos Lucca
"Estilo fotoperiodista" Monika Zaldo
«Estilo fotoperiodista» Monika Zaldo
"Ceremonia de la boda" Sonia Senosiain
«Ceremonia de la boda» Sonia Senosiain

Y como cada año los premios Unionwep son el reflejo de este cambio. Será la próxima semana en el marco de BodaF y Photoforum Fest cuando se den a conocer los ganadores en cada una de las 8 categorías del certamen así como el «Fotógrafo del año».

"Estilo fotoperiodista" Marta Gil
«Estilo fotoperiodista» Marta Gil
"Celebración de la boda" Dave Casanova
«Celebración de la boda» Dave Casanova
"Celebración de la boda" Tony Limeres
«Celebración de la boda» Tony Limeres
"Blanco y negro" José Mosquera
«Blanco y negro» José Mosquera

Pero, de momento, podemos disfrutar de las imágenes de los finalistas –aquí se pueden ver las galerías completas– que son la mejor representación de esa nueva fotografía de boda. Que ya no es tan nueva, pero seguro que a muchos sigue sorprendiendo igual.

"Preparativos de la boda" María Peralta
«Preparativos de la boda» María Peralta
"Sesión de pareja" Keko Rangel
«Sesión de pareja» Keko Rangel
"Blanco y negro" Alejandro Marmol
«Blanco y negro» Alejandro Marmol
"Detalles y bellos momentos" Ander Eztiphoto
«Detalles y bellos momentos» Ander Eztiphoto
Compartir

16 Comentarios

  1. No entiendo esa moda de hacer fotografías de boda como si fueran reporterismo anónimo. Una boda es un evento familiar, so pena que los novios sean personajes públicos o famosos o lo que se dice una boda oficial. Hoy las fotos premiadas son cara a la galería, lejos están de las que luego se quedan tanto novios como padrinos, que buscan el posado con sus seres queridos y amigos sin más artificios, el resto queda para el catálogo del fotografo o para los concursitos, muy al estilo americano, cuyo modo de pensar y percibir las cosas es diferente al europeo, sino sobre todo al español, que imita bien, pero que al final no son las preferidas de la pareja que se casa, salvo excepciones. Deberiamos llamar al pan pan y al vino vino y las fotos premiadas y difundidas tienen un estilo muy periodístico, documental, pero en la realidad lo que se vende es la foto con los padrinos, los novios, los nietos, sonriendo y bien enfocaditos. Pues eso.

    • Las fotos con los padrinos o con la familia en plan foto de grupo es LO QUE MENOS VENDE, con muuuuucha diferencia. Te lo dice una persona que ha trabajado con cinco empresas de fotografía de bodas. Lo que vende, se vende depende que qué tipo de cliente tienes: si el cliente tiene nula cultura fotográfica, con casi cualquier cosa se contentará. Pero los novios (las novias mejor dicho) tienen mucha más cultura fotográfica que antes, porque hay mucha más fotografía de bodas en las redes, y te piden sobre todo foto documental y sin posados, aunque todo el mundo sabe que los posados llamados «espontáneos», por lo general, están casi todos bastante preparados por el fotógrafo, cuando se sabe lo que se hace.

      • Pues no estoy deacuerdo, el posado y el PhotoCall era lo más demandado por los familares, yo lo he vivido también, así como la foto posada con el amigo del alma o sobre todo en el altar, lo más oficial de la boda. Eso de que ahora hay más cultura fotográfica no es cierto, hay muchos más medios para captar imágenes pero al final no se prima necesariamente ni la calidad ni el oficio, por ello está el sector como está. Y claro depende del cliente, los gustos y de cómo te vendas, quizá esto último es lo más importante.

        • El photocall– qué cosa tan chic hasta en una boda de medio pelo…– desde hace tiempo ha sido sustituido por el empoderado selfie, y de cualquier forma, era una parte sustanciosa del bisnes fotográfico que daba curro a los laboratorios de finde que revelaban y copiaban a toda ostia para tener el book a la hora de los postres y primeros copazos y traficar al detal con cada posado y así complementar con el grueso que pillaban la feliz pareja.

          A lo cásico o a lo moderno, en el «estilo» que sea, el talento fotográfico semuestra o bien sigue quedando esondido. Porque hay mucho fotoperiodismo y still life de boda que simplemente va de palo por muy estiloso que se presente.

      • No tiene nada que ver con la cultura fotográfica de los clientes, tiene que ver con los gustos personales. Yo hago todo este tipo de fotos y por supuesto tengo que hacer los clásicos posados en el mismo reportaje y ya que elijan. Eso sí, mucha de esta foto estilo periodístico o como quieran llamarlo son momentos y expresiones a menudo escenificadas con indicaciones precisas por parte del fotógrafo, si no sería imposible captarlos.

    • Estoy de acuerdo contigo, salvo en una cosa: el postureo/posado/fashion como quieras llamarlo, es lo que vende ahora. Tranquilo, es una moda y como tal pasará.

