Olympus E-M10 III: análisis

La nueva Micro Cuatro Tercios llega con contadas mejoras, vídeos 4K y una filosofía de uso más sencillo. ¿Merece la pena?

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Tercera generación ya de la Micro Cuatro Tercios más pequeña y asequible de la familia a OM-D de Olympus. La nueva E-M10 III llega con escasas novedades y abanderando el vídeo 4K como una de sus principales mejoras. El sensor de la E-M1 Mark II que muchos esperábamos se ha quedado por el camino, aunque la cámara refuerza la fórmula que hasta ahora le ha servido para cautivar a muchos: bonita, pequeña, sencilla y con resultados muy decentes.

Olympus OM-D E-M10 Mark III

Hemos pasado un par de semanas con ella y el pequeño zoom 14-42 mm f3.5-5.6 y, como manda nuestra ajetreada agenda, no hemos parado mucho. Y es justo en este punto viajero donde más agradecemos el peso y tamaño de esta E-M10 y recordamos uno de los mejores argumentos de las sin espejo pero que, en realidad, no todos los modelos pueden defender tan bien como esta.

Así que, sin grandes cambios, que la E-M10 III nos ha gustado no es ninguna sorpresa, si se nos permite el spoiler. Pero como pasa muy a menudo esa no es la cuestión, sino decidir si esta renovación merece la pena o es una de esas generaciones que nos podemos saltar. O, dicho de otro modo, ¿merece la pena invertir en esta Mark III o mejor nos ahorramos 200 euros y vamos a por la Mark II?

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Desde Donosti hasta los montes de Huesca nos hemos ido con esta nueva E-M10 III. Como siempre, pinchando en las imágenes se accede a la versión a resolución completa.

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Eso es lo que hemos tratado de explicar en el vídeo de ahí arriba y resumiremos en los siguientes párrafos con unas cuantas galerías de imágenes de muestra. Quienes anden buscando los RAW para sacar la lupa, los pueden encontrar por aquí.

Lo nuevo

Aunque en la gama más sencilla la lista de novedades siempre suele ser modesta y no se esperan grandes revoluciones, lo cierto es que Olympus ha sido un poco tacaña con esta E-M10 III. En realidad como casi todas las marcas, pero es verdad que tal vez estamos acostumbrados a algo más de generosidad en el caso de Olympus.

Olympus OM-D E-M10 Mark III

Aunque la llegada del vídeo 4K se agradece -aunque estamos seguros de que muchos usuarios no le harán mucho caso- el resto de prestaciones permaneces prácticamente igual. Sí, en la lista aparece el procesador de imagen usado en la E-M1 Mark II, pero a estas alturas todos sabemos que un nuevo procesador sin un nuevo sensor no significa mucho.

Olympus OM-D E-M10 Mark III

Así que por lo demás, casi todo sigue igual: 16 megapíxeles, más de 8 fotos por segundo -muy bien para esta gama- un enfoque más que correcto, visor electrónico integrado, pantalla articulada y táctil de 3 pulgadas, dos diales de control -otro detalle que se agradece- conexión Wi-Fi…

Olympus OM-D E-M10 Mark III

De acuerdo, no podemos quejarnos pero sí preguntarnos si tiene sentido una renovación basada en el vídeo y en algunos cambios en los menús y mandos para simplificar el manejo. Tanto que por el camino se han perdido opciones de personalización de algunos controles o el disparo remoto de flashes desde la cámara. Tampoco es algo que el usuario tipo de un modelo como este vaya a usar a diario, pero seguro que a más de uno le habrá enfadado el detalle.

Pequeña y bonita

Si hay una batalla que Olympus sabe que tiene ganada con sus OM-D es la del diseño. Y esta E-M10 III no es una excepción. Fiel a las líneas de sus predecesoras, es una cámara que gusta a la mayoría y atrae muchas miradas.

