Es una pena que no le demos al clickbait porque este capítulo de Photolari Podcast era perfecto para prometer algo así como «los trucos infalibles para conseguir muchos likes en Instagram». No es el caso, aunque es verdad que sí que hablamos de esta red social, de la visibilidad y de cómo sobrevivir en ella siendo fotógrafo.

Y lo hacemos con una de las personas que mejor conoce Instagram desde sus inicios: Phil González, fundador de la comunidad ‘Igers’, pionera y la más numerosa en el mundo.

Autor de varios libros sobre Instagram, analizamos con él cómo ha cambiado una red que empezó girando alrededor de la fotografía pero ha cambiado mucho en estos años. ¿Sigue siendo importante estar ahí cuando se es fotógrafo o fotógrafa o es ya sólo un tema de postureo?

Amigo de la casa desde hace muchos años, Phil González será también jurado y maestro de ceremonias en el concurso fotográfico #MakeitRail organizado por Renfe-SNCF y en el que Photolari es medio oficial.


Suscríbete a Photolari Podcast en las principales plataformas

Apple Podcast SpotifyOvercastIvooxAndroid

25 Comentarios

  1. Si puedes utilizarlo a tu favor pues bienvenido. Pero por 25eu puedes comprar likes, por 300eu te puedes poner en órbita, sea tu obra de aceptable a digna o sea realmente buena de verdad. Si pagas buen dinero te hacen una celebridad en 6 meses.

    A mi en particular no me interesó desde el principio porque al leer el contrato vi que compartes los derechos de la imagen con el tal Zukerberg, lo cual es inteligente por su parte, el mayor banco de imágenes del mundo con todas las tendencias posibles y gratis para él…
    Por tanto animo a los que suben que volteen la imagen, recorten la original, escalen lo más bajo posible, y firmen discretamente la imagen.
    Tiene los dias contados, como myspace, facebook etc

  2. Vanidad, ego e inteligencia artificial, el cruzado mágico que hizo a Instagram y otras redes sociales un buen negocio, negocio que ya empieza a tener horas bajas.

    Facebook la propietaria de instagram esta cambiando el modelo de negocio hacia el metaverso o la realidad virtual, consciente como dicen sus números, que el formato de las redes sociales empieza a estar agotado. Es una caída de fichas de dominó, empieza una, pero todas van detrás, la gente necesita otras cosas para distraerse, el bombardeo de likes y seguidores ya no genera tanta satisfcción y más cuando todos pueden ver como pasan cosas «extrañas» en cuanto al éxito en las redes sociales. La inteligencia artificial tiene muchas capacidades, pero los humanos no son precisamente tontos y se creen lo que se quieren creer, hasta que dejan de creerselo.

    No, una red para fotografos no puede tener tantos usuarios «además de millones de boots», es verdad que a la gente le gustan las fotos, pero fotografos hay menos y además esta muy dividido según practicas que por cierto, no suelen ejercer el concubinato entre las otras. Una red social para fotografos debería de ser inmensamente más pequeña y coherente en su contenido.

    Para aceptar que es instagram basta con entrar a su página de bienvenida y ver como se vende y lo que vende es una red social donde la imagen es la protagonista, pero no va dirigida a fotografos y nunca fue lanzada como tal, yo pesonalmente no la he considerado nunca una red para fotógrafos. …¿Alguien dice que Tiktok es una red para aficionados al video? Pues Instagram ha sido exactamente lo mismo desde el primer día.

    Muchos (no todos) de los fotografos que hay en instagram, están porque en ninguna otra red han conseguido tener tan abultado ejercito de seguidores y likes, no hay más, el camino del éxito de una red social está determinado por el movimiento que hay en ella y precisamente las redes sociales más exitosas han sido las que más boots han metido, esta es la realidad.

