Nos guste o no, los smartphones están cada vez más presentes en nuestras vidas y siguen ganando fuerza como herramienta para tomar imágenes. Por eso, cada vez es más común que sea la herramienta principal de muchos fotógrafos que utilizan sus móviles no sólo para disparar sino también para retocar, organizar y compartir las fotos. Pero ¿cuáles son las aplicaciones que prefieren para estas tareas?

Como siempre nos gusta hacer en Photolari, hemos pedido a los propios fotógrafos que nos cuenten cuáles son las apps que suelen usar, ya sea para tomar las fotos, retocarlas, almacenarlas, etc. Y, de paso, preguntarles si aún echan mano de una cámara alguna vez.

Ana Fernández Quirós

Comenzamos con una artista en el sentido amplio de la palabra, ya que es tanto fotógrafa como pintora. Para @anafquiros la fotografía “es una forma de vida, saber mirar y fijarte en las pequeñas cosas que nos rodean mientras vivimos hace que disfrutemos más de nuestra cotidianeidad porque está llena de matices, colores, luces y sombras, geometría y abstracción, solo está en nosotros el que queramos y sepamos elevarlas a objeto artístico”.

En cuanto a su forma de capturarlas, Ana nos cuenta que la mayoría de las fotos que obtiene en su día a día son tomadas con el móvil, un “viejo Huawei P20 Pro que a día de hoy me sigue funcionando muy bien y su cámara me permite conseguir lo que busco, no necesito más de momento.

Soy de las que cree que la cámara no hace al fotógrafo, si con lo que tengo obtengo lo que busco, no necesito más medios”. Eso no quita que en periodo vacacional, “o si salgo exclusivamente a hacer fotos”, recurra a su Canon EOS 5D Mark III.

Preguntada sobre si utiliza la app nativa del móvil para hacer las fotos, nos comenta que “desde el móvil sólo utilizo la cámara del propio terminal y la app Snapseed si tengo que tocar ligeramente algún valor que me ha quedado descompensado en la toma»

«Cada vez intento ajustar más en el propio disparo y menos en la postproducción, creo que forma parte del proceso natural de un fotógrafo, aunque no me considero purista en absoluto, si consideramos la fotografía como elemento artístico creo que el fin sí que justifica los medios para que así sea”, nos cuenta.

Guido Gutiérrez Ruiz

Nuestro siguiente fotógrafo, conocido como @guigurui, es un trotamundos (nacido en Canadá y afincado en Madrid) en cuya cuenta de Instagram sólo hay fotografías hechas con móvil.

“Desde 2013 que cambie mi cámara por mi móvil no he vuelto a sacar fotos con una cámara profesional. Con lo cual, el 100% de mis fotos están hechas con móvil” nos cuenta Guido, quien se decanta por hacer una fotografía espontánea.

“Es lo que me gusta; nunca ‘busco’ la foto perfecta ni estudio la luz ni ángulos específicos, simplemente cuando veo un rincón interesante, una escena que me gusta, o un charco que intuyo un reflejo interesante, saco rápidamente mi móvil y hago la foto. Por esa razón, me gusta compartir todo lo que veo y poder hacer de mi perfil en Instagram una ventana para transportarse a sitios que capto de una forma u otra”.

Para tomar las imágenes utiliza un Google Pixel 6 Pro (aunque antes de éste seguía con el Google Pixel con el que empezó en 2013) con la app nativa del móvil para hacer las fotos. Además, es curioso saber que no utiliza ninguna app de retoque.

“La única aplicación que utilizo es Instagram y sus herramientas. No me complico mucho a la hora de editar ya que con las herramientas de Instagram para mí son más que suficientes ya que tampoco me gusta mucho editar demasiado las fotos y suelo tardar menos de dos minutos en editar cualquier foto”.

