¿Se puede patentar un estilo fotográfico para evitar que nadie más haga lo mismo? Parece evidente que no. ¿Pero y si se registra el nombre de la especialidad? Eso debió de pensar el mexicano Jorge Lara antes de solicitar ante el IMPI (Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial) la marca «Boudoir» en México.

Algo que, lógicamente, ha creado una enorme polémica entre los fotógrafos del país. Y es que, tal y como Lara presumía hace unos días en sus redes sociales, tras esa petición pidió a Meta la suspensión de cuentas de Facebook e Instagram de cualquiera en el país que usara ese término que, supuestamente, le pertenecía.

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Lo cierto es que no quedan demasiado claros los detalles de lo ocurrido mi los motivos que llevaron a Lara -un reconocido fotógrafo de bodas, embajador de Sony y que también se define como cineasta y director de fotografía- a tomar esta decisión.

Pero por las opiniones de algunos de los afectado sí parece que el registro de la marca Boudoir fue efectivo y supuso la amenaza de cierre de cuentas sociales de fotógrafos y fotógrafas que usaban ese mismo término en su nombre. Algo de lo que, sorprendentemente, el propio Lara presumía.

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No obstante, la polémica generada parece que ha hecho al fotógrafo recapacitar y en un vídeo ha querido dar su versión y pedir disculpas a los afectados. En cualquier caso, no queda claro si se mantiene el registro de esa marca usando una especialidad fotográfica de uso más o menos común.

El-arte-de-la-fotografia-boudoirY es que las implicaciones de una idea así son tan evidentes como peligrosas y van más allá de las redes sociales ¿No se podrán editar en México libros de fotografía que contengan esa palabra? ¿Nadie podrá ofrecer sus servicios de fotografía boudoir o vender cursos?

De hecho, si la propuesta prospera y se extiende, ¿qué impide a alguien registrar macrofotografía, fotografía de boda o cualquier otra especialidad como una marca  propia para que nadie más pueda utilizarla?

5 COMENTARIOS

  1. Si la humanidad no fuera tan pelotuda, huevona o gilipollas no se hubiera dado este caso. Esos nombrecitos afrancesados que se buscan para este tipo de fotos, y encima triunfan generan estos problemas. Antes se le llamaba fotografía de «glamour» (todavia es así), la diferencia es que el «boudoir» es para chonis que pretenden ser modelos caseras en bragas, pero ojo, que si luego les miras el culo te dicen que eres machista. Y digo yo… si lo que me enseñas son las bragas, que coño quieres que mire. Hala, ahí lo dejo, ahora me machacáis todos los MTF, FTM, Trans de todo tipo, adroginous, neutrois, neithers, no-binarios, genderqueer, y resto de chonis en bragas. Espero que no me censuren por ser tan politicamente incorrecto, y permitan la libertad de expresión.

    • Totalmente de acuerdo contigo. Si se enseña «cacha» (sea del sexo que sea quién la enseñe) será por algo, los ojos no va a ser lo primero que te llame la atención, digo yo.
      Volviendo al asunto del artículo, este tío es un jeta en toda regla, vaya.

    • Antes de afirmar cosas que no saben sería bueno leer un poco sobre historia de la fotografía. Glamour y Boudoir no tienen nada que ver el uno con el otro… y el estilo al que se refiere la nota se lo denomina en francés no por un gusto «snob», sino porque está inspirado en una habitación llamada «Boudoir» que disponían las damas «francesas» de la alta sociedad (y no españolas ni norteamericanas en caso que no quede claro)… en donde se cambiaban (de ahi la lencería) y también tenían ahí un espacio privado para practicar arte o aislarse del mundo dominado por los hombres, pues el ingreso al «Boudoir» no estaba permitido para el hombre de la casa. A diferencia del Boudoir, algunas casas francesas tenian una habitación llamaba «Fumoir», el equivalente masculino donde se reunían los hombres a hablar de política, negocios y claro «fumar»… y donde las damas tenían prohibido el acceso. Producto de esta habitación es que se inspira el estilo fotográfico del Boudoir que no, no está pensado para mostrar Cacha ni alterar las hormonas masculinas, aunque sí es común que muchas mujeres se hagan una sesión de fotos Boudoir como regalo a su pareja o antes de su boda. Una sesión de fotos Boudoir es un transfondo de empoderamiento femenino y autoexpresión. Proporciona un espacio seguro y creativo donde una mujer puede redescubrir su sensualidad, su fuerza y su individualidad… y redescubrir su belleza y su seguridad que muchas veces la pierde por ejemplo al ser madre. Producto de este dato «histórico» de la Francia del siglo XIX es que la sesión de fotos Boudoir suele hacerse en habitaciones elegantes y con toques vintage, utilizando también pero no exclusivamente, lencería elegante de tipo corsés, ligueros etc. Sin embargo el desnudo no está excluído del estilo pero bien puede hacerse Boudoir con un simple Body sin mostrar tanta piel. Nota aparte, existe un libro que genera cierta confusión sobre el estilo, el famoso «Filosofía del Boudoir» escrito por el Marqués de Sade, el cual nada tiene que ver con el estilo fotográfico. El libro aborda temas como la sexualidad, el libertinaje, la moralidad y la subversión de las normas sociales. Es por ello que muchas veces se confunde el enfoque del Boudoir. Es fundamental diferenciar entre la obra literaria del Marqués de Sade y el concepto actual de la fotografía Boudoir.
      un saludo
      Alvo @boudoirbolivia

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