Xiaomi 14 Ultra: el smartphone que es casi una Leica

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Si los móviles soñaran con ser cámaras, seguramente se parecerían a este Xiaomi 14 Ultra. Y el caso es que sí lo sueñan y que hace años que las prestaciones fotográficas son uno de los argumentos más potentes de la gama alta de los smartphones.

Desde su acuerdo con Leica, Xiaomi ha sido unas de las marcas que más ha potenciado esta vertiente. Y con esta generación nos da la sensación de que, por fin, han entendido que esto no sólo va de prestaciones, más megapíxeles o incluso un sensor más grande. El público dispuesto a pagar mucho más de 1000 euros por un móvil y su cámara, quiere también unos menús, mandos y lenguaje que recuerde realmente a una cámara.

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Por ahí va este Xiaomi 14 Ultra, que llega sin muchos cambios respecto al Xiaomi 13 Ultra pero que sí supone un salto considerable respecto al Xiaomi 13 Pro que probamos en su momento.

Su sensor de tipo 1 pulgada, el rendimiento de las cuatro cámaras firmadas por Leica, y las opciones de disparo a 50 megapíxeles y RAW son la carta de presentación. La empuñadura opcional es la guinda de este pastel fotográfico que provoca gestos de sorpresa al ponerlo sobre la mesa. ¿Es una cámara o un móvil? La pregunta no es nueva, pero tiene más lógica que nunca.

La mejor configuración

Aunque las especificaciones de este terminal son de sobra conocidas, un rápido recordatorio de la configuración que ofrecen sus cuatro cámaras, todas con una resolución de 50 megapíxeles, aunque de entrada trabajan a 12 megapíxeles.

La principal monta un 23 mm equivalente con aperturas entre f1.6 y f4 que, ahora sí, son continuas. Es decir, no ofrece sólo dos ajustes, sino que podemos jugar con la apertura de este pequeño diafragma. ¿Se nota? En la calidad no, pero en el desenfoque, como se puede ver en el vídeo, sí llega a apreciarse.

Este sensor es el único de tipo 1 pulgada, el resto son de 1/2,51, con focales equivales a 12 mm f1.8, 75 mm f1.8 y 120 mm f2.5.

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Pero no se trata sólo de escoger la cámara, sino que el usuario avanzado que quiera complicarse un poco la vida tendrá a su disposición una lista prácticamente interminable de opciones sobre formatos, tamaños de imagen o funciones concretas.

¿Cuál es l mejor configuración para aprovechar al máximo el potencial, sobre todo de la cámara principal? Tras probarlo y comparar los resultados, nuestra recomendación es trabajar en modo de color «Authentic», en RAW y a 50 megapíxeles. En este mismo modo en JPEG también obtenemos buen detalle, aunque en texturas complejas veremos algo de moire.

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En cualquier caso, como se puede comprobar -lupa en mano- en las dos imágenes de ahí arriba, disparando a 50 megapíxeles obtenemos algo más de detalle e información. Y, como ya hemos visto en anteriores generaciones y en otros terminales, el RAW nos da una imagen apenas tratada, sin máscaras de enfoque forzadas y con mucho más potencial para poder trabajar con ella.

Por cierto, quienes tengan curiosidad por comparar los resultados con los del iPhone 15 Pro Max, en el vídeo pueden verlo, pero por resumirlo mucho: en RAW ambos ofrecen una calidad sensacional, pero nos gusta más el Xiaomi, que apuesta por unas imágenes incluso más limpias. Justo lo contrario ocurre en JPEG directo, donde el iPhone nos gusta más precisamente por el mismo motivo: imágenes más fotográficas y menos tratadas.

De 12 a 120 mm

Que la calidad de imagen que ofrece un sensor de este tamaño combinado con un objetivo decente y un buen trabajo del procesador sea excelente ya no sorprende. De hecho, si en el Xiaomi 14 Ultra hay que destacar algo es el buen trabajo realizado por el resto de cámaras para conseguir que no haya un salto de calidad demasiado grande entre la principal y las otras tres.

1.Angular (12mm)

2.Normal (23mm)

3. Zoom 2x (46 mm)

4. Obj 75 mm

5. Obj 120 mm

Es algo muy habitual en algunos smartphones donde, seducidos por el buen rendimiento de la cámara principal y decepcionados por el resto, acabamos prácticamente olvidándonos de que podemos jugar con varias focales.

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En el caso del Xiaomi 14 Ultra todas cumplen de forma muy correcta, con resultados gratamente sorprendentes en el caso de los dos teleobjetivos con focales equivalentes de 75 y 120 milímetros. En ambos casos, tener buena luz va a ayudar mucho, pero incluso en interiores y aprovechando sus cortas distancias de enfoque, hemos conseguido fotografías más que correctas.

Una experiencia fotográfica

Como decíamos al principio, cada vez estamos más cerca de superar el debate técnico alrededor de la calidad de los móviles y sus cámaras y centrarnos en aspectos más difíciles de medir pero que, al final, son determinantes en la experiencia fotográfica. Y de eso hablamos cuando miramos a modelos como este Xiaomi 14 Ultra: de tener en el bolsillo una compacta de calidad.

Y la verdad es que lo es. La empuñadura nos ha encantado, pero entendemos que no es un accesorio para todos los públicos y que pasa factura al tamaño del dispositivo y a esa idea de cámara de bolsillo que es una de las razones de ser de los móviles más fotográficos.

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El caso es que no se trata sólo de tener una cámara que resuelve de forma muy solvente tomas entre los 12 y los 120 milímetros y ofrece una cámara principal con una calidad más que notable, sino que apuesta por detalles que el usuario avanzado, el fotógrafo que se acerca a este terminal más pensando en Leica que en el procesador Snapdragon, sabrá valorar.

En el otro extremo, es verdad que el abanico de opciones roza el exceso y complica la curva de aprendizaje. Opciones como el UltraRAW o esos dos modos generales de color y procesamiento aportan bastante poco y suman una variable más a una ecuación que ya es bastante compleja.

Esa es, seguramente, la siguiente asignatura a resolver. Cómo conseguir convertir un modelo tan completo como este Xiaomi 14 Ultra en una compacta de apuntar y disparar sensacional que, llegado el caso, también despliegue todo su potencial avanzado, pero sin apabullar incluso al usuario más dispuesto a jugar.