Pese a que la inmensa mayoría de las películas se ruedan en digital, hay unos cuantos directores que siguen defendiendo a capa y espada el uso del celuloide. Uno de ellos es Christopher Nolan, cuya última película Oppenheimer ha sido rodada íntegramente en analógico, buena parte de ella usando además formato IMAX de 65 milímetros.

El resultado le ha valido varios premios Oscar, entre ellos el de mejor película, mejor director y también mejor fotografía para Hoyte Van Hoytema, colaborador de Nolan en sus cuatro últimos films y conocido también por su trabajo en Ad Astra (2019), The fighter (2010) o Her (2013).

Y es que parece que Nolan ha encontrado en Hoytema a su aliado perfecto en la defensa del celuloide. El director de fotografía aprovechó su discurso de agradecimiento en la ceremonia de los Oscar para reivindicar el formato químico tradicional y animar a los cineastas a rodar más en película.

Hoytema afirmó ante la audiencia del Dolby Theatre en Hollywood, que la película es visualmente superior a las cámaras digitales, e insistió en que no es tan difícil rodar en celuloide como algunos podrían pensar. “A todos los aspirantes a cineastas, me gustaría decirles que intenten filmar con esa increíble, nueva y moderna cosa llamada celuloide”, dijo Van Hoytema con sarcasmo.

Aunque Oppenheimer ha sido recurrentemente publicitada como una película IMAX, hay que recordar que solo una parte del metraje está capturada con cámaras y película de este formato.

El resto esa rodado con una Panavision System 65 usando emulsiones de Kodak, concretamente las Vision3 250D 5207/7207 y Vision3 500T 5219/7219. Para las espectaculares secuencias en blanco y negro, Kodak desarrolló en exclusiva para Nolan una película Eastman Double-X de 65 mm que podía usarse tanto en las cámaras IMAX como en la Panavision.

Basta con ver Oppenheimer para corroborar las palabras de Van Hoytema, ya que la película se ve realmente espectacular, con un detalle y un profundidad impresionantes. Pero rodar en celuloide es costoso y complejo, y no hay muchos directores que puedan justificar ese gasto ante los productores.

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El director de fotografía Hoyte van Hoytema opera una cámara IMAX en el set de Oppenheimer

A pesar de ello en esta edición un sorprendente 44 por ciento de las películas que concurrían a los premios Oscar, en cualquiera de sus categorías, están rodadas en película. Lo que demuestra que el analógico en el cine es mucho más que una moda.

2 COMENTARIOS

  1. Me llama la atención que se defienda el celuloide si al fin, todo el material se digitaliza y post-produce en aplicaciones de ordenador.

    Imaginaros que hagamos todas nuestras fotos en negativo para después escanearlas y pasarlas por LR ¿Acaso tiene sentido?

    Creo que no es más que una manera de mantener el negocio químico.

    Entiendo perfectamente que habrá gente defendiendo el negativo para demostrar la realidad de una toma, frente a todo lo digital, que ha perdido completamente la credibilidad.

    Pero en el cine, siempre se ha jugado con la imaginación; los efectos especiales siempre estuvieron ahí y los entendemos como algo inherente a la historia que nos cuentan en la pantalla.

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