Tom Cruise ha vuelto una vez más a las carteleras de todo el mundo con la saga Misión Imposible y con la misión, imposible o no, de salvar otro año de taquillas desastrosas en la perenne crisis en la que se ha instalado la industria del cine.

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Tom Cruise y el director Christopher McCuarrie

Para conseguirlo Misión Imposible: Sentencia mortal – Parte 1, dirigida por Christopher McCuarrie, ha vuelto a apostar por la acción trepidante. De hecho buena parte de la promoción de la película ha girado alrededor de una secuencia en concreto en la que el bueno de Tom, una vez más, se juega el pellejo lanzándose con una moto por un barranco para deleite de sus fans.

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Y aunque buena parte de la película está rodada con cámaras IMAX, es evidente que este tipo de secuencias requieren de equipos más manejables y, por supuesto, más económicos. Por eso el equipo de producción de la película ha apostado por la Z-Cam E2 F6, una cámara fabricada en china que se puede comprar por unos 3000 dólares.

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Se trata de una cámara tipo box, en la linea de la RED Komodo o de la Panasonic BGH1, armada con un sensor de formato completo y una montura Canon EF o PL. Puede grabar en resolución 6K hasta 60 fotogramas por segundo y en 4K a 120 fps, tanto en H.265 con muestreo 4:2:2 y 10 Bits como en formato ZRAW de 12 bits. Como soporte utiliza tarjetas CFast 2.0 y promete hasta 15 pasos de rango dinámico.

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La Z-Cam E2 F6 pesa poco más de un kilo y tiene unas comedidas dimensiones de 91 mm x 99 mm x 122 mm, lo que la convierten en una cámara perfecta para colocarla en lugares pequeños y usarla como crash cam. Y a juzgar por los resultados su calidad de imagen da la talla incluso ante cámaras IMAX que cuestan medio millón de dólares.

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Aunque es una marca relativamente desconocida en Europa, Z-Cam lleva desde 2015 lanzando cámaras tipo box con prestaciones muy interesantes y precios muy competitivos. En su catálogo tienen también modelos más sencillos y con sensor Micro Cuatro Tercios, como la Z-Cam E2C, y más potentes como la E2-F8, que es capaz de grabar en 8K.

Quizás la participación en la que muy probablemente será una de las películas más taquilleras del año, le de a la marca un empujón de popularidad fuera de china.