    • «Una red social para fotografos debería de ser inmensamente más pequeña y coherente en su contenido»

      Muy inocente y angélico tu análisis de la Señorita Pepis. Cualquier pretensión de generar algo tomando como soporte Internet siempre tenderá por la propia naturaleza artificial de ésta al crecimiento irrestrico, caótico y descontrolado, a la multiplicación desmesurada y exponencial: a la metástasis. Cualquier intento de crear un ámbito clausurado que mantenga puras las esencias de la fotografia está condenado al fracaso pues es la propia fotografia la que ha renunciado a toda pureza y ha optado por desencializarse e híbridarse con las más espurias e incoherentes prácticas sociales. Cualquier intento de crear un reducto para que una supuesta Aristocracia del Espíritu Fotográfico manifieste su hegemonía siempre será anegada por el consenso mayoritario del Pueblo que, igualando por abajo, ha desterrado toda verticalidad y se ha instalado comoda e irresponsablemente en la horizontalidad más democrática estableciendo lo que es legítimo y lo que no. La fotografia ya no es un arte aristocrático que tiene en sí mismo su propio fin y no necesita de la aprobación del común para tener entidad propia, la fotografia necesita constantemente de la mirada y la validación de la mayoría para justificar su existencia; Instagram & asociados son la demostración empírica de esta implicación perversa entre Internet y fotografia, y cualquier intento de impugnar este enjuague no pasa de ser un mero flatus vocis.

      • No comparto ni una sola de tus afirmaciones. Internet es solo una herramienta, como cualquier otra y por ello todas las opciones son posibles, tanto la verticalidad como la horizontalidad, de hecho algunos grupos de fotografos en internet, siguen con la misma verticalidad que cuando no había internet y lo han trasladado con todas sus ventajas e inconvenientes a espacios en la red.

        Pero yo no he hablado de estos temas, estoy hablando de las redes sociales y en concreto de Instagram, para mi todas las opciones son legítimas, cada uno se divierte con lo que quiere, el que quiera aristocrácia puede encontrarla, el que no, tiene otras opciones, pero Internet lo que ha permitido, es que la producción y distribución de fotografias esté al alcance de cualquiera y eso, es un éxito, el que elige es luego el consumidor, así es el capitalismo no? la libre competencia.

        • Te desmientes a ti mismo, si efectivamente vamos camino de un «metaverso» en el que la inteligencia artificial se superpone a la natural, en el que la misma realidad cede su soberanía ante la ficción de lo virtual, entonces Internet es algo más que una simple «herramienta», es de hecho un cambio de paradigma, una colosal operación de homogeneización donde en realidad toda diferencia queda anulada, donde toda distinción y criterio de oposición quedan descartados, donde efectivamente todo vale y ya no es posible discriminar entre lo excelente y lo zafio, entre lo sublime y lo abyecto puesto que todo es legítimo y tiene el mismo derecho democrático a existir, y donde por consiguiente la supuesta capacidad de elección se convierte en una engañifa, en un medio para estafar a los tontos empoderados que aún mantienen viva esa fantasía.

          La consecuencia más evidente de esta estafa es que la fotografia ha pasado de ser algo que se contemplaba pausadamente con veneración a ser efectivamente un artículo para el consumo de las masas que ingieren, metabolizan y excretan una fotografía en 5 segundos para pasar compulsivamente a la siguiente que sufrirá la misma suerte; algo que debemos a la inercia infinita y sin límites que proporciona la Red, esa Red que celebra y se subordina a la infeliz alianza entre Mercado y Pueblo. Que la producción y distribución de la fotografía esté al alcance de cualquiera, lejos de ser un «éxito» ha supuesto efectivamente su colapso y su ruina.

          • Yo no he mezclado metaverso o realidad virtual con inteligencia artificial, son cosas diferentes.

            No veo en que modo internet ha podido eliminar la capacidad de las pesonas para distinguir desde su criterio a lo zafio de lo excelente. Esa capacidad o incapacidad ha existido siempre y persiste… ¿o es que antes no nos metían autenticos bodrios? Ahora son los bots los que ayudan a gestionar eso, pero no toda la fotografía en Internet se distribuye a traves de redes sociales, estas extrapolando al conjunto de Internet, lo que ocurre en las redes sociales y eso es un fallo de apreciación.

