En un mercado a la baja pero donde nunca faltan las rarezas, la Pixii puede presumir de ser una de las cámaras más singulares del momento. Diseñada en Francia y con un aspecto clásico y muy elegante, se trata de un modelo con sensor APS-C, montura Leica M y un precio alrededor de los 3000 euros.

Más allá de despertar cierto interés y luego gestos de sorpresa al saberse su precio y tamaño de sensor, esa tibia acogida del modelo original de 2018 no parece haber desanimado a sus creadores, que acaban de anunciar una nueva versión con un captor retroiluminado de 26 megapíxeles.

Pixii-26MP-01

¿El mismo que la Fujifilm X-T4? Podría ser, aunque en realidad este detalle casi es lo de menos en una cámara que, por ejemplo, no cuenta con pantalla e invita a recurrir al móvil para aquellos que quieran ver el resultado.

Tampoco dispone de ranura para tarjeta SD, aunque sí ofrece una memoria interna de hasta 128 GB.

El diseño del modelo original no parece haber cambiado

Además del sensor, entre las mejoras de esta nueva versión destaca el visor. Sigue siendo un visor óptico directo, pero ahora incorpora también algunos datos sobre los valores de exposición.

Es lo que desde Pixii llaman visor interactivo porque -atención- permite al usuario interactuar con los ajustes sin separar el ojo del visor.

Pixii-26MP-02

También es nueva la conexión USB-C para cargar la batería y transferir datos, así como el formato GPR, una suerte de RAW comprimido capaz de reducir el tamaño de archivo hasta 10 veces.

Disponible en noviembre, el precio es de 3000 euros para la versión más sencilla con 8GB de memoria interna y sube hasta los 3540 si se opta por el modelo con 128 GB.

7 Comentarios

  1. Lo que quiero saber de esta cámara es ¿¿¿¿qué es lo que cuesta 3000????.
    No lleva pantalla, no lleva visor electrónico, no incluye tarjetero, es APS-C….. En serio ¿¿¿QUÉ ES LO QUE CUESTA 3000€ EN ESE CUERPO???.
    Venderán 3.

    Un saludo.

  2. Ojalá este sistema de memoria interna se popularice pues permite crear una circuitería que brinda un ancho de banda para lectura/escritura de datos de un USB-C. Eso sí, con un mínimo de 32 GB para hacerlo realmente atractivo.
    El diseño es muy molón y la experiencia del telémetro no ha sido replicada por ninguna cámara digital, salvo Leica. Ahora, esa «innovación» de visor interactivo me parece que puede ser muy pequeño para aquellos miopes que hacemos fotografías.
    También será interesante conocer la agilidad del funcionamiento de la App correspondiente y si la descarga de datos de la cámara vale la pena el sacrificio de las tarjetas de memoria.

  3. El usuario potencial de esta manera de fotografiar ya tiene la Fujifilm X-PRO3, que le da 1000 vueltas y vale 1000 y pico euros menos.

  4. 3000€ por una cámara sin poder ponerle tarjeta SD y con 8gb de memoria interna en pleno 2021?? Jajajajaja vaya timo y tomadura de pelo, si fracasa, que lo hará, me alegraré porque esto se llama estafar al cliente…

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