    • Buenos días! Siento decir que no estoy de acuerdo con lo que expones. Siempre ha habido tendencias y modas y eso no es malo ni convierte al sistema de hoy en algo peor que el de ayer. La gente y la sociedad cambian y con ello la estética y los protocolos de estos eventos. Nuestra fotografía es diferente de igual modo que lo son las parejas de hoy, su manera de vestir, organizar o vivir sus bodas. Muchos quieren eventos informales, huyen de convencionalismos, buscan divertirse y vivir la emoción y no preocuparse por protocolos, quieren comer de pie, bailar, llevar ropa cómoda, celebrar al aire libre… No podemos esperar que todo cambie y evolucione en el sector nupcial y que el estilo fotográfico se quede allí donde estaba hace veinte años, cuando son las propias parejas quienes demandan en primera persona y antes de contratar, un tipo de fotografía espontánea y documental. Podría contar por decenas los mensajes de clientes que de entrada me explican que eso es exactamente lo que quieren y que huyen de lo opuesto, y además no querer ver que ese estilo es demandado y avalado por los propios clientes hoy en día es negar la mayor. Entiendo que haya quien no le guste, quien no lo comparta, por supuesto. Del mismo modo que a mi me fascina cómo se han podido facturar miles de euros haciendo reportajes como churros dándole al «sota caballo y rey», entregando reportajes idénticos unos a otros, de los que si quitabas esas fotos posadas de grupos y familias, te quedaban cuatro fotos asépticas de puesta de anillos, unos cuantos posados ostentosos de novias recostadas en la cama o subiéndose un liguero, y una retahíla de imágenes anodinas con novios asomando tras un árbol. Iguales que las del vecino, por cierto. Las fotografías de concurso siempre serán la parte más visual de los reportajes, lo excepcional, lo impactante, por eso son fotografías de concurso. Comprendo que haya quien no comulgue con ello, pero me parece injusto además transmitir la idea de que al cliente se le entregan cuatro fotos de catálogo hechas para el ego del fotógrafo, porque eso no se ajusta en absoluto al trabajo que al menos yo conozco de muchos compañeros, que consiste en jornadas agotadoras para poder darle a la pareja tanto las fotos creativas, como las que documentan cada instante vivido y TAMBIÉN todos esos posados y fotos grupales de las que hablas. Estrellas de Hollywood hay en todas partes, en todas, y yo soy la primera que cuando acude a una formación por ejemplo, demanda en los ponentes ver toda esa parte de los reportajes más formal y menos agradecida visualmente hablando, porque sé que en cierta medida es necesaria y no hay que obviarla en el conjunto de toda una boda. Pero no se puede de ninguna manera menospreciar una forma de trabajar esforzada, creativa, que revaloriza la fotografía en sí misma más allá de cubrir un evento, cobrar y a otra cosa. Porque es lo que somos: fotógrafos. No mercenarios. Y en el caso de MUCHOS, muchísimos, sin ayudantes, sin sherpas, a huevo, cubriendo absolutamente todo, lo creativo y las fotos de grupo como dices bien iluminadas y enfocaditas. O acompañados, no con ayudantes o «sherpas» como he oído a alguno refiriéndose a los segundos, con COMPAÑEROS, tan buenos como uno mismo o mejores incluso, para poder dar al cliente lo mejor de dos puntos de vista y que no falte una foto. Deberíamos TODOS sentirnos orgullosos porque en este sector se quiera crecer, se crea en la calidad y en la buena fotografía, y porqué no también en el documentalismo. Y cegarnos menos con lo que hacen o premian los colectivos o las marcas, porque esto es bien fácil, si no te gustan, puedes ignorarlos y aquí no pasa nada. Un saludo!

    • No echo de menos nada. Para gustos, los colores. Un albúm familiar realizado por un buen fotógrafo no tiene por qué ser como tu dices «casposa», a ver si ahora también la fotografía tiene que ser algo»políticamente correcto», es como si te digo que las fotos de boda parecen, en algunos casos, catálogos en donde ni siquiera se ve el rostro de los novios. Es cierto que en todas las etapas hay «modas» que desgraciadamente se calcan y parece al final que todos hacen las mismas fotos. Pero repito, una boda captada en plan familiar no ha de ser casposa ni hortera, las etiquetas las ponen los que no saben o no son capaces de ver más allá o sólo lo último que llega.

  2. Un concurso en donde hay unos 100 o 130 participantes que pertenecen a una asociación que paga por estar ahí … dudo mucho que sea las mejores fotografías, de hecho las hay penosas sin criterio artístico ni periodístico. Un concurso en donde no hay bases ni baremos escritos huele a rancio. Estos tipos de concursos no deberían tener eco en un sitio como este o al menos explicar bien a los lectores de que se trata, un concurso en donde el amiguísimo está presente y una justificación para que sus miembros sigan pagando por poder poner un símbolo en su web.

  3. Yo he sufrido eso de hacer fotos super artisticas y despues los novios no la valoran y luego babean por las fotos ultra formalitas con la tita el primo o que se yo..los super cracks de fotograia de boda llevan un vasallo que les saque la boda con las fotos que al final van a quedarse los novios y ellos se dedican sin presion a hacer artistadas para concursos y hinchar ya su de por si megabhinchado ego,es lo que veo despues de 11 años haciendo reportaje social

Dejar respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.