Siempre se ha dicho que Olympus no supo vender las innovaciones que acercó al sector. Algo que posiblemente escucharemos muchas veces los próximos meses mientras avanzan las negociaciones sobre la venta de su división de foto.

Y en la lista de tecnologías que en su día estrenó y que muchos menospreciaron para luego adoptar figura en letras mayúsculas eso del Live View. Si, aunque a estas alturas suene casi tan exótico como el colodión húmedo, hubo un tiempo en el que las cámaras digitales de ópticas intercambiables no permitían usar la pantalla como un visor. Sólo servían para ver el resultado y manejar los menús.

Para eso ya está el visor, decían en su momento los puristas cuando se ponía el tema sobre la mesa. O las compactas, apuntaban otros. Eran los años 2000 y poco y los móviles por aquel entonces no se tomaban demasiado en serio cuando se hablaba de fotogragía.

Olympus-E330-01

Y fue en 2006 cuando Olympus se sacó de la manga la que algunos consideran una de las cámaras más feas de la historia pero que, dejando a un lado el diseño , merece un lugar destacado en el hilo temporal de la fotografía digital:la E-330.

¿Qué tenía de especial esta extraña cámara? Pues que ofrecía Live View, es decir, la posibilidad de ver en pantalla lo que el sensor estaba capturando. Dicho así parece fácil y lo normal a día de hoy, pero para conseguirlo hizo falta un complejo sistema de espejos capaz de permitir que parte de la luz llegara al visor réflex convencional y otra alimentara un segundo sensor que se encargaba de dar la imagen en pantalla.

En realidad la cámara ofrecía dos modos de previsualización. Este algo más complejo y que mantenía activo el visor tradicional -bastante pequeño y oscuro, cierto- y otro que sería el que se acabaría quedando en el el que el innovador sensor Live MOS alimentaba la imagen en pantalla. Primero sin enfoque automático, luego ya con esa función.

Olympus-E330

En Quesabesde no sólo pudimos probar esta E-330, como todas las que salían al mercado, sino que durante unos años se convirtió en una de nuestras cámaras de cabecera y con la que Álvaro perpetraba buena parte de las fotos de producto.

Lo de poder encuadrar desde la pantalla con la cámara montada en un trípode era una gran innovación en aquel momento. Entre otras cosas porque también era la primera con pantalla abatible, ojo. La cámara, como tantas otras cosas de aquella etapa, estará cogiendo polvo ahora en algún garaje. Una pena.

Pero volviendo a la E-330 y su aportación a la historia de la fotografía digital, aquel enrevesado sistema de previsualización abrió la puerta que luego el resto de marcas utilizarían con versiones más ágiles.

De hecho, el modo A a base de muchos espejos y un sensor secundario sólo se usó en este modelo y la posterior Panasonic L1 ya se quedaba sólo con el modo de Live View directo. Dos años después llegará el sistema Micro Cuatro Tercios y el adiós paulatino a los espejos que usaban ambas firmas para sus réflex Cuatro Tercios.

Aunque es verdad que ahora mismo cualquier ejercicio de memoria con el catálogo de Olympus y sus aportaciones tecnológicas suena a epitafio -y no es nuestra intención- la verdad es que a esta feísima pero interesante E-330 siempre le hemos tenido mucho cariño. Y apetecía recordarla.

19 Comentarios

  1. Notese que el diseño no imitaba las Reflex Om del pasado, ni las Pen Ft. Era una camara funcional y ya.

    Como saltaron los puristas con esto, que el liveview no sirve, que es un capricho inútil, que esto que aquello, hoy en día nadie compraría una cámara si esta tecnológica.

    Pensar que en esos entonces tenia una Nikon D200, cámara de la cual no extraño nada de nada, esta Olympus si parecia de otro planeta

    Si Olympus era genial a la hora de innovar con tecnologías con las que en 1 o 2 años se beneficiaban Canon y Nikon en los tamaños de sensores populares y con futuro.

  2. Merecida vista hacia atrás (y sí, si lo hubierais puesto en verso sería una elegía en toda regla).

    Cada marca tiene su aportación a la historia de la fotografía, y de Olympus me quedaría con su saga OM, que (para mi gusto) han sido de las réflex más bonitas de la historia, con su pequeño tamaño, diseño limpio, y aquella caja de pentaprisma estrecha y picuda.

    Algo curioso de mirar hacia atrás, es que te das cuenta que lo importante – en términos de éxito comercial- no es haber sido el primero en desarrollar o implementar tal o cual tecnología: Nikon fue la primera en atreverse a «cometer la blasfemia» de incluir video en una DSLR, Minolta la primera en incluir un Af «moderno» en una réflex, Exakta la primera en implementar medición TTL, Kodak la primera en lanzar una cámara fotográfica digital (prototipo en 1975!) y la primera en lanzar una réflex digital (aunque fuera una Nikon F3 tuneada por la compañía estadounidense),…
    Y eso por no hablar de «experimentos» super curiosos como el ingenioso sistema autofoco en cámara en vez de en objetivo de la Contax AX.

    En fin, que sería bonito ver un museo de la fotografía que recorra la historia en conjunto de los sistemas fotográficos y cada hito para que esas cámaras hoy olvidadas (como esta E-330) tengan el recuerdo que se merecen por parte de todos los que amamos la fotografía y también los «cacharritos» con los que se toman.

    Saludos

    (*Nota para Photolari TEAM: este museo bien podría ser «virtual», en este magnífico sitio web, y acompañado de imágenes históricas tomadas con esas cámaras o equipos… como imagino que no tenéis tiempo de sobra para que un imbécil (como yo) os haga desde su sofá estas propuestas, una sección que funcione tipo «wikipedia» en base a colaboraciones podría ser el camino…).

  3. Mi primera réflex con live view fue en 2002, una bridge de Olympus, la Camedia E-20P, una cámara con especificaciones «espectaculares» pero con sensor CCD de 5 Mp, más barata que la Canon EOS 1D pero igualmente cara si le añadías el grip y el convertidor angular.

    Tenía obturador mecánico hasta 1/640 s y electrónico hasta 1/18.000 s, pero con una interpolación desastrosa que te producía imágenes de unos 3 Mp de muy mala calidad. Tenía tres sensibilidades de iso (80, 160 y 320), dos ranuras (SmartMedia y CF/Microdrive) y pantalla flip (de definición escalonada, muy mala pero podías hacer fotos a través de ella).

    La verdad es que lo tenía todo pero la Canon EOS 1D de 4 Mp era mucho mejor. En 2006 me la vendí para comprarme una Sony CyberShot DSC-R1.

  4. Bueno, lo de fea y feísima…ejem…en todo caso sería opinable ¿no?.
    ¿O es fea por decreto como otros quieren hacernos creer por decreto -normalmente el 5, que tiene una rima fatal, jejeje- que algunas de las actuales son bonitas?
    En cualquier caso, diferente y original, que no es poco (*).
    Y en cualquier caso, puestos a tirar de topicazos… ¿ya sabéis lo que se dice de las feas y el sexo, no?
    Pues eso.
    E-330 : ¡Rock and roll!

    (*) Creo que después de ella no ha vuelto a interesarme ninguna Olympus.

    • Bueno, claro, todo es opinable. Pero esta creo que es fea objetivamente, jaja
      Habeis visto a cuanto está la Pen f en amazon? Estoy pensando si comprarme otra en negro!

  5. Yo tuve la Panasonic L1 -de hecho, la reseñé en la base de datos de Quesabesde-. La gente flipaba cuando me veía hacer fotos desde la pantalla, hasta el punto de que más de una vez se me acercó alguien en la calle para preguntarme. El sistema antipolvo también era increíble. Y todo, heredado de esta Oly. Qué penita.

  6. Es increíble (y muy absurdo), el miedo y rechazo que siempre, desde que existimos, muestra la mayoría de la gente, de forma irracional, a casi todo lo nuevo.
    Quizá por eso muy pocas marcas, como en el caso de Olympus y Minolta, se atrevieron a introducir los avances tecnológicos más drásticos para convertir la fotografía en lo que es hoy, mientras las demás se limitaban a aguardar agazapadas desde el banquillo, esperando a que el invento tuviera acogida antes de incorporarlo a sus modelos.
    Y lo más triste es que, esas grandes marcas, audaces y pioneras, son las que a día de hoy están en las últimas o han desaparecido.
    Larga vida a Olympus.

  7. Olympus ha cometido 2 errores que la han lastrado:
    – Introduces el 4/3 y luego dejas a tus usuarios tirados por el micro 4/3.
    – No das más opciones que micro 4/3, cada tamaño de sensor tiene sus ventajas, pero no tener cámaras full-frame es una cagada enorme, y ahora vemos el resultado.

    La primera marca que me iba a comprar era Olympus, siempre me ha gustado. Un pena. Se va una marca clásica, innovadora y con las ideas muy claras respecto a ofrecer cámaras de calidad pequeñas. A parte de bonitas.

    • También la mía. El visor pequeño y oscuro y el sensor aguantaba hasta ISO 400 a duras penas, pero tenía prestaciones que ya quisieran cámaras de gamas más altas, aparte de sus innovaciones: el horquillado de enfoque ya aparecía en esta. Muy configurable, tenía muchos accesos directos, muy cómoda en la mano, el visor a la izquierda mucho más agradable (para diestros de ojo), el flash en un plano diferente del eje óptico… Y los típicos plus de Olympus como la compensación de exposición hasta 5 pasos, velocidades hasta 60 segundos…
      Y las limitaciones de las réflex 4/3 en todo lo demás para la época.
      Olympus no cortó en las réflex hasta tener la alternativa lista en micro con la E-1. Ahora tenemos los objetivos pequeños y los superluminosos del E-System, algunos enormes pero desde los zoom f:2 hasta el 90-250 f:2.8 pasando por los teles ultraluminosos y los zoom pro de gama media con apertura variable, todos se pueden utilizar en micro con mejor rendimiento.
      El futuro de Olympus (y del resto) se verá. No digo que vaya a sobrevivir, como no podemos decir que lo vaya a hacer ninguna otra. Pero sí creo que el movimiento que ha hecho es para buscar una forma de seguir adelante. Como las demás no den también su paso, el futuro lo tienen negro, con un mercado que está vendiendo lo mismo que se vendía hace 20 años en cámaras de película y una dimensión empresarial pensada para vender 5 veces más.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.