Sony RX0 II: análisis de la cámara más pequeña y todoterreno de Sony

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Cuando Sony lanzó hace casi dos años la RX0 original muy pocos entendieron la filosofía del producto. La tendencia general fue meterla en el saco de las cámaras de acción y ponerla en plena competencia con las GoPro, pese a que la firma insistía una y otra vez en que se trataba de un producto totalmente diferente.

Desde Sony siempre se vendió este modelo como un recurso más para profesionales y usuarios avanzados. Una segunda cámara resistente, compacta y capaz de grabar vídeo de gran calidad, perfecta para meterla en sitios pequeños, controlarla a distancia y combinarla con otras videocámaras.

La llegada al mercado de la Sony RX0 II parece trazar un punto intermedio entre ambas percepciones: Sony sigue sosteniendo que no es una GoPro (solo hay que ver el precio para confirmarlo), pero por otro lado han añadido ciertas prestaciones que demandaban los que siempre vieron la cámara como una buena opción para grabar sus aventuras, viajes y vlogs.

Así la nueva Sony RX0 II viene con infinidad de pequeños cambios respecto a la primera generación, aunque la cámara repite sensor, objetivo y, a grandes rasgos, también diseño y prestaciones. Las principales novedades se pueden resumir en tres grandes puntos.

Pantalla abatible

La novedad más evidente de la cámara es la incorporación de una pantalla abatible que puede orientarse totalmente hacia el frontal de la cámara, una prestación que combinada con la entrada minijack para micrófonos convierte a la RX0 II en una de las mejores opciones para grabar vlogs de viajes con calidad, poco peso y sin preocuparse por la lluvia, los golpes o el polvo.

Eso sí, hay que tener en cuenta que grabando en 4K, la cámara se calienta tanto que la pantalla se tiene que apagar al cabo de unos segundo de iniciar la grabación.

Otra gran mejora es la reducción de la distancia mínima de enfoque de 50 a 20 centímetros, lo que también facilita la operación de grabarse a uno mismo y abre nuevas posibilidades creativas.

Aunque en este sentido la sensación es que una vez mas el objetivo Zeiss Tessar 24 mm f4, el mismo de la generación anterior, se queda un poco corto de angular para autograbarse cómodamente.

Se trata, eso sí, de una óptica de gran calidad que contribuye a marcar la diferencia entre esta cámara y otras opciones similares del mercado, que suelen tener objetivos con angulares extremos de dudosa calidad y que deforman la imagen.

El objetivo, por cierto, es de abertura fija, por lo que si queremos cumplir la regla del obturador a 180 grados a la hora de grabar vídeo será necesario, sí o sí, hacerse con un kit de filtros ND.

El gran pero, heredado también de la RX0 original, es que sigue sin haber un sistema de autofoco continuo. Según Sony el tamaño de la cámara y su resistencia a los golpes y las caídas es incompatible con la implementación de un motor de enfoque con esa característica.

En la foto la RX0 II esta montada en el soporte de Sony VCT-SGR1, que permite controlar la cámara de forma remota. Junto con el soporte horizontal y un micrófono direccional se puede apañar un kit para vlogging la mar de interesante.

La cámara permite fijar el foco de forma automática antes de iniciar la grabación, y se queda fijo durante toda la secuencia. Al ser un objetivo bastante angular y un sensor de tamaño moderado no suele haber problemas de enfoque. pero no siempre es así y la pantalla no es lo suficientemente grande (1,5 pulgadas) como para poder comprobar el foco con claridad.

En AF simple y MF el enfoque se mueve entre los 20 cm y infinito. Sony ofrece además los modos PF y Near Mode PF que limitan el rango focal de 1 metro a infinito o de 50 cm a 1 metro, respectivamente.

4K interno

La segunda gran novedad es la posibilidad de grabar 4K a 25 fotogramas por segundo y 100 Mbps directamente en la tarjeta microSD, algo que la primera RX0 solo podía hacer a través de HDMI. También es posible grabar en Full HD a 25, 50 y 100 Mbps con excelentes resultados.

