Un estudio afirma que los selfies han causado al menos 259 muertes desde 2011

La muerte por selfie afecta más a los hombres de entre 20 y 29 años

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Más muertos por selfies que por ataques de tiburón. Esta sorprendente afirmación realizada ya hace algunos años acaba de ser refrendada por un peculiar estudio realizado por el All India Institute of Medical Sciences.

A partir de un minucioso trabajo de documentación, varios investigadores han catalogado todas las noticias en lengua inglesa que, entre octubre de 2011 y noviembre de 2017, relacionan diversos accidentes mortales con la práctica de esta disciplina fotográfica.

El resultado de la investigación arroja unas cifras realmente espeluznantes: al menos 259 personas han fallecido practicando esta modalidad fotográfica en 137 incidentes alrededor del mundo.

De estos selficidios -el término que emplean los propios investigadores- el 72,5 por ciento fueron protagonizados por hombres con una edad media en el momento de la muerte que rondaba los 23 años. El 50 por ciento de las víctimas se encontraba en la franja de edad de los 20 a los 29 años, mientras 36 por ciento comprende edades de 10 a 19 años.

En el caso de los hombres, la mayoría de los incidentes mortales responden a una conducta arriesgada o irresponsable. Algo que no sucede con la mujeres, mucho menos propensas a jugarse el físico a la hora de hacerse fotos, según el estudio.

Si hablamos de las circunstancias más habituales en las que se producen los fallecimientos en primera posición aparecen los ahogamientos. Al menos 70 muertes se ha producido por caídas accidentales en zonas de agua.

En segunda posición encontramos las muertes producidas por medios de transporte -atropellos y accidentes de tráfico-, y empatadas en tercer y cuarto lugar las caídas y los incidentes relacionados con el fuego. El resto de las causas incluyen armas de fuego, ataques de animales o descargas eléctricas.

En todo caso el selfie no es, generalmente, el causante último de las muertes, sino que ejerce de mera distracción ante otros peligros ambientales. De hecho los investigadores consideran que en algunas zonas especialmente sensibles se debería prohibir esta práctica por precaución. Parece que el sentido común no es suficiente.

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4 Comentarios

  1. El selfie viene a ser la venganza de la profundidad de campo por llevar en la mano un sensor muy pequeño. Alguien pone cara de gilipollas para que otro gilipollas que además es la misma persona constate ambos aspectos en un sitio ampliamente agilipollao por esta redundancia. El vivere pericoloso para palmar estúpidamente.

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