            Y no, no lo creo, la popularización de la fotografía no ha mermado la capacidad de ser disfrutada, hay un nuevo mercado, quizá mucho más numeroso de lo que ha sido nunca, pero este nuevo mercado no afecta al que ya había, ese sigue intacto o incluso ha crecido que es lo lógico, la tecnología le ha facilitado las cosas tanto para su consumo, como para su producción.

          • Cantidad y calidad siempre han sido y siempre serán magnitudes inversamente proporcionales. La mayor cantidad de un producto en el mercado hace disminuir su apreciación subjetiva, y cuando la oferta se acerca a infinito el valor real del producto es 0. Si aceptamos que los verdaderos artistas son pocos también debemos aceptar que también serán pocos los que hagan fotos malas porque la tecnología (con su parafernalia digital de captadores de imagen, sofisticados algoritmos y programas de «revelado y edición») lo impedirá, aún en contra de la propia voluntad del «artista» que está condenado a ofrecer siempre imágenes aparentes de fácil consumo para sí y para los demás, de manera que al ser pocos los buenos y al no haber tampoco quienes hagan imágenes malas, la necesaria derivada estadística es la MEDIOCRIDAD universal en que ha devenido la fotografia. Y sobre este hecho objetivo creo que hay un consenso generalizado que ni siquiera son capaces de cuestionar los tecnólatras. La tecnología ha erradicado toda distinción entre buena y mala fotografía y por tanto ha devastado cualquier oportunidad de deleitarse realmente con ella. La concupiscencia digital arrasa y corrompe toda esencia.

          • Metraprosa, te dejo el último comentario que han cerrado el hilo y me parece correcto, el tema ya es otro y no viene a cuento.

            Solo para terminar, la fotografía como cualquier arte, no solo tiene un componente técnico, el artístico sigue existiendo y no esta subyugado a la tecnología como no lo ha estado en ningún arte pese a las distintas revoluciones tecnológicas, su materia es otra y no son herramientas transferibles pero si adaptables. Los consumidores de este tipo de fotografías son una minoría, la mayoría de las veces y muchas veces en la historia, son y fueron los propios artístas o autores, esto ha sido siempre así.

            Ese modelo social que a veces en la historia ensalza el arte no es fijo, es discontinuo y desde hace años ya un grupo cantaba, «malos tiempos… para la lirica» y en esas seguimos, pero no en la fotografía, pasa igual en todas la artes.

            Pero aun para este tipo de fotografías y fotografos, la llegada de Internet ha sido muy beneficiosa…hace años, a la mayoría de ellos no los hubieras visto NUNCA, y ellos posiblemente no hubieran enseñado sus fotos más que a sus cuatro amigos, pero estos fotografos y fotografías como As meigas, habelas, hainas…

            Por cierto, no tengo ni idea de lo que dicen los tecnolatras o las personas con las que hablas, pero yo, no tengo la misma opinión.

            Un saludo, corto y cierro.

          • La fotografía nunca ha sido una disciplina artística, de hecho nunca ha sido arte y nunca lo será, y ahora menos que nunca. Por el contrario, nació con una decidida vocación científica, como una tecnología arcaica destinada a ofrecer una representación objetiva de la realidad que impugnada la subjetividad siempre precaria de la mano del pintor que, a través del pincel, declaraba su incapacidad para acceder a esa realidad que le resultaba inaccesible. Pero los intentos de pervertir ese loable cometido son tan antiguos como la propia fotografía, y ya desde el principio se pretendió que la fotografia se sintiera culpable de sus logros forzándola violentamente a adoptar los mismos postulados de «artisticidad» que habia venido a subvertir a través de un vacuo pictorialismo que nunca convenció a nadie destinado a otorgar a la fotografia un prestigio que nunca solicitó y que nunca necesitó.