“Al solo usar Instagram —continúa— no utilizo otras apps para editar. Sí es verdad que uso la app Pixlr pero solo para añadir mi marca de agua. Por otro lado, una app que estoy empezando a usar para editar reels es CapCut, una aplicación gratuita y bastante fácil para montar videos de poca duración”.

Sobre su proceso para guardar y organizar las fotos, Guido nos cuenta que “al tener un teléfono de Google me lo pone fácil para almacenar todas mis fotos en Google Cloud. Esto me permite no tener que depender ni de ordenador, disco duro y con la misma app de Fotos de Google, mis fotos están automáticamente organizadas con un buscador que me permite buscar por fecha, ubicación, elementos, etc”.

Por último, el fotógrafo nos cuenta que últimamente sus seguidores le comentan que les gusta su Instagram porque les recuerda al inicio de esta red “con sus orígenes de compartir fotos ‘instantes’ del día a día con toque artístico y no enfocado al ‘postureo’.

“Tras estos comentarios, me dio la curiosidad de volver a ver mis primeras publicaciones, y es verdad que veo mejora en cuanto a la calidad de mis fotos, pero también es verdad que no he cambiado en el tipo de conceptos ni mis objetivos de Instagram de seguir compartiendo lo que más me gusta, mis fotografías y mis viajes, tenga los seguidores que tenga”.

Rodrigo Rivas

Por supuesto, en este listado de fotógrafos móviles no podía faltar Rodrigo, colaborador de Photolari desde hace mucho, responsable de nuestro podcast y firme defensor de la fotografía con terminales móviles cuando muy pocos se atrevían a reivindicarla.

A pesar de ello, el fotógrafo nos confiesa que combina móvil y cámara: “por supuesto que lo combino. Yo comencé en la fotografía cuando aún los móviles no tenían casi ninguna capacidad fotográfica. Por lo que tengo en mi equipo cámaras fotográficas, y las sigo usando”.

Actualmente @rodrigorivasph trabaja con un iPhone 13 Pro y, dependiendo del tipo de fotografía que vaya a hacer, utiliza la app nativa o una aplicación de cámara de terceros. “La verdad es que siempre he sido más partidario de aplicaciones de terceros en iOS. Pero lo cierto es que, hasta que Apple va abriendo su API de cámaras con las novedades cuando la actualizan, la app nativa suelo usarla para algunas cosas concretas”.

En cuanto a la edición de las fotos, “comencé editando las fotografías del smartphone en el propio terminal. Actualmente, y por la tremenda calidad y posibilidades que dan los RAW, las edito en tres lugares: el smartphone, el iPad y el ordenador. Y suelo usar Lightroom en muchos casos (por la continuidad que me ofrece en los tres dispositivos), pero algunas veces también uso Snapseed desde el smartphones”.

Respecto a otro tipo de apps que utiliza en la práctica fotográfica, Rodrigo nos cuenta que “Photopills es una aplicación indispensable para mí junto a Google Maps. De vez en cuando me apetece volver a experimentar con una de las apps que fueron tendencia en los inicios como Hipstamatic. Y cuando doy clase a mis alumnos uso alguna app que simule una cámara desechable con fotos limitadas por carrete como ejercicio. En vídeo, además de la nativa, uso a veces Filmic Pro”.

Por lo que se refiere a la organización y almacenamiento, “al disponer de la suscripción de Adobe, Lightroom es mi herramienta principal para editar y organizar. Fuera de eso, siempre hago alguna copia de seguridad en discos duros externos del material en bruto”. Por otro lado, continúa, “desde hace unos meses he incorporado mi iPad para el flujo de trabajo.

Poder editar con LR y el lápiz en un iPad mini es muy bueno para el flujo de trabajo y visualización. Las fotos cada vez tienen mejor resolución y calidad, y una pantalla un poco más grande, junto a un poco más de precisión me ayudan mucho. Para no sacrificar mucho la portabilidad que te da el smartphone, uso el iPad mini. Un tamaño mayor se me hace poco útil y engorroso”.

Luis Rodríguez

Muy popular en Instagram como @luison, el último fotógrafo móvil (además de arquitecto) con el que hemos hablado es otro convencido de las bondades de la fotografía móvil; es más, nos insiste en que “la fotografía móvil ha llegado para quedarse».

«Desprestigiarla o considerarla un ‘estilo menor’ es un gran error. Ya se hace publicidad, cine, reportajes periodísticos y demás exclusivamente con teléfonos móviles, las galerías de arte ya exponen trabajos realizados sólo con móviles, los concursos de fotografía más importantes incluyen ya categoría con móvil. Aquellos que no quieran verlo serán absorbidos por su propia ceguera”.

Escuchándole, no nos extraña que sus fotos se hagan 100% con smartphone: “Abandoné la cámara que usaba en 2010, una Nikon D70, cuando adquirí mi primer iPhone 3GS coincidiendo con la aparición de Instagram, y desde entonces no hago fotos más que con dispositivos móviles”.

Actualmente trabaja con dos, un Huawei P40 Pro+ y un iPhone 13 Pro. “Llevo ambos conmigo siempre. Utilizo mucho más el Huawei porque he estado colaborando con esta marca desde 2015 a 2021, siendo incluso embajador de la misma, en el apartado fotografía, durante año y medio. Este hecho me ‘obligaba’ a hacer fotos con los diferentes móviles que Huawei me daba, y los domino tan bien que me he acostumbrado a usarlo de manera preferente. El iPhone lo utilizo básicamente para todas las fotos que hago dentro del ámbito familiar y privado”.

En cuanto a la app que usa para tomar las imágenes, Luis nos cuenta que dispara “siempre con la app nativa del móvil… siempre. Ya sea en modo automático o manual, JPEG directo o RAW. El Huawei ha sido tradicionalmente mucho más completo que el iPhone, y la decisión de disparar en automático o manual, JPEG directo o RAW va en función de las circunstancias y el tipo de fotografía que esté haciendo en cada momento”.

Por supuesto, a la hora de editar también usa el móvil de forma exclusiva ya que le gusta definirse como ‘fotógrafo móvil’, “y eso incluye disparo y edición con dispositivo móvil. No le veo mucho sentido a hacer las fotos con el móvil para luego pasarlas a un ordenador y editarlas, para luego volver a pasarlas al móvil para compartirlas en redes”.

La herramienta que usa principalmente es Snapseed porque “tiene todas las funciones que necesito. En alguna ocasión anterior he usado otras, pero Snapseed ha crecido tanto que ha ido incorporando herramientas y funciones de otras apps, y tiene todo lo que necesita para mis ediciones que, por otro lado, son muy sencillas, principalmente ajustes básicos de luz, contraste, saturación, recorte, giro y poco más”.

Por último, “para posibles filtros con efectos muy interesantes y atractivos, recomiendo VSCO. Para usuarios de Apple, recomiendo Hipstamatic, fantástica app que consiste en combinar lente + carrete (no dejan de ser filtros), con la que se obtienen resultados muy interesantes. Conserva la foto original, incluso permite importar una foto hecha con la app nativa, y tratarla como si hicieras la foto con la app”.

29 Comentarios

  1. Por una vez me alegro de no poder ver las imágenes del artículo (debe ser que los supervivientes del Cretácico -aunque usemos Snapseed desde que salió y a diario- tenemos que penar por no comulgar con Egogram).
    Me bastan algunas frases para alegrarme: como la de considerar viejo un Huawei P20. Este troglodita sigue usando un LG G4 que, por cierto, con raw ya en 2015. Lo digo por otra frase sobre cómo «actualmente» la existencia del raw en los móviles blablabla. Típico de aifoneros que hace 7-8 años eran felices demostrándote cómo su tontófono de 1000 euros respondía a chorradas como «Siri, ¿quieres casarte conmigo?». Curiosamente a ninguno se le ocurría preguntarle «Siri, ¿por qué no haces raw y habrá que esperar 4 o 5 modelos nuevos más para que lo incluyas?».
    «La fotografía móvil ha llegado para quedarse». Premio a la frase original nunca jamás usada. Sin más comentarios.
    Como soy un ciego a conciencia, no gasto más tiempo en rebatir argumentaciones tan elevadas.
    Eso sí, que no me cuenten milongas. Tuve una Nikon D70 simultáneamente con un iPhone 3G.
    Es verdad que comparado con la competencia de ese momento, el manzanito brillaba en algunas cosas, como la respuesta de lapantalla táctil o la reproducción de música. La cámara que incorporaba era simplemente una birria, tuve Motorolas y Nokias que dejaban la del iPhome a la altura de un charco, donde merecía estar, junto a la conectividad con los propios Mac, una tortura.
    Cambiar la D70 por ese truño para hacer fotos me lo dice todo acerca del critetio fotográfico. No digamos ya despreciar la valoración de la luz o del ángulo al hacer las fotos.
    No hay más preguntas, señoría.
    Me vuelvo a mi cueva, a descojonarme vivo.

  2. Yo pensé por el título de la nota que me iba a encontrar con fotógrafos que probaban apps para después de una mínima investigación ofrecer a otros usuarios alguna herramienta. Y no, varios móviles top de gama, app de cámara de la ROM (que por esa plata bueno estaría que no tuvieren modo manual) y 2 o 3 apps versiones móviles de programas de pc.
    Yo que soy nadie diré que hay 2 apps buenas para hacer fotos una es Open camera (libre y gratuita, sin trackers) y la otra Camera fv5-lite (en sensores de Motorola no sacan buen partido pero en Samsumg y otras si) y tiene rastreadores, 4. Para retocar creo que Snapseed está muy bien y bien que la nombren. Agregaría un buen gestor de imágenes para mover y ordenar: Simple gallery Pro te muestra todo con buena data exif y hasta con papelera de reciclaje; también es libre gratuita y sin trackers. Y último un buen alojamiento gratuito para respaldo: Mega.nz. 50gb y solo el rastreador de Google Analytics. Por lo demás la fotografía puede ser un arte y no solo una forma de matar el tiempo mientras vas en colectivo o subte mirando IG, pero parece que encima me voy a quedar ciego.

    • En primer lugar creo que el artículo no se centra en realizar «pruebas de campo». Simplemente son las herramientas que usamos cada uno para realizar nuestras fotografías. No es un artículo de equipo fotográfico.

      En mi caso, yo no puedo usar todas esas apps que usas porque, en primer lugar, la mayoría son solo para Android. Y debo decirte que, salvo Google Cam, son apps muy malas. Camera FV-5 fue buena en sus inicios. Ahora está a años luz de Google Cam y de las apps nativas de las marcas.

      Pero bueno, tampoco entraré a debatir sobre apps. La intención del artículo deja clara cual es: preguntar a ciertos fotógrafos cómo consiguen sus fotografías. Y, oye, ¿si ellos son capaces de conseguir esas fotos con esas apps, para qué usar otras? Enséñanos tus fotografías de móvil y veamos si lo mismo podrían hacerse con una app nativa o necesitan de algo más… porque, lo mismo con una app nativa sirve (y en las cuales SI se puede cambiar parámetros, por cierto. En las de los modelos que han dicho mis compañeros se puede sin problemas).

      Luego, hay que dejar claro que, yo en mi caso hablé de Lightroom como catalogador y como app de retoque. Puedo ver toda la info (incluido exif y mucha más info), y tengo alojamiento con ello. Por no decir que puedo seguir editando en las demás plataformas que me plazca.

