Pentax K-1, la cámara que persigue a las estrellas

Kike Herrero y Xavier Palau, del colectivo Celístia Pirineus, nos explican las ventajas de trabajar con la K-1 y su función Astrotracer

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La Vía Láctea apareciendo sobre el embalse de Sant Antoni (Lleida). Panorámica de 7 imágenes de 1 minuto a ISO 3200 con Astrotracer. Pentax K-1 y Pentax HD FA 24-70mm a 24mm y f2.8

Desde Celístia Pirineus no tuvimos ninguna duda al aceptar el reto de valorar las capacidades de la cámara Pentax K-1 en astrofotografía. Ya habíamos oído hablar mucho de esta cámara con funcionalidades pensadas especialmente para el fotógrafo nocturno y que hasta ahora ninguna otra cámara incluye.

La prueba la realizaríamos con los paisajes nocturnos que mejor conocemos, alrededor del Montsec (Lleida), una de las pocas reservas Starlight de la península y de los pocos lugares donde todavía se pueden observar fenómenos como la luz zodiacal o la espectacularidad de la Vía Láctea.

Aunque la Pentax K-1 podría ser también prometedora en astrofotografía de cielo profundo con telescopio, en esta prueba nos centramos en la fotografía de gran campo de paisajes

estrellados. Para ello junto a la cámara hemos usado los objetivos Pentax HD FA 24-70mm f2.8 ED y un Sigma 70-200mm f2.8 EX DG. Como veremos, poco más vamos a necesitar para conseguir resultados inigualables gracias a la función Astrotracer y otras funcionalidades de la Pentax K-1.

Una cámara resistente y nocturna

El cuerpo de la K-1 es extraordinariamente robusto y diseñado para tener todas las funciones esenciales cómodamente al alcance. Se nota que está pensada para resistir condiciones extremas, algo esencial en la cámara de un astrofotógrafo.

Aseguran que el obturador tiene una vida superior a los 300.000 disparos, lo que es muy interesante para el que piense hacer timelapses con esta cámara. Los menús y funcionalidades básicas son muy fáciles de navegar, así que nos adaptamos rápido al manejo y a todo lo que necesitaremos usar de noche.

Algo muy interesante para nuestro tipo de trabajo es la posibilidad de orientar el monitor LCD. En la Pentax K-1, el soporte flexible de la pantalla permite prácticamente extraerla para orientarla como uno quiera, abatiéndola y rotándola. Hasta que no se prueba, uno no sabe lo práctico que es esto para evitar tener que hacer contorsionismo en según qué posiciones de la cámara y el trípode y en condiciones de oscuridad.

La luz zodiacal sobre el paisaje del Pallars Jussà. Imagen de 2 minutos a ISO1600 con Astrotracer. Pentax K-1 y Pentax HD FA 24-70mm a 24mm y f2.8

Otra funcionalidad interesante para la noche son las luces LED de asistencia que se pueden encender y apagar pulsando un botón y que son de gran ayuda para navegar por las funciones o para hacer un cambio de objetivo.

36 megapíxeles

Tal vez el elemento más importante a valorar por un astrofotógrafo es el sensor full frame de 36,4 megapíxeles de la Pentax K-1, que nos sorprende desde el principio por su sensibilidad y la calidad de las imágenes que proporciona en una gran variedad de situaciones.

Considerado como uno de los mejores captores del momento, no hay que olvidar que el precio de la cámara es aproximadamente la mitad de lo que cuestan modelos con un sensor y rendimiento similar.

La K-1 ofrece una sensibilidad máxima de 204.800 ISO y unos los resultados muy aceptables hasta 6400 ISO. Esto es de una gran importancia en fotografía nocturna y astrofotografía. Es sorprendente la facilidad para encuadrar y enfocar en condiciones de oscuridad: utilizando el Live View y una sensibilidad alta nos permite ver sin problemas en la pantalla estrellas de hasta magnitud 2 o 3, e incluso las zonas más brillantes de la Vía Láctea o de un paisaje iluminado por la luna.

La claridad de la información mostrada con el Live View, junto con la flexibilidad del soporte del monitor, hacen que situar la cámara, encuadrar y disparar sean tareas muy fáciles y rápidas.

Como contrapunto, la Pentax K-1 se queda algo corta en uno de los factores importantes a tener en cuenta en astrofotografía, que es la sensibilidad al rojo e infrarrojo. La mayoría de las cámaras incluyen un filtro delante del sensor para evitar la luz infrarroja y conseguir mayor nitidez en condiciones diurnas.

