La historia se repite y pocas horas después de anunciarse la lista de ganadores de World Press Photo comienzan a aparecer las primeras polémicas. Por ahora no se trata de ninguno de los trabajos elegidos, pero sí del curriculum de uno de los grandes triunfadores en esta edición 2019: el italiano Marco Gualazzini.

Su trabajo sobre la crisis humanitaria en el lago Chad le ha valido el primer premio en la categoría Environment y estaba nominado a mejor foto e historia del año. Un reportaje con unas imágenes de incuestionable calidad y que tampoco pecan de exceso de crudeza pese a tratarse de un tema duro.

El trabajo con el que Gualazzini ha sido premiado en este World Press Photo no tiene nada que ver con el origen de la polémica.

¿Dónde está el problema? ¿El clásico caso de exceso de edición? ¿Algo no concuerda en la historia del autor? Según explica en un durísimo artículo Benjamin Chesterton el problema no está en este reportaje, sino en el pasado de Gualazzini y su cuestionable ética como reportero.

Un reportaje con muchos interrogantes

Tal y como detalla aportando suficiente documentación y referencias como para tener en cuenta la historia, en 2017 el fotoperiodista italiano realizo un trabajo sobre mujeres que habían sido víctimas de abusos sexuales en India.

Si mostrarlas e identificarlas en las imágenes ya supone un peligro para sus vidas en algunas zonas del país, publicar fotografías de menores es directamente delito, recuerda Chesterton.

Algo que no detuvo a Gualazzini que, pese a las críticas de la fotógrafa india Smita Sharma, no dudó en publicar el trabajo, presentarlo a concursos y compartir las imágenes en sus redes sociales. Por motivos obvios, no las vamos a reproducir aquí.

Insistimos, estas fotos no tienen nada que ver con el polémico currículum del fotógrafo.

Pero la cosa no queda ahí, porque una investigación de la citada fotógrafa sobre el terreno sirvió para demostrar que el fotógrafo se había tomado demasiadas licencias a la hora de construir su historia.

Al menos una de las protagonistas del reportaje no tenía ni la edad que aseguraba Gualazzini y, sobre todo, no era víctima de ningún tipo de abuso y violación. Por supuesto, tampoco le había dado permiso al fotógrafo que, según su versión, la había engañado para posar sin contarle sus intenciones.

¿Ha habido verificación de World Press Photo?

Dejando a un lado historias todavía más turbias en África que describe el autor del artículo -de nuevo fotos de menores y algunos desnudos que serían inconcebibles en el primer mundo- las dudas sobre el comportamiento de Gualazzini en el trabajo de las mujeres indias llevó al concurso Kuala Lumpur International Photoawards a descalificarlo tras nombrarlo finalista.

Algo que, por lo visto, parece no haber sido suficiente para que World Press Photo cuestionara la legitimidad de premiar a un reportero con este pasado profesional.

En teoría todas las fotos finalistas pasan por un proceso de verificación tanto técnico como de contenido, por lo que cabe suponer que ahora la historia de las personas retratadas sí coincide con la realidad.

También es verdad que no se dan a conocer los nombres de los trabajos rechazados, con lo que no podemos saber si el autor presentó el citado reportaje de las mujeres indias el año pasado y World Press Photo lo descalificó.

En cualquier caso, una cosa está clara: ciertos comportamientos no ayudan a defender el trabajo de los fotoperiodistas y dan alas a quienes les acusan de aprovecharse de los más débiles para sus fotos.

 

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11 Comentarios

  1. Uno ya empieza a estar un poco harto de todas estas historias, gente que parte en busca de miseria para gloria de su bolsillo y su ego. Que cuenten las penurias que tienen mucho más cerca, que también la hay, ¡hasta en su propia comunidad de vecinos!

  2. A mí por ejemplo siempre me ha chirriando las fotos de críos ganadoras de concursos de naturaleza con unos equipos de miles de euros y que no pueden ni levantarlos del suelo.

  3. Y yo me pregunto, si el trabajo que ha presentado es totalmente correcto con respecto a las normas, seria licito descalificarlo por tener un pasado turbio? Es decir, si por cualquier razón este hombre ahora se ha reformado y realiza sus fotografías de forma ética, su pasado nunca le dejaría participar honradamente?
    Que también digo que me parece raro que ahora tenga un ápice de ética profesional y algo de humanidad con respecto a los que fotografía, pero oye, es simplemente por saber si en este tipo de concursos no hay redención.

  4. Es la sección Photobardo sensacionalista, algún títulin pensado específicamente para causar polémica, y alguno paracaidista quejandose de cualquier cosas que no tiene nada que ver.

    Que tendrá que ver un equipo de miles de euros que no se pueden levantar del suelo, los crios, los premios y concursos naturaleza con la ética fotografica del fotoreportaje me pregunto yo…

  5. A ver prismático yo opino lo que me da la gana acerca de algunos concursos de fotografía en los que el fallo es discutible y por cierto yo no he faltado el respeto a nadie ni tú me conoces de nada para valorarme en absoluto y menos faltarme el respeto. O que pasa que no se puede opinar o que.

  6. Y tu Fran Pujan alias Robin menos, pensé que ya habías descatalogado ese apodo, pero veo que no te da ni siquiera te da para eso. No solo e caes mal, por que jamas se te cae algo interesante, sino que encima haces dialogar tus diferentes apodos para darte ínfulas , Fran le pregunta a Fpujan que equipo usa, Fran le festeja los chiste a Robin. Se te nota mucho, y eres tan básico que ni te das cuenta.

    En cuanto a ti Carlos, el respeto te lo faltas solo, saltando a decir cosas que no tienen relación con el caso en cuestión. No tengo intenciones de valorar a nadie, ni dejar de hacerlo, si te pasas de tema no esperes aplausos.

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