Sony 16-35 mm f2.8 GM y 12-24 mm f4, prueba de campo

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Es una de las críticas recurrentes a Sony y su sistema sin espejo de formato completo: faltan ópticas. O, mejor dicho, faltaban, porque la compañía se ha tomado tan en serio el tema que en los que va de año ha mantenido un ritmo de novedades –eso aseguran al menos- de un nuevo objetivo cada mes. Otro tema es el precio de muchas de ellas, pero si hablamos de gama óptica, de entrada, hay que reconocer el buen trabajo.

Las dos últimas incorporaciones apuntan al terreno angular, con dos zoom de gama alta. O muy alta. Hablamos del 16-35 mm f2.8, un clásico en todo sistema profesional que se precie y que completa el típico trío f2.8 que va desde los 16 hasta los 200 milímetros. Sin duda, una pieza clave para cualquier fotógrafo que esté pensando en la nueva A9, por ejemplo.

El otro zoom es algo más radical, por mucho que la ausencia de las letras GM y un precio algo más moderado (2000 euros frente a 2.700) lo sitúe un peldaño por debajo: hablamos del 12-14 mm f4.

Con esta pareja, una Sony A7R II y una Sony A9 –si alguien tiene la calculadora a mano que saque cuentas- hemos pasado unas horas en el norte de Italia, estrenando los dos nuevos angulares en los espectaculares paisajes del Lago Magiore.

12 o 16 milímetros

Por mucho que eliminar el espejo permita reducir el tamaño del cuerpo, por ahora no hay solución para otro asunto: una óptica luminosa y de formato completo –y más un zoom angular- es voluminosa. Eso ocurre con estos dos objetivos que, eso sí, son más pequeño y ligeros de lo que esperábamos. Tal vez imaginábamos algo descomunal y son simplemente grandes, cierto.

¿La construcción? Excelente, claro. Hablamos de piezas caras, así que eso lo tenemos que dar por seguro. Sellados y bien rematados, igual que con los cuerpos de Sony nos inquieta las matizaciones que pone la marca a la hora de hablar de resistencia al agua y las inclemencias.

Un equipo de este nivel en manos de un profesional tiene muchas posibilidades de sufrir un trato no demasiado delicado, así que cabe exigirle la misma resistencia y aguante a todo que esperamos en los modelos equivalentes –por precio y aspiraciones- de Nikon o Canon.

Mentiríamos si no dijéramos que, durante las horas que hemos ido intercalando disparos con una y otra óptica, la cobertura extrema del 12-24 milímetros nos ha hipnotizado. Evidentemente se trata de una óptica de uso más limitado que el polivalente 16-35 milímetros, pero resulta imposible resistirse a esos 12 milímetros (la focal más angular ahora mismo para Sony FE) ante los paisajes que ofrece esta zona, casi fronteriza con Suiza.

Los resultados

Un repaso a la galería de muestras que hemos publicado, usando tanto la Sony A7R II como la novísima A9, permite comprobar que Sony no exageraba cuando hablaba de la calidad de estos dos zoom. La distorsión, reflejos y aberraciones están muy bien controlados e incluso las esquinas a máxima apertura son excelentes.

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Haciendo click en las fotografías se accede a las imágenes en alta resolución. Algunos de los archivos RAW pueden descargarse desde aquí.

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Tal vez sea pronto para decirlo, pero a la vista de los resultados lupa en mano permite asegurar que el 16-35 mm f2.8 GM es uno de los mejores –si no el mejor- zoom angular del mercado ahora mismo.

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El 12-24 mm f4, pese a jugar en una liga ligeramente inferior, ofrece una calidad de imagen también espectacular, con imágenes a 12 milímetros y máxima apertura de esas que resisten la mirada inquisitoria y al 100% de los más sibaritas.

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Haciendo click en las fotografías se accede a las imágenes en alta resolución. Algunos de los archivos RAW pueden descargarse desde aquí.

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Puestos a buscarle pegas, el enfoque no estaría en la lista. Rápido y silencioso, con la A9 es realmente una maravilla. Tanto que, cuando cambiamos de cámara para disparar con la Sony A7R II nos enfrentamos a lo mismo que Sony va a tener que soportar hasta la próxima generación de sus A7. ¿Por qué no enfoca tan bien? ¿Por qué no tenemos ese estupendo joystick de la A9?

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Puestos a buscar algún pero, la ausencia de estabilizador de imagen –en angulares no es tan crítico- y la distancia mínima de enfoque del 12-24 mm (28 centímetros) que impide jugar con encuadres más cercanos y extremos son dos de las pocas pegas que nos hemos encontrado.

Cuestión de precio

Además del precio, claro. ¿Son caros los objetivos de Sony? Desde la firma defienden que valen lo que cuestan y que a cambio de esos miles de euros tenemos la mejor calidad óptica del momento. Y vistos los resultados del 12-24 mm y, sobre todo, del 16-35 mm parece que no mienten.

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Pero es no quita que 2.700 y 2.000 euros sea mucho dinero para la mayoría de fotógrafos, incluyendo los profesionales. Por poner un poco de contexto al tema, tanto el 16-35 mm f2.8 de Canon como el Nikon 14-24 mm f2.8 y el 16-35 mm f4 son más económicos, lo que sin duda no ayuda a los usuarios que se estén planetando un cambio de sistema.

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Que sí, que la excelencia óptica hay que pagar y hay –o habrá- opciones más baratas para la montura FE, pero sin duda la apuesta de Sony por apuntar tan alto no convence a todo el mundo.

¿Que levante la mano el que preferiría un 16-35 mm menos perfecto, pero por 1.500 euros? Dicho de otro modo, ¿qué hará Sony cuando los Sigma Art aterricen en su sistema abanderando la calidad y el precio? Sin duda, se perfila un año interesante.

9 Comentarios

  1. La verdad no creo que ni el cristal y el plástico con el que están realizados valgan tanto
    Por mucho sellado que estén ,yo creo que las marcas deberían pensar en bajar esos precios es preferible vender más,que precios desorbitados donde por mucho que mires el objetivo no ves justificación a ese precio

    • Al 98% de los mortales no profesionales nos sobra con lo que ofrecen las Fuji/Canon/Nikon aps con precios más terrenales. Luego están el 2% restante de sibaritas “pixel peepers” sobrados en dinero.

  2. No voy a entrar en la política de precios de las marcas. Cada una tiene la suya y somos libres de comprar o no. A la pregunta que se realiza al final del artículo: “¿Que levante la mano el que preferiría un 16-35 mm menos perfecto, pero por 1.500 euros? “. La respuesta es que no hace falta esperar a Sigma. El Sony Zeiss 16-35 F4 que tantas alegrías me ha dado cuesta ahora mismo 1.275 euros (y además estabilizado).
    ¿Las nuevas ópticas de Sony (sobre todo las GM) cuestan mucho dinero?, SÍ.
    ¿Son magníficas?, Sí.
    ¿Hay opciones FE más económicas en los rangos focales de las GM? SÍ.
    Dicho esto, como usuario de Sony (A7RII – RX1RII – A6500), poco le puedo echar en cara a la marca con el ritmo de presentación de ópticas (y a la calidad de las mismas).
    Saludos y gracias por vuestro trabajo!

    • Muy cierto, las compañías ponen los precios y nosotros somos libres de comprarlo o buscar otro producto sustitutivo.

      Me gustan algunos objetivos de Sony, que luego me los pueda llegar a permitir… Pues quizás, otros ya tengo claro que NO.

      Pues me toca esperar, buscar algún adaptador o recurrir a la segunda mano.

      Respecto a la velocidad de presentación, pues no es que estén mal sino que han tardado mucho en adoptar este ritmo.

      No tanto para Full Frame, pero también para APS-C que parece que está ahí durmiendo el sueño de los justos y no me parece plan.

  3. En cuanto desconecten la respiración artificial a su sistema SLT y lo maten del todo, si rebajan sus precios empezarán a vender un poco más. Por el momento nadie en su sano juicio se plantearia un cambio de marca con semejantes precios.

    • Perdona que discrepe. Me considero una persona con cierto criterio y “en su sano juicio” que por motivos estrictamente laborales me vi obligado a cambiar de sistema hace año y pico. Los profesionales no nos encaprichamos con las “marcas”. Simplemente reaccionamos a lo que nuestros clientes demandan, y si hay que cambiar de equipo y el-los proyectos son factibles económicamente, cambiamos.
      Solo quiero decir que, demasiado a menudo, leo a gente repartiendo carnets de cordura por ahí sin conocer las razones individuales de cada caso. Tampoco estaría mal entender cual es el target de cada producto. El que compre estos materiales por que es un aficionado con dinero, bravo por él, pero claramente, una A7RII-A7SII o una A9 están dirigidas al sector profesional con necesidades muy concretas, y las lentes de alta gama más de lo mismo.
      Saludos

    • Soy usuario de una SLT con varias ópticas (económicas) y he visto las A7 y son una pasada en calidad y demás, aunque a veces el menu me deje deshubicado. Queramos o no Sony tiene un target que va dirigido a un público que cada día exige más. También he aprendido que el tipo de fotografía que hago no me ha pedido pasarme a la A7, pero al final quien manda es tu bolsillo y las exigencias del mercado.
      Y si cada dia veo mas el sistema SLT que va ir haciendo cierre a años vista porque habrá más demanda de Mirrorless.

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