Zhiyun Crane 2: prueba de campo

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Como fotógrafo de interiores y arquitectura, de vez en cuando también me encargan hacer vídeos. Para esos trabajos necesito un equipo sencillo pero eficaz que permita conseguir vídeos de aspecto profesional, con movimientos suaves e imagen fluida.

Pero conseguirlo no es sencillo y para lograrlo he ido probando trípodes con rótula de cabeza fluida, sliders y estabilizadores de imagen tipo Glidecam que, a base de cargar peso, mucha paciencia y pasar demasiado tiempo calibrando me han ayudado a lograr resultados aceptables, aunque ninguno totalmente satisfactorio.

Los vídeos de interiores requieren ser imaginativo, al carecer de guión -toca improvisar sobre la marcha en la mayoría de casos- y carecer de planos especialmente impactantes. Necesitaremos también una cámara con un sensor solvente, que ayude a trabajar en espacios no siempre bien iluminados.

En busca de un gimbal

Para simplificar un poco el trabajo y librarme de algo de peso probé una solución integral como el DJI Osmo, un gimbal con cámara incorporada que cumple en exteriores pero falla con poca luz al usar un sensor CMOS de 1/2,3 pulgadas. Demasiado ruido para un trabajo profesional.

Me planteé la compra del potente Ronin –gimbal profesional tipo jaula también de DJI- pero tras investigar un poco y hablar con colegas que lo usaban me echó atrás su tamaño y peso.

Así que centré mi búsqueda en los gimbal tipo grúa de tres ejes por su manejabilidad y ligereza. Tras analizar varios modelos me fije en los Zhiyun Crane. El Crane 2 (no confundir con el Crane V2 que es la evolución del modelo primigenio) está pensado para cámaras réflex y sin espejo desde 500 gramos hasta 3,2 kilos.

Suficiente para usar mi Canon 6D y un zoom 16-35 mm f4 sin problema, aunque habitualmente lo he usado con una Canon 77D de pantalla desplegable que compré expresamente para vídeo y ópticas tipo 10-18 mm IS, 35 mm o 50 mm.

Por algo menos de 800 euros, viene en una funda semirígida tipo estuche de cremallera con asas y una bandolera muy útil para su traslado. La sensación en mano es de un aparato bien construido con una terminación cuidada y peso bastante ligero: 1,25 kilos frente a los 2,77 del Ronin MX.

Cuestión de peso

El peso en este tipo de estabilizadores es crítico ya que su uso obliga a adoptar una postura semi encorvada durante gran parte de la grabación, con la intención de amortiguar el movimiento de los pasos.

Lo primero que hay que hacer, una vez has cargado las tres baterías que lleva consigo y que duran una eternidad, es calibrarlo en función de la cámara y el objetivo que vas a emplear. Sí, hay que calibrarlo de manera independiente cada vez que cambias de objetivos, cámara e incluso si vas a a desplegar la pantalla abatible de la 77D.

Pero en este Crane 2 no es algo demasiado complicado ni hace falta mucho tiempo una vez que se tiene un poco de práctica. Una regleta deslizante en cada uno de los ejes, además de la propia placa de liberación rápida tipo Manfrotto y compatible con muchas rótulas facilitan esta operación.

Entonces basta con apretar el botón de encendido y comienza la magia. El uso básico es sencillo e intuitivo. Utilizando el cuerpo como un amortiguador y empleando movimientos suaves permite hacer vídeo caminando, paneos verticales y horizontales, transiciones, diagonales y casi cualquier toma que se te ocurra, incluso invertir la cámara.

Todo ello resulta muy importante en este tipo de reportajes para mostrar una vivienda sin que el espectador se muera de aburrimiento. Con práctica y un poco de ensayo-error vas puliendo el manejo y viendo que es lo que funciona y que no tanto en tus grabaciones.

Modos de uso

El Crane 2 cuenta con una útil pantalla OLED monocromo que te informa del modo de trabajo, batería y controles adicionales. También dispone de una rosca para follow focus -necesita accesorios adicionales-, y dos roscas-joystick, una para mover el gimbal y otra para navegar por los menús.