La calidad de imagen es francamente buena, el sensor CMOS de una pulgada se hace notar tanto en el rango dinámico como en las sensibilidades altas, donde la cámara mantiene el tipo perfectamente hasta los 1.600 ISO.

Además la RX0 II demuestra su vocación de cámara avanzada con un montón de opciones de grabación, entre las que se encuentras los perfiles de color habituales en las cámaras de Sony que dan cierto margen para corregir la imagen en posproducción.

Lo mejor es ver las muestras -si retocar y corregidas con la herramiente Lumetri de Premiere Pro- que están repartidas en el vídeo que encabeza este artículo, grabadas todas ellas en Full HD a 50 fps, perfil Cine2 y modo de color Pro.

Estabilizador

De las novedades más publicitadas de la RX0 II esta es, quizás, la más decepcionante. Cuando se lanzó todo el mundo celebró la incorporación de un estabilizador de imagen, algo que se echaba mucho en falta en el modelo anterior.

La RX0 II cuenta con un sistema de estabilización electrónica similar al visto en la GoPro Hero 7. Un giróscopo interno se encarga de recoger información del movimiento de la cámara y luego el procesador utiliza esos datos para estabilizar la secuencia digitalmente recortando la imagen.

Pero el caso es que el estabilizador de Sony no es, ni de lejos, tan efectivo como el de la competencia. Es cierto que estabilizar una óptica de 24 mm es siempre más complejo que hacerlo en una de 16 mm, pero aun así esperábamos mas.

Adicionalmente es posible aplicar algo más de estabilidad a través de una nueva aplicación para móviles llamada Image Edge Movie Edit Add-on, ni más ni menos, que básicamente lo que hace es recortar aun más la imagen y reducir un algo más el movimiento con resultados dispares y exportando el resultado final sólo en Full HD.

¿Para quien es la RX0 II?

Al igual que ocurría con la primera generación es bastante difícil situar esta cámara en el mercado, en parte porque no hay nada parecido.

Una cosa está clara: con este tamaño y este diseño resistente al agua (se puede sumergir 10 metros), el polvo, las caídas y aplastamientos de 200 kilos, no conocemos ninguna otra cámara que ofrezca la calidad de imagen, las opciones de grabación y las prestaciones de esta RX0 II. Difícilmente se puede tener más en menos espacio.

Y eso, obviamente, se paga caro. La RX0 II tiene un precio que ronda los 800 euros, más del doble que la mayoría de cámaras de acción con las que muchos se empeñan en compararla. Y a ese precio habría que sumar alguna batería extra, porque al igual que en el modelo anterior la Sony RX0 II se come las pilas que da gusto.

Así pues, si buscamos una cámara ligera, resistente, con pantalla abatible y entrada de micro para vlogging y una calidad de vídeo excelente no se nos ocurre mejor opción que este modelo. Y encima hace fotos tan bien como una Sony RX100 V.

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2 Comentarios

  1. Hace pocos meses compré la mark I y no me arrepiento para nada.
    Es una cámara extremadamente pequeña, con un sensor de 1″ de sobras contrastado que ofrece excelentes resultados. En mi caso la uso únicamente para foto fija, como 2a camara, como «action cam», para tomas «alternativas» o como bolsillera porque ocupa y pesa muy, muy poco.
    En mi opinión la batería tiene una duración aceptable, al menos para fotografia, teniendo en cuenta lo pequeña que es la cámara en si.
    Para mí los 300€ de diferencia de la nueva versión no se justifican, ya sólo le veo ventajas a la pantalla abatible y sólo para uso en «selfies».
    Hace poco la he usado para fotografia submarina y me ha sorprendido muy gratamente. Con ajuste de prioridad a la apertura y balance de blancos «auto+underwater» la corrección de dominantes es excelente y la defición en zona de foco muy buena.
    Sí que en esquinas se nota algo de pérdida de nitidez.
    Si se acompaña de un «palo selfie» con rótula se pueden conseguir tomas desde puntos de vista originales.

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