Walter Astrada, la vuelta al mundo con una cámara y una moto

El foto periodista nos habla desde Jakarta de su proyecto The Journey tras más de dos años y 70.000 kilómetros recorriendo el planeta.

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Foto: Walter Astrada

“La aventura sin problemas no es aventura”, recuerda Walter Astrada desde Jakarta. Por allí está ahora mismo dentro del recorrido de su último proyecto: The Journey. Una vuelta al mundo en moto vista desde la cámara de este conocido reportero que ha decidido alejarse durante una época de la fotografía de conflictos para apostar por el documentalismo más viajero y con menos prisas.

Tras más de dos años y 70.000 kilómetros recorridos en el que seguramente para muchos es el viaje soñado, hablamos con Astrada sobre esta aventura y las fotografías que ha ido haciendo por el camino.

Danos un poco de envidia. ¿Por dónde andas y hacia dónde te diriges ahora mismo?

Ahora en Indonesia, llevo casi 3 meses y medio en el país. Entré por la isla de Sumatra, para luego recorrer la de Java y el último mes estuve en la isla de Sulawesi. Justo ahora acabo de regresar a Jakarta.

Foto: Walter Astrada

Debo hacerle una reparación a la moto por un accidente que tuve al chocar contra un coche. En cuanto la moto esté lista, cruzaré a la isla de Borneo y de ahí a mitad de agosto espero estar llegando a Australia.

¿La idea de una vuelta al mundo en moto surge como una forma de poner punto y aparte a los años de reportero de conflictos o el algo que llevabas tiempo planeando?

En verdad, después de trabajar en el diario La Nación cuando tenía 24 años renuncié y comencé a viajar de mochilero por Sudamérica. La idea era llegar a México, y de ahí quien sabía qué podia pasar.

Pero después de 11 meses viajando, varias cosas hicieron que ese plan cambiara. Me estaba quedando sin dinero, la agencia Associated Press me ofreció la posibilidad de trabajar con ellos desde Paraguay, así que dejé lo de viajar por mi cuenta para más adelante. Yo quería trabajar en agencias de noticias, y tenía la posibilidad, así que la decisión de irme a Paraguay no fue difícil de tomar. Pero las ganas de viajar sin tiempo y a lo que vaya saliendo quedó en algun lugar de mi cerebro.

Foto: Walter Astrada

La idea de dar la vuelta al mundo la tuve siempre. Pero en 2010 estando en Haití cubriendo el brote de cólera y las elecciones, y mientras iba de paquete en una moto, decidí lo que quería hacer: dar la vuelta al mundo y en moto. Pero no sabía conducir una moto y obviamente no tenía una. Así que cuando regresé a Madrid me puse con esa idea, me saqué el carnet y comencé a ahorrar dinero para poder empezar. Mientras tanto iba terminando los proyectos de violencia contra las mujeres, y uno sobre esclerosis múltiple en Europa.

En 2104 estaba listo para comenzar, pero me rompí los ligamentos. Así que mientras me recuperaba de la operación comencé a preparar la salida del viaje, que fué el 1 de mayo del2015. Y ahora ya llevo más de dos años y más de 70 mil kilómetros recorridos.

Foto: Walter Astrada

La vuelta el mundo en moto suena a viaje épico. ¿Es tan difícil como parece de organizar?

Lo más complicado en mi caso es que no tenía moto ni carnet. Pero en verdad no es difícil, lo que requiere es un poco de tiempo y paciencia con la peor parte de todo, la burocracia. Al tener motor, hay varios papeles que hay que tener en cuenta, y los requerimientos a veces cambian de país en país, así que eso es complicado.

Pero lo más complicado de todo, es el dinero para poder viajar, hay gastos fijos que tienes que tener en cuenta sí o sí. Pero siempre digo, que ahora que no estoy en España, hay lugares en los que por mes gasto lo mismo o menos que pagaba solo por el alquiler en Barcelona.

¿Cuánto de improvisación y de planificación hay en un viaje así? Cuéntanos tu rutina un día cualquiera de viaje.

Los primeros 6 meses estaban planificados en cuanto a punto de salida y de llegada para evitar el crudo invierno en Siberia. Además, al recorrer Asia Central los visados marcaron un poco el ritmo, ya que a veces tienen fechas fijas para entrar y salir de un país.

Foto: Walter Astrada
Foto: Walter Astrada

Luego sabía que quería estar al menos 10 días en Estambul y que quería atravesar Mongolia. Con mi limite de llegar a Vladivostok alrededor del 15 de octubre, hubo partes que tuve que hacer más rápido. Pero igualmente tenía mucho lugar para la improvisación. En verdad nunca sabía dónde dormiría al dia siguiente. A partir de esos primeros 6 meses la verdad que he improvisado muchísimo más.

¿Y la financiación?