Conjunción de la Luna, Mercurio y Marte. Imagen de 8 segundos a ISO800 con Astrotracer. Pentax K-1 y Pentax HD FA 24-70mm a 70mm y f2.8

Esto, sin embargo, nos hace perder información en capturas del cielo nocturno, en particular en el detalle y color de las nebulosas o de la Vía Láctea, con su mayor parte de emisión en H-alfa (656 nm). Algunos fabricantes han producido versiones de sus modelos sin este filtro, especiales para astrofotografía.

En otros casos, algunas casas especializadas realizan la extracción del filtro infrarrojo con total garantía. No es de extrañar que muchos astrofotógrafos opten por sacrificar parte de las aptitudes diurnas de su cámara para conseguir capturas nocturnas mucho más espectaculares sin el inconveniente del filtro infrarrojo.

En el caso de la Pentax K-1, desde el propio servicio técnico de la casa Reflecta nos informan de que ellos mismos pueden encargarse de hacer la modificación del filtro del sensor, para así conseguir las máximas capacidades de esta cámara en astrofotografía. Con ello, esta cámara se situaría al nivel, o incluso por encima, de otras como la Canon 6D o la Sony A7S modificadas, algunas de las más más competitivas actualmente para astrofotografía de gran campo.

Pero la innovación más particular de algunos de los últimos modelos de Pentax, entre ellos la K-1, es la capacidad de mover físicamente el sensor. Mediante un conjunto de actuadores magnéticos esta cámara puede variar ligeramente la posición y la orientación del sensor, hasta en 5 direcciones (los 3 ejes de giro, además de movimiento en horizontal y en vertical).

Esto es interesantísimo para conseguir funcionalidades como el Shake Reduction (mecanismo de estabilización para reducción de movimiento) o el sistema Pixel Shift Resolution. Esta última modalidad de disparo consiste en la captura de varias imágenes con desplazamiento de 1 píxel en el sensor, que la cámara combina para conseguir información RGB en todos los píxeles. Se evita así la pérdida de resolución del sistema habitual de matriz de Bayer.

La función AstroTracer

Una de las principales limitaciones que tenemos con cualquiera cámara a la hora de capturar el cielo nocturno es el movimiento sidéreo. La rotación terrestre hace que las estrellas describan un movimiento en el cielo, de este a oeste, de modo que no podemos alargar el tiempo de exposición más allá de los 20 o 30 segundos (según la distancia focal de la óptica que usemos) si queremos evitar que las estrellas aparezcan como trazos en lugar de puntos.

Normalmente, esto se resuelve con el uso de monturas ecuatoriales motorizadas, que una vez orientadas correctamente según el eje de rotación terrestre, mantienen la cámara siguiendo con exactitud el movimiento sidéreo. Recientemente han aparecido un buen número de monturas ecuatoriales compactas, como la Vixen Polarie o la SkyWatcher Star Adventurer, pensadas para soportar equipos pequeños (¡sí, 3 kg es algo minúsculo para los estándares del astrofotógrafo!). Pero estas monturas, claro está, comportan un gasto y un peso adicional en nuestro equipo.

Pentax ha resuelto en buena parte esta limitación introduciendo en la K-1 la función Astrotracer, la principal innovación que nos motivó a hacer esta prueba. Al activar esta función en el menú, la cámara utiliza la información de su módulo GPS y de su brújula electrónica para conseguir corregir el movimiento sidéreo del cielo moviendo directamente el sensor. Es decir, que podemos capturar imágenes del cielo nocturno con las estrellas puntuales y la cámara fija sobre un trípode.

En las primeras pruebas activando el Astrotracer, no nos lo podíamos creer: con sólo un par de clics habíamos tomado una exposición de 1 minuto, con la cámara fija en un simple trípode y las estrellas absolutamente nítidas y puntuales. Nuestra misión entonces se centró en encontrar los límites de este sistema. Y esto es lo que hemos averiguado.

Aunque, una vez puesta la cámara en el trípode, tomar una captura del cielo con Astrotracer es muy fácil y rápido, al activar esta función la cámara nos pide que realicemos un proceso de calibración. Esta calibración consiste en girar la cámara entera, relativamente rápido, unos 180º en los 3 ejes.

No hay mucha información en el manual sobre cuándo hay que hacerlo o repetirlo, pero entendemos que esto es necesario para que la brújula electrónica funcione correctamente, y puede depender del lugar geográfico y de las condiciones y aparatos que tengamos alrededor y que puedan influir en el campo magnético. Realizar esta calibración en condiciones nocturnas es algo tedioso e incómodo, pero hay que decir que nosotros sólo lo hemos tenido que hacer una vez al principio y el sistema se ha comportado perfectamente.

