En mi mochila: Marta Mas

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Conocida artísticamente por el nombre de su perfil de Instagram, leentrelineas, Marta Mas Girones parece invitarnos precisamente a eso con cada uno de sus retratos: a leer entre líneas, a mirar más allá de la belleza de los modelos y de la cuidada estética de sus fotografías.

Gracias a sus retratos llenos de lirismo y sensibilidad, esta joven de Begas, Barcelona, ha dejado atrás sus estudios de filosofía para dedicarse plenamente a la fotografía. Una pasión que la acompaña desde hace muchos años, cuando empezó a retratar a sus familiares con una vieja Yashica de su padre.

Hoy nos asomamos a la mochila de Marta Más Girones, una mochila con mucho menos equipo del que solemos ver en esta sección, pero que viene cargada de poesía y bendecida por una mirada infantil que la acompaña desde que cogió una cámara por primera vez en su vida.

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71 Comentarios

  1. Me ha gustado mucho. Es perfecto, 3 minutos de mochila y el resto sobre la preocupación sobre como generar una imagen. Es como deberían ser los fotógrafos, menos preocupados por su mochila y más por su inquietud a la hora de realizar y editar la foto.

    Para mi es más importarte el cómo se genera el mensaje y cuál es el mensaje que la transcendencia o no del equipo, aunque siempre tengamos curiosidad por conocer que equipos usan los demás.

  2. Te lo has tragado entero? yo cuando he visto de qué iba el rollo he cortado a los cinco minutos
    Un instagramer vendiendo su humo debería ser más respetuoso con el tiempo ajeno.
    Esta entrada habría colado mejor como portfolio.

  3. Yo flipo, os dan una entrevista estupenda, y os ponéis a quejaros de que el título no es representativo. Es que hay que ser desagradecidos.

  4. Me ha gustado que enfatize el como versus con que.

    Y si, claramente sus fotos parecen iguales pero gustan.

    Miedo da ser el profe de ella! 🙂

  5. Es una mujer encantandora y su trabajo rezuma talento, su equipo minimalista, a veces menos es más y su expresividad denota una gran ilusión por lo que hace. Deliciosa entrevista.

  6. Tiene talento. Es indudable. A ratos se hace pesada repitiendo la misma idea. Muy chupipandi de la vida y encantada de todo. Pero entre tanto mundo de piruleta también dice algunas cosas interesantes sobre su forma de ver la fotografía. Es una cría y la falta la madurez, pero no cabe duda de que va a ser una crack.
    Lo bueno es que demuestra una vez más que con un equipo muy humilde se pueden hacer grandes cosas. Tan acostumbrados que estamos los mortales al cacharreo, y a creer que con un mejor objetivo o cuerpo nuestra fotografía mejorará.

  7. OFF TOPIC:
    El pueblo de origen de Marta Mas es Begas o, mejor, Begues (de la comarca del Baix Llobregat, provincia de Barcelona). Pero siempre con la primera letra en mayúscula.
    Si, vale, que un fallo lo tiene cualquiera y que no podemos ir con prisas.. pero mejor decirlo para que podais arreglarlo No? 😃

  8. Su argumentario fotográfico, es muy plano, muy repetitivo, poco ambicioso; no hay riesgo sino explotación de unos tópicos muy manidos cuyo “éxito” se adivina problemático por saturación.

    El chute de autoestima que esta entrevista proporciona a la autora añade al trabajo un plus de lozanía y novedad engañoso: no hay recurso más efectivo y efectista que hacerse querer por una cámara.

    Y las pompas de jabón del que perpetra la reseña y los comentarios elogiosos suscitados sin duda por una candidez perdida que dejó paso al cálculo prágmático no hacen sino añadir más likes y más leña al fuego, pues no son fruto de la racionalidad sino de un enamoramiento condescendiente y sobrevenido.

    No hay lugar para leer entre líneas: las múltiples interpretaciones se reducen a una sola: aquella que supone el mínimo común denominador necesario para obtener el favor de un auditorio poco exigente y dado a conceder acreditaciones estéticas al [email protected] [email protected] que muestra un cierto grado de humildad.

    Su retórica gastada se capta de una vez y para siempre: tiene poco recorrido, y lo que es más preocupante: no se vislumbra espacio para la evolución. Cuanto más reconocimiento obtienen estos lugares comunes más comunes y más vulgares se vuelven.

    • Ahora yo voy a dar mi opinión sobre tu intervención, con todo el respeto, claro:

      Tu intervención parece un trabajillo de Magisterio, bastante barroco y muy agrio, al estilo de otros que te he leído .

  9. Ahora yo voy a dar mi opinión sobre tu intervención, con todo el respeto, claro:

    Tu intervención parece un trabajillo de Magisterio, bastante barroco y muy agrio, al estilo de otros que te he leído.

    • Lamento no recordar ninguna de tus intervenciones en este foro, así que me perdonarás si no puedo calificar tus trabajillos de escolásticos, barrocos o neoclásicos. Y no, no estoy queriendo decir con ello que seas irrelevante, es simplemente que mi memoria flaquea con los años.

      • A lo mejor, estos comentarios que te he hecho no los olvidas, pues se pueden calificar tan agrios y tan poco considerados como los tuyos hacia esta fotógrafa.

        Y si los olvidas, es que te estás volviendo mayor, algo que se evidencia porque es conocido que a muchas personas mayores, aparte de tener pérdida de memoria “selectiva”, se les agria el carácter.

        • Me temo que no vas a tener suerte. Mi alzheimer prematuro es irreversible. Tus comentarios están condenados a pasar sin pena ni gloria ya sean respetuosos, agrios o medio pensionistas.

    • La apelación a “leer entre líneas” nos sugiere que nