Reflex I, así es la nueva SLR de carrete con bayonetas intercambiables

Si el proyecto sale adelante, las primeras unidades llegarán en verano de 2018. Ya se puede reservar a partir de unos 450 euros.

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Ni es una inocentada por adelantado ni uno de esos rumores que acaban en nada: la Reflex I, el primer sistema SLR de carrete nuevo en los últimos 25 años, ya es una realidad. O, mejor dicho, lo será el próximo verano porque por ahora sus creadores sólo han presentado el proyecto e iniciado la clásica recolecta de fondos para iniciar la producción de esta curiosa cámara.

¿Y qué tiene de especial la Reflex I además de usar película en estos tiempos digitales? Más allá de su diseño de líneas clásicas, sin duda el dato más interesante es que se trata de un sistema modular que, atención, permite cambiar la bayoneta.

Es decir, aunque la cámara viene de serie con rosca M42, el propio usuario podrá cambiarla por montura Nikon F, Canon FD, Pentax K u Olympus OM. Además este original sistema de monturas intercambiables se presenta con una filosofía abierta, con lo que sería posible imprimirse en 3D una bayoneta y acoplarla a la cámara.

El enfoque, por supuesto, es manual, igual que el rebobinado y avance de película. No obstante, a la exposición totalmente manual también se le suma un modo de prioridad al diafragma.

Pero volviendo al sistema modular, también los carretes se apuntan a esta idea. Y es que la Reflex I permite utilizar una especie de respaldos intercambiables en los que se puede cargar el rollo de película. De este modo es posible cambiar de un carrete a otro –pasar de color a blanco y negro, por ejemplo- sin tener que acabar el rollo.

Además de un flash incorporado, la Reflex I también cuenta con una luz LED integrada en su parte frontal. Según explican sus creadores, dependiendo de la financiación que consigan se podrán incluir otras tecnologías, como una aplicación para móviles que vaya registrando los datos de cada disparo como si se tratara de la clásica libreta de papel.

Aunque habrá que esperar hasta el próximo verano para, si todo sale bien, ver las primeras unidades, a través de Kickstarter ya se puede reservar y aprovechar los precios especiales de lanzamiento. El kit básico ronda los 450 euros.

8 Comentarios

  1. Por 450 eurazos ya puede traer un buen 50mm f1,4 o un 35 f2. Por ese precio te compras la FM2 y un buen nikkor manual en perfecto estado.
    Respecto al cacharro, como proyecto para un curso de diseño industrial o algo así lo veo muy bien pensado. Pero salida comercial le veo más bien poca, demasiado complejo y “fea” para los hipsters y los de la lomografía de la lomografía, demasiado nuevo para los melancólicos y los de la película, y demasiado cara para compararse con cámaras antiguas además de que aporta muy poquito a estas.
    Bien venidas sean todas las “novedades” al mundo de la fotografía, y aunque personalmente me parece una idea bonita (se hubiera salido hace 35 o 40 años), como idea empresarial hoy la meto en el cajón de la última Yashica y del respaldo digital adaptable para cualquier cuerpo reflex de 35mm que nos enseñasteis hace poco.
    Un saludo Photolarianos.

  2. La palabra clave es “verano”, porque dicen que hay que esperar al próximo verano para ver las primeras unidades. Sí “verano” el que se van a pegar los promotores a cuenta de todos los “chiripitiflaúticos” que hay más de los que nos parece, que hagan la reserva a 450 “cucas” la tirada. Eso sí, imagino que mandaran postales dedicadas desde alguna playa paradisíaca, al menos. 🙂

  3. Interesante proyecto, pero aún conservo mi contaflex con sus respaldos intercambiables
    Creo que NIKON tenía un respaldo que guardaba los datos de cada carrete
    Y lo de los lentes es muy guapo
    No creo que la compre pero me parece muy bien que se desarrollen estos proyectos

  4. Pues no lo veo tan grave.

    Ahora que se ha puesto de moda lo retro (o revival de casi todo lo que usaban nuestros abuelos) y los que tenemos algún tipo de desempeño con las réflex químicas podríamos desenvolvernos bien, pero la clave es el precio.

    No lo veo mal, pero claro que el problema es conseguir los carretes (no muy caros) y el consiguiente revelado (o al menos los productos para hacerlo en casa) y todo ello sin que tengas que recorrer media ciudad o un coste asequible.

    Me gusta la idea, pero aún le veo muchas lagunas.

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