Conseguir el dinero necesario es lo más difícil en un viaje así. Además en mi caso tratar de ir ganando dinero mientras me muevo, es complicado. Así que he diseñado una web donde voy subiendo fotos del viaje y escribo algún artículo. Y he tratado de diversificar la forma de ganar dinero de la mayor cantidad de formas posibles.

Foto: Walter Astrada

Vendo fotos del viaje, que son impresas en papel especial y van con certificados. Quiero que si compras, recibas algo especial, porque para mi el viaje es algo especial. Además he puesto un apartado donde la gente puede colaborar y entre los que colaboran voy sorteando fotos.

Cinco o seis años antes de comenzar el viaje, comencé a dar clases y talleres, tanto en universidades como particulares, así que en el viaje trato de seguir haciendo lo mismo. Cuando sé que iré a determinada ciudad o país, trató de contactar alguna escuela de fotografía y ofrecerles dar un taller o una conferencia. El idioma ha sido un inconveniente en varios países, espero que en Latinoamérica resulte más sencillo.

Doy talleres particulares por Internet a través de Skype. Estoy monitorizando el trabajo en este momento de 5 fotógrafos. Y luego a veces vendo alguna fotos de mis trabajos anteriores. Y lo principal, tratar de gastar lo menos posible.

De lo visto hasta ahora, cuál es es paisaje, pueblo o ruta a la que volverías o recomendarías visitar.

Volvería a Asia central, Mongolia, Turquía, Laos, Birmania si se puede recorrer sin un guía, y a recorrer alguna isla más en Indonesia.

Yo no soy de recomendar mucho, porque los lugares van marcados por las experiencias propias. Lo que para algunos es un país o una ciudad maravillosa para otros puede ser el peor lugar del mundo. Pero yo creo que esa lista, tiene muchos lugares, gente increíble y experiencias que valen la pena.

¿Qué equipo llevas encima?

Comencé el viaje con una Nikon DF con un 35 y un 50. Desde hace casi 8 meses llevo 2 Fuji X-Pro2, con un 23, 35 y un 18-55 milímetros.

Yo voy a mi ritmo, asi que subo fotos a la web cuando puedo. Si Internet no es bueno, pues espero a que sea bueno. Realmente trato de no preocuparme por cosas que no puedo controlar.

Foto: Walter Astrada

Da la sensación de que en un viaje de este tiempo puede haber mucho tiempo para pensar. Eso visto desde la histeria del día a día da hasta un poco de miedo.

Llevo más de dos años viajando, así que si que ha habido mucho tiempo para pensar. Personalmente creo que no es lo mismo viajar 15 dias o un mes que lo que estoy haciendo yo. Realmente te tomas las cosas de otra manera. Creo que hay que prepararse un poco mentalmente para un viaje así.

Yo tengo la idea de que muchas veces se quiere aventura, pero queremos aventura controlada, queremos aventura, pero sin problemas. Y aventura sin problemas no es aventura.

Foto: Walter Astrada

Si tienes una fecha fija de regreso, eso es un problema, porque tu tiempo está más medido, y un pequeño contratiempo es un gran problema. En Tayikistán una piedra rompió el motor de mi moto y tarde 12 dias en estar en movimiento de nuevo. Eso sí que fue un contratiempo, pero no fue el fin del mundo.

Me han preguntado varias veces “¿qué harás cuando…?” o ¿qué pasara cuando…?” Mi respuesta es que hasta que no tenga el problema no puedo pensar la solución. Al pensar de esta forma, eliminas la ansiedad de lo que pueda llegar pasar, y disfrutas más del día a día.

Y aunque parezca que el mundo es un lugar peligroso y lleno de gente mala esperando para hacernos algo terrible, mi experiencia es que hay más gente buena dispuesta a echarte una mano si tienes un problema que al revés. Lo sé porque de otro modo ya estaríamos extinguidos.

Sigues fiel al blanco y negro. ¿No tienes tentaciones de meter un poco de color a alguna escena?

Lo del blanco y negro fue una decisión basada en que las fotos que voy haciendo son imágenes individuales y necesitaba buscar una forma de dar coherencia y amalgamar todo el trabajo. Que se viese como un sólo proyecto.

Foto: Walter Astrada

Por otro lado, el blanco y negro realmente me permite fotografiar cuando quiera, en cualquier situación de luz y centrarme más en el contenido. Y finalmente, una de las razones más importantes es que cada país tiene sus colores y si se los quito se me ocurrió que las fronteras quedarán más difusas y seria muy dificil saber cuándo pasas de un país a otro y hacer que el mundo sea uno sólo.

1 Comentario

  1. Qué buen proyecto. La decisión de utilizar sólo el byn tiene coherencia. Los colores que tiene cada país podría ser un motivo justamente para utilizar el color, pero supongo que si él mismo lo ha decidido así es por algo.

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