La division de semiconductores de Sony, Sony Semiconductor Solutions (SSS), acaba de anunciar el desarrollo de un nuevo sensor de formato medio con 247 megapíxeles de resolución. Se trata de un sensor de 64,84 mm de diagonal, es decir un tamaño similar al de los que podemos encontrar en respaldos digitales como el Phase One IQ4.

El nuevo sensor, bautizado como IMX811, cuenta con versiones de color y mocromo. Pero a pesar de que en los últimos años se ha especulado mucho sobre la posibilidad de que Sony entre en el mercado de las cámaras de formato medio, lo cierto es que este nuevo sensor está catalogado actualemente como de uso “industrial”, por lo que a priori no llegará al mercado fotográfico.

Algo que, como ya sabemos, no es problema para que cualquier cosa con muchos megapíxeles llame la atención, anime todo tipo de especulaciones y acapare unos cuantos titulares.

Además, también es cierto que Sony Semiconductor Solutions tiene en su catálogo versiones “industriales” de varios de los sensores utilizados actualmente en cámaras de fotos. Tal es el caso del IMX461, una versión indutrial y ligeramente más pequeña del sensor que equipan la Fujifilm GFX100 o las Hasselblad X.

gfx100-ii-news-thumbnail
La Fujifilm GFX100 II

En el hipotético caso de que el IMX811 acabara llegando a una cámara de consumo con sus 247 megapíxeles, se trataría de un nuevo récord de resolución. Aunque hay que terner en cuenta que si esto ocurriese, posiblemente habría que recortar el sensor para adecuarlo al las necesidades de cada cámara, afectando a su recuento final de píxeles.

Por si no acaba de quedar claro, una foto de 247 megapíxeles equivale a un tamaño de 19.200 píxeles de ancho por 12.800 píxeles de alto en formato 3:2, una auténtica bestialidad.

Al margen de su resolución, el IMX811 es un sensor CMOS de tipo 4.1 retroiluminado y con rolling shutter, incorpora un circuito PAG de 24 dB y un convertidor A/D de 16 bits. El captor promete ser capaz de hacer hasta 5,3 fotos por segundo a máximo tamaño y calidad.

Si bajamos la profundidad de color a 14 y 12 bits, cifras más habituales en las cámaras de fotos, las ráfagas a máxima resolución pueden subir hasta 10,5 y 12,4 imágenes por segundo respectivamente.

El tiempo dirá si este sensor de récord acaba llegando a alguna cámara o se queda para siempre en ámbito industrial o para usos ciéntificos. Aunque cualquier avance técnico en este campo es siempre bienvenido.

1 COMENTARIO

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.