            Como venganza por esta nefanda apostasía, es la propia tecnología la que se ha encargado de levantar acta de defunción de la fotografía por su traición. El karma es muy cabrón.

  3. IG es a fotografía como McDonalds es a comida: comida basura, fotografía basura.

    También es una vergüenza y un ejemplo de «aparecería digital» o «digital sharecropping», en la que los «fotógrafos» trabajan gratis para Mark Zuckerberg, que se forra con tu trabajo de creador de contenido y con tus datos privados. Todos estos creadores de contenido se retroalimentan entre ellos y sirven a MZ, uno de los mayores evasores fiscales del planeta Tierra.

    A menos que pagues por el alojamiento de tu propio sitio web, no eres propietario, eres un aparcero digital. Estás siendo explotado a cambio de unos pocos likes, que se pierden en el cyberespacio digital. Eres uno más. Eres comida basura.

  4. Bien mirado, Instagram es el lugar idóneo para dar cauce a esa pulsión que lleva a la fotografia en los últimos tiempos a arrastrarse penosamente por el fango, que ejemplifica de manera gráfica lo bajo que ha caído una disciplina que ha apostado decididamente por lo popular renegandoa todo elitismo, a toda solemnidad y todo el empaque que ofrecía el museo, la galería, el ensayo especializado, etc…

    Esta meretriz barata ofrece sus placeres disolutos a cualquiera que esté dispuesto a pagar el precio de una estafa, y al tiempo que exibe lujuriosa e impúdicamente sus recarios atributos, renuncia a ese carácter honorable que alguna vez tuvo. Mas toda vez que las leyes de la oferta y la demanda han reducido el valor real de una foto a 0, esta ramerilla se ve obligada a conformarse con esa retribución en especie engañosa conocida como like. Tanto en el ámbito real como en el virtual la fotografia actual vale lo mismo: nada.

  5. ¡Hola!
    A mi Instagram me parece el peor sitio para fotógrafos (fotos pequeñas, recortadas y de calidad horrible) ¡Otra historia es que sea popular y lo usen los fotógrafos!

  6. Instagram tiene más que ver con una web de contactos donde las profesionales del amor ofrecen sus servicios que con nada que pueda llamarse fotografia. Que los presuntos fotógrafos hayan acabado exibiendo su presunta obra en el mismo medio en el que las teenagers exigen sus morritos, sus culos y sus tetas recién operadas a cambio de la validación espuria que ofrecen los likes dice mucho de la degradación que asola eso que algunos siguen llamando fotografia.

    • Siento decirte Sebas que, en este caso, fue al revés… creo que no estuviste bien enterado de los comienzos de IG.

      Es solo para dar contexto a lo que comentas.

      • Que la llegada de las putas fuera posterior a la llegada de los fotógrafos es una circunstancia irrelevante. El hecho es que a IG siguen arribando masivamente fotógrafos y putas para «visibilizarse», para venderse, de manera que sus propósitos acaban tan identificados que ya no es posible hacer distinción entre ellos.

        • Bueno. Eso de que es irrelevante, no lo veo del todo cierto. Al final, hay muchos fotógrafos que llegaron mucho antes que esa gente, y luego se desencantaron en algunas cosas.

          Yo no lo veo irrelevante porque con tu expresión metes a todos. Cuando en realidad fueron unos cuantos.

          • Por muy pionero que yo pudiera considerarme, si yo fuera un fotógrafo con un mínimo de dignidad, orgullo y respeto hacía mí mismo y hacia mi trabajo, el día que constatara el albañal en que se había convertido IG, en ese mismo instante clausuraría mi cuenta y emigraría a un ámbito menos lóbrego y putrescente. Cosa que muchos, incluidas vacas sagradas, no hacen y siguen incrustados esperando vanamente que llueva el maná del cielo.

Comments are closed.