      Y también conozco a mis compañeros y se que saben mucho de apps, y de flujos de trabajo. Pero es que el artículo no iba de sentar cátedra. Solo nos han preguntado con qué trabajamos cada uno, y cómo los hacemos. ¿Qué tu lo haces de diferente forma? Estupendo. Pero, igual que nosotros no hemos sentado cátedra en el artículo tampoco intentes hacerlo tú.

      Saludos

      • Rodrigo, lo primero que escribí es que me equivoqué en el contenido que la nota, después hice una crítica a la línea editorial y la profundidad de la nota, por último dije»yo que soy nadie…» y expuse cuales a mi criterio se podrían sumar siendo estas libres, gratuitas y fundamentalmente aclarando si tenían o no rastreadores. Nunca critiqué a los fotógrafos pero si me llamó la atención el comentario sobre la ceguera. No soy participe de las redes, perdón pero no me gustan y no las utilizo.
        Lo que si me llama poderosamente la atención es que un entrevistado salga defender una nota/encuesta de la que no es autor y encima discuta el comentario de un lector. Será amistad, será convenio comercial, será estar al pedo (aburrido y sin nada que hacer) o una combinación de ellas. «Pero como digo esto mañana digo lo otro» decís y bueno eso en el barrio se llama «veleta» que va para donde tira el viento y eso si no habla bien de tí.
        De cualquier manera, salud y buenas fotos.

        • Me respondo a mi mismo:
          «Rodrigo Rivas
          Por supuesto, en este listado de fotógrafos móviles no podía faltar Rodrigo, colaborador de Photolari desde hace mucho, responsable de nuestro podcast y firme defensor de la fotografía con terminales móviles cuando muy pocos se atrevían a reivindicarla.»
          Te pido disculpas, sos parte del equipo y entiendo que salgas a defender la nota, pero preguntarle a tu compañero de trabajo es un poco flojo como línea editorial.
          Salud y buenas fotos

          • Homa Gustavo,

            Aquí la línea editorial. No es que preguntemos a un compañero de trabajo que pasaba por allí y tiene móvil, es que Rodigo es desde hace muchos años una referencia en el mundo de la fotografía con móviles, por lo que nos parece una fuente básica para este artículo.
            Saludos
            Iker

  3. Me niego en redondo a cambiar mi Mamiya 7II por un telefonillo, así que ya he solicitado plaza en la ONCE

  4. Evidentemente el tal Luis Rodríguez ha sido «absorbido»… o «abducido». ¡Menudo comentario! Me basta para «pasar» de él. Me vuelvo a mi «ceguera» reconfortante. ¡Para lo que hay que ver!

    • Para lo que hay que ver, efectiviwonder! La sensación de Déjà vu que te invade al contemplar las fotos «móviles» de este artículo es estremecedora. Parece que las nuevas herramientas no están llamadas a provocar un revulsivo estético, más bien todo lo contrario: más bien más de lo mismo y en más cantidad.

    • Y no te pierdas al que ha editado el artículo (que no sé quién es) poniendo en negrita la sentencia bíblica, ése también tiene su puntazo molón 😀

  5. Estéticamente la fotografia hace décadas que ya no da más de sí, de manera que a través de sucesivas revoluciones tecnológicas se pretende revivir al cadaver: ayer la revolución digital, hoy la revolución «móvil», mañana la revolución transhumanista en la que se registrará una realidad totalmente amortizada mediante dispositivos electrónicos implantados en las córneas de los «fotográfos», cumpliéndose así la paulatina decadencia y degradación de una disciplina en la que ya sólo cuenta estar «on» con el último gadget que suministra el mercado para desmentir la obsolescencia programada y engancharse a la última moda de manera que los colegas no te miren por encima del hombro y te llamen…. antiguo.

  6. «Bien», «bien», Sr. Luis Rodriguez.

    ¿Conoce usted la técnica de la acuarela?
    Por si no es así se la explico, es lo siguiente: técnica que utiliza colores que se disuelven en agua. ¡Exacto!, es precisamente aquello que los smartphones con cámara y sensor de imágenes realizan. Disuelven los colores que captan tal y como hace la técnica de la acuarela, claro que, si esa esa es su finalidad, podría darse la circunstancia de que los entusiatas de las acuarelas usen los smartphones como «borrador» de sus obras de Arte pero, no para producir fotografías con detalle, buen rango dinámico y, colores que se puedan visualizar aceptablemente en un adecuado monitor de un PC, no en las engañosas y diminutas pantallas de los smartphones.

    Un saludo.

      • Acertada opinión Rosco.
        En esta kafkiana carreta de los móviles se van subiendo todos aquellos que ven una oprtunidad de difusión de su nombre y tendencias.

        • Me llama poderosamente la atención los eufemismos del marketing: llamamos «embajador» al currito a sueldo de una marca para promocionar sus productos que tiene patente de corso para pontificar sobre sus bondades y condenar a los réprobos que no asumen los postulados de lo novedoso. Es inquietante 😀

          • ¡Bien Rosco!
            Muy buena definición de esta engañosa e inquietante forma de abanderar a dedo y de forma interesada por parte de algunas empresas.
            Ya hemos vivido en algunos casos de publicidad de los móviles aquello de que las fotografías que muestran están hechas por cámaras réflex o, sin espejo, no por los móviles que publicitan. Toda una estafa.

        • «Aquellos que no quieran verlo serán absorbidos por su propia ceguera”. Joder, colega, eso se parece a una adenda remarcada en negrita al Apocalipsis de San Juan. He aquí el nuevo testamento móvil. Jajaja..

  7. No me hagas caso porque haya sido embajador de Huawei, me equivoco como todo el mundo. Es más, no me hagas caso en absoluto. Si tú eres de cámara exclusivamente, olé tú, lo importante es disfrutar haciendo fotos, sea con la herramienta que sea, como yo disfruto haciendo fotos con mis móviles. Aquí no hay dictaduras, cada uno es libre de usar el dispositivo que le de la gana.

    • Por un lado dices que cada uno utilice la herramienta que le salga de los cojones y por otro afirmas todo solemne que el que no asuma que terminará haciendo fotos con un móvil se quedará ciego. Curioso cortocircuito.

  8. Un placer que te sumes a la familia de fotógrafos «móviles», David. Por supuesto, si te sientes también usando cámara y objetivos, bienvenidos sean. En el fondo, lo más importante es disfrutar con al fotografía, se use la herramienta que se use. Un saludo.

  9. Todo lo que sea sumar es positivo. Y la fotografía móvil suma con nuevas opciones y posibilidades. Así que, bienvenida sea!
    Era reacio a usar este tipo de dispositivos para fotografía “sería”, sin embargo seguir y leer a Rodrigo Rivas o Luis Rodríguez, hizo replanteadme esta postura.
    Sigo usando la cámara y sus objetivos, pero en el viaje por tierras de Mexico que estoy realizando actualmente, el 90% de mis fotos de calle, arquitectura y personas las estoy haciendo con mi IPhone X pro Max. No era esa mi intención y el primer sorprendido he sido yo, pero así ha sido,

    • Un placer que te sumes a la familia de fotógrafos «móviles», David. Por supuesto, si te sientes también usando cámara y objetivos, bienvenidos sean. En el fondo, lo más importante es disfrutar con al fotografía, se use la herramienta que se use. Un saludo.

    • Aparte de poder llevarlo en el bolsillo cuáles son esas nuevas opciones y posibilidades que el móvil suma ?

  10. «Aquellos que no quieran verlo serán absorbidos por su propia ceguera”. Recristo, parece una condena a la hoguera del Tribunal del Santo Oficio. Habrá que hacerle caso pues es un embajador de Huawei quien lo dice y no se puede equivocar.

    • Es la dictadu…. no,no,no, quiero decir: es la tendencia del mercado y sus sugerencias soft siempre son propositivas, nunca imperativas, hijo mio, que no te enteras

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