Ofrece tres formas de trabajo: Pan Mode, donde la cámara solo se mueve de forma horizontal, el Pan & Tilt (horizontal y vertical) y el Lock Mode, que bloquea la cámara en un punto fijo. Si quieres usar la cámara invertida basta con invertir el gimbal completo y se activa.

También se puede descargar una aplicación que permite usar el teléfono como un mando remoto, hacer timelapse, personalizar diferentes aspectos del manejo… Confieso que no lo he usado hasta ahora porque, de momento, no me ha hecho falta para los trabajos que realizo.

¿Una buena compra el Zhiyun Crane 2? Aunque puede que algunos crean que es una inversión considerable -es más económico que modelos similares de otras marcas, por cierto- la verdad es que la relación calidad-precio que ofrece es realmente buena. Al menos en mi caso y para el tipo de trabajos que hago, ofrece el rendimiento y prestaciones que necesitaba.

David Calaveras es fotógrafo profesional y responsable del podcast Gran Angular

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4 Comentarios

  1. Yo tengo desde hace un año el Gudsen Moza Air y estoy encantadísimo. Aguanta hasta un 24-70 II con una 5D IV y aunque está en el límite del peso, si no te excedes en los movimientos bruscos, va genial. Eso sí, donde más lucen estos cacharros son con gran angulares. Yo lo uso principalmente con el 16-35 F4 y unido al estabilizador del objetivo se consiguen resultados muy pero que muy resultones.

    ¡¡¡Ahh!!! ¡Y es relativamente barato!

    • Hola Aritz,

      Estoy interesado en comprar un gimbal, y dudo entre el modelo que nos presentan en la web, o el MOZA AIR que tu posees.

      Muchas veces que realizo videos, tengo que cambiar del trípode/slider al stabilizador, y he visto que el MOZA AIR no tiene zapata de trípode, y hay que enroscar y desenroscar la cámara ¿Se le puede adaptar?

      ¡Un abrazo y muchas gracias!

      • Buenas David, sí, se puede poner una zapata fija con clip pero a mi no me gusta y te lo voy a intentar explicar.

        Compré una zapata de video, de éstas largas de 10 cm donde con un simple CLICK puedes enganchar y desenganchar la cámara y así poder sacarla de gimball, ponerla en trípode o subirlo a la mano y cuando quieras volver al gimball hacerlo rápido y quitarte el proceso de nivelado. hasta aqui todo perfecto. El problema es que esa zapata tiene una altura de 1cm, con lo cual el centro de gravedad de la camara+objetivo sube un centímetro de la base del Gimball. Ésta diferencia hace que uno de los motores tenga que hacer mucho más esfuerzo debido a que ese centro de gravedad está desplazado más arriba. El ejemplo es un coche deportivo o un todo terreno, los balanceos son mucho mayores en el todo terreno que en el deportivo debido a que su centro de gravedad esta más alto.

        Otra cosa, la zapata pesa, y ese peso hace, en mi equipo, que el gimball esté ya muy cerca del límite de los motores, con lo cual en los movimientos “bruscos” el estabilizador tiene de “temblar” y meter vibraciones por el exceso de trabajo del motor.

        El Moza Air funciona perfectamente con el 5D IV y el 16-35 F4, 24-70 II, 50 1.2 e incluso con el 85 1.2. Con la zapata ya olvidate del 24-70 y del 85. el 16-35 y el 50 ya irían justitos, no por el peso de la zapata en sí, sino por el concepto del centro de gravedad anteriormente explicado.

        Dicho todo ésto, decir también que el proceso de balanceo del gimball se hace entre 30-60 segundos una vez le pillas el tranquillo.

        Por último, la zapata rápida deja de tener sentido cuando cambias de objetivos ya que tienes que volver a equilibrarlo cada vez que modificas el peso (influyen hasta las tapas o los filtros en el equilibrado).

        Si quieres probarlo yo vivo cerca de San Sebastian; quedamos y te lo enseño.

        ¡Un saludo compañero!

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