Olympus OM-D E-M10 Mark III

Olympus OM-D E-M10 Mark III

Si leemos al detalle las especificaciones descubriremos que ahora el cuerpo es totalmente plástico -desaparecen algunas zonas de refuerzo metálico en la base y la parte superior- pero entre las manos no se nota la diferencia. Buenos acabados, buenas sensaciones y una ergonomía que, eso sí, mejora gracias a la empuñadura algo más marcada.

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De todos modos, no hay que olvidar que ninguna de las E-M10 tiene el cuerpo sellado, y que para eso hay que subir un escalón e ir a por las E-M5. Así que en este caso el plástico o el metal tampoco tienen mayor importancia. El tamaño y peso son prácticamente idénticos a la generación anterior, con unas cifras muy comedidas que hacen de esta cámara un modelo ideal para viajar muy ligeros.

Estabilizador

Si el diseño es uno de los puntos fuertes de la E-M10 III -como de sus antecesoras- el otro argumento incontestable de la cámara es el estabilizador de imagen de 5 ejes. Una tecnología que Olympus ha conseguido ir perfeccionando a lo largo de generaciones hasta obtener los espectaculares resultados que ya vimos en su momento en la E-M1 Mark II, combinando cuerpos y ópticas estabilizadas.

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En este caso no llegamos a tanto, pero si tenemos en cuenta que tenemos entre manos una cámara de 800 euros (óptica incluida) y que podemos hacer a pulso fotos de medio segundo sin demasiados miramientos está claro que la E-M10 III vuelve a ser imbatible en esta asignatura dentro de su segmento.

Olympus OM-D E-M10 Mark III

Por cierto, un detalle nuevo en la cámara es que el botón dedicado hasta ahora a las curvas cede su espacio a una función de zoom digital que multiplica la focal real por dos. Evidentemente es una interpolación, pero es verdad que los resultados son aceptables si no tenemos un zoom más potente a mano y necesitamos una focal más larga.

Pero el cambio de una función avanzada (las citadas curvas) por algo como un zoom digital sirve para explicar muy la nueva filosofía de esta cámara que quizás quiere distanciarse a la baja de la E-M5 para dejar bien definidas las gamas.

Olympus OM-D E-M10 Mark III

Algo que, como hemos comentado, también se nota en los menús y en el dial de modos, donde nos encontramos con un nuevo modo (“AP”, advanced photo) que combina -o lo intenta- opciones avanzadas con menús muy intuitivos  y aptos para quienes se asoman por primera vez a una cámara “seria”.

Vídeo 4K

Como ya hemos comentado, la E-M10 Mark III utiliza el mismo CMOS de 16 megapíxeles de la generación anterior y que ya hemos visto en tantas Micro Cuatro Tercios. Buen color, resultados muy decentes con buena luz, cierta mejora en control de ruido gracias al nuevo procesador y poco más.

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Es decir, un sensor correcto pero por el que va pasando el tiempo y que no aguanta demasiado bien la comparación ni con captores mayores ni con los últimos usados por Olympus. ¿Hemos dicho ya que nos gustaría haber visto en esta cámara el mismo sensor de la E-M1 Mark II?

Olympus OM-D E-M10 Mark III

Y esas limitaciones se notan sobre todo en escenas un poco complicadas en las que echamos de menos el rango dinámico de los últimos CMOS. De nuevo, la mayoría de usuarios y en la mayoría de situaciones no es algo que se note, pero si jugamos a las comparaciones esa Micro Cuatro Tercios perderá en muchos casos.

 

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El vídeo 4K, por su parte, es una de las principales novedades de la cámara. Y la verdad es que los resultados de los clips no están nada mal, trasladando al vídeo el excelente color que tradicionalmente ofrecen los JPEG de Olympus.

También en este campo el estabilizador es una gran baza, con secuencias perfectamente estables sin ningún tipo de soporte. E, insistimos, eso en una cámara de este precio no es fácil de encontrar. Pero la falta de conexión para micro o el nivel de detalle por detrás de lo que ofrecen modelos de la competencia hace que pensar en la E-M10 III para vídeo no tenga demasiado sentido.