Por otro lado, mientras que las monturas ecuatoriales bien calibradas admiten tiempos de exposición de hasta decenas de minutos (algo que casi nunca es necesario en astrofotografía de gran campo), en el caso de la Pentax K-1 con Astrotracer el rango de movimiento del sensor es limitado, haciendo que el tiempo de exposición no pueda superar los 5 minutos con ópticas de gran campo, y algo más de 1 minuto con 200 mm de focal. Esto es más que suficiente en la mayoría de los casos.

Con la función Astrotracer activada, el sensor de la cámara se mueve con la dirección y velocidad adecuadas para seguir el movimiento sidéreo. Este movimiento del sensor a través del plano focal mantiene las estrellas puntuales en el centro de la imagen, pero no corrige las diferencias de distorsión en los bordes de la imagen, que aparecen especialmente cuando usamos objetivos de gran campo.

Esto hace que en el resultado final nos puedan aparecer las estrellas como pequeñas trazas en alguno de los bordes de la imagen, algo que no ocurriría usando una montura ecuatorial. Este efecto lo hemos notado con las imágenes tomadas a 24 mm, pero prácticamente desaparecía al usar distancias focales más allá de los 50 mm.

Por cierto, al desplazarse el sensor de la Pentax K-1 en la dirección del movimiento sidéreo, claro está, el paisaje terrestre que tengamos en el encuadre nos aparece movido. Esto mismo pasa con cualquier tipo de montura ecuatorial y lo solemos resolver tomando y combinando dos capturas: una con movimiento para el cielo y otra fija para el paisaje.

 

Algunas de estas limitaciones se pueden corregir con el software adecuado, así que nada nos ha impedido usar la Pentax K-1 para obtener capturas espectaculares de paisajes estrellados. Hemos llegado a obtener resultados muy buenos usando la óptica de 24 mm y hasta 3 o 4 minutos de exposición con la función Astrotracer activada.

Más allá de este tiempo, la incompatibilidad entre el Astrotracer y las distorsiones del objetivo hacen perder demasiada nitidez en los bordes. Con la óptica de 200 mm, sorprende ver que se pueden llegar a obtener tomas con las estrellas puntuales hasta más allá de 1 minuto de exposición.

La mejor opción para astrofotografía

La Pentax K-1 es una cámara excelente y, sobretodo, con un precio muy inferior al de sus competidoras con aptitudes similares. Es una opción full frame muy interesante para el astrofotógrafo que también quiera usar la cámara para otras modalidades donde también sabemos que destaca, como la fotografía de naturaleza o la fotografía deportiva.

Para el que quiera una cámara especialmente astrofotográfica, lsa opciones de modificación del filtro infrarrojo sob muy interesantes pero incluso sin ellas y teniendo en cuenta las prestaciones de esta cámara en astrofotografía, la Pentax K-1 se puede situar sin duda entre las mejores cámaras para capturar el cielo nocturno.

Este artículo es parte de una campaña realizada por Reflecta -importador oficial de Pentax para España- en Photolari. No obstante los autores de la prueba comentan su experiencia con la cámara con total libertad y sin ningún tipo de condición o edición posterior por parte de la compañía. Dado el interés del texto y la prueba, no se ha etiquetado como publicidad aunque queremos dejar claro que se trata de un contenido pagado.

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8 Comentarios

  1. La cámara se muestra extraordinaria, si alguien la quiere para este tipo de fotografía le viene que ni pintado, pero aún como producto orientado para el profesional… es muuy cara y hoy gastar en sensores como dicen algunos, es un riesgo, mejor en óptica y una cámara de gama media y si se necesita material para algo concreto se alquila. Gastarse con una óptica zoom de calidad casí 4000 euros es para pensárselo si no se le saca un suculento beneficio al trabajo y a la inversión. Seguro que en el futuro sacan algún modelo más asequible con la función astrofotográfica, será cuestión de esperar.

    • Muy cara la k-1?? Pero si debería costar mil euros más de lo que cuesta y seguiría siendo barata teniendo en cuenta lo que ofrece al lado de sus competidoras (5D mark IV y D810)

      Vaya comentario más desafortunado, sinceramente.

  2. Aunque el artículo está orientado a hablar de la K-1, no está mal recordar que la función astrotracker se puede usar en cualqueir cámara pentax desde las K-r y K-5, incluídas las de formato medio, con la ayuda del O-GPS, o con el GPS incorporado en la cámara que también incluye la K3ii.

  3. Soy de Canon y me alegro mas que nadie, que por fin se hable de una marca distinta y que además sean buenas palabras. Hay se demuestra que hay mas vida mas allá de CANON NIKON.

  4. Ante todo, es justo reconocer que es una gran cámara, duramente construida…… persigue a todas las estrellas, pero visto lo visto, se va a quedar sin la suya…….. ni Sigma se digna a dedicarle sus ópticas.

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