«El Sindicat de la Imatge UPIFC y la heredera de los derechos de autor del fotógrafo Paco Elvira hemos interpuesto una demanda judicial con el fin de que se reconozca el carácter de obra fotográfica y se reconozca con ello los derechos de autor que le corresponden según la ley de propiedad intelectual».

Así se presentó hace ya unas semanas la campaña «No son meras fotografías» de este sindicato de fotógrafos que pretende recaudar fondos para sufragar los gastos derivados de esta demanda contra la editorial Akal.

El caso se remonta al pasado mes de junio, cuando Andrea Elvira -hija del fotógrafo fallecido en 2013- denunció el uso de una fotografía de El Vaquilla realizada por su padre para la portada del libro «“Macarras ibéricos», publicado por la editorial Akal.

En declaraciones a Photolari, los responsables de la editorial aseguraron que estaban cumpliendo la ley y que, en todo caso, estaban abiertos a discutir sobre la interpretación de las normas que regulan el uso de fotografías. Algo que parece no haber ocurrido, vista la vía judicial abierta en este caso.

La clave es en la consideración de la instantánea de Elvira como una «mera fotografía», lo que daría vía libre al uso que le ha dado la editorial sin pedir permiso ni abonar los correspondientes derechos al autor.

Algo que, según recuerdan desde el sindicato, no cuadra con una fotografía que es muy conocida y ha sido expuesta y publicada en varias ocasiones y que, por tanto, es una obra fotográfica, cuyos derechos no caducan a los 25 años, como en el caso de las «meras fotografías»

«Entendemos, además, que la consideración de “mera fotografía”, que sostiene la editorial Akal, afecta a todo nuestro colectivo profesional que podría verse enormemente perjudicado si cualquier editorial siguiera el particular e incomprensible planteamiento que Akal se empeña en mantener con el único fin de ahorrarse un pago», alertan desde esta organización.

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