Olympus OM-D E-M10 Mark III

¿Merece la pena?

Ahora mismo la E-M10 III Mark III junto al zoom retráctil 14-42 mm puede encontrarse por unos 800 euros. Aunque es moderado, nos acercamos a un rango de precios con opciones tan potentes como la X-T20 (cuesta algo más) o la conocida A6000 de Sony.

Olympus OM-D E-M10 Mark III

Si dejamos a un lado el tamaño y nos asomamos al mundo réflex, por ese mismo dinero se puede conseguir la Nikon D5600 y por un poco más la Canon Eos 77D. Es posible que ninguna sea tan bonita como la Olympus, pero todas ofrecen un rendimiento mejor si nos centramos únicamente en la calidad de imagen.

Pero, como nos suele ocurrir, la gran competidora de esta cámara es su predecesora. Es decir, por unos 200 euros menos podemos encontrar en el mercado una E-M10 II con el mismo sensor -diferente procesador, cierto- prácticamente las mismas prestaciones y diseño e incluso algunas funciones menos recortadas.

Así que para quienes el vídeo 4K no sea una prioridad pero se hayan enamorado del diseño de esta bonita e interesante cámara siempre pueden quedarse con la generación anterior y ahorrarse ese dinero o dedicarlo a un buen objetivo.

En resumen

  • Pese al nuevo procesador, la calidad de imagen no ha cambiado mucho.
  • El CMOS de 16 megapíxeles usado ya empieza a ser demasiado veterano.
  • Excelente estabilizador. El mejor de su clase con diferencia
  • Buen diseño y acabados. Una cámara muy bonita.
  • El 4K y el estabilizador son una buena combinación, aunque sigue estando por detrás de la competencia en el campo del vídeo.
  • Rápida y ágil, tanto en el enfoque como disparo. Pero sin novedades en este campo.
  • Para simplificar el manejo se han eliminado algunas opciones avanzadas.
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23 Comentarios

    • También prefiero la GX80 (la que tengo), me parece más cómoda en ciertos botones y mandos y también en el visor. El botón AEL/AFL de esta Oly está un poco elevado y hacia la derecha, lugar algo incómodo para llevar el pulgar. La palanca de encendido tampoco me gusta por sus tres posiciones, se podría dar el caso de pasarte y activar el flash involuntariamente.
      Por lo demás la estética me gusta, pero solo para observarla, prefiero tener una cámara cómoda y operativa que bonita.
      Ojo, para los que piensen que opino sin probar, tuve la Oly EM10 primera y la cambié por Panasonic por varias de esas razones que he expuesto.

      Un saludo.

  1. Efectivamente, el estabilizador es realmente bueno, pero en cambio, el sensor lo deberían haber jubilado ya. El rango dinámico es realmente malo.

    • ¿Es rango dinámico es realmente malo comparado con que?, ¿qué sensor deberian haber puesto para conseguir mejor rango dinámico el de 20 mpx?

      Escribir puede escribir cualquiera, pero escribir una opinión contrastada no tanto visto lo visto; porque si te hubieras informado antes de escribir habrias caido en la cuenta de que la diferencia en rango dinámico entre los últimos sensores para m4/3 de 16 y 20mpx es prácticamente nula.

  2. Lo que no acabo de ver es el precio, y menos con ese 14-42 tan mediocre. Antes prefiero una compacta Aps-c de focal fija o, si prefieres zoom, una compacta de 1″ con un 24-70mm aprox. Mejor, al menos para mi, y te ahorras pasta.

    • Yo tengo la primera version que compré de segunda mano por poco más de 200 euros, y a pesar de que cuenta con menos “especificaciones interesantes”, la calidad de imagen sigue siendo la misma.

  3. La A7 II es una excelente cámara, pero con el zoom de kit cuesta más del doble, 1950 euros.
    Creo que la opción, más cara pero no tanto, es la Fuji XT20/XE3. Otro tema importante y decisivo es la relación de aspecto, prefiero siempre el 3:2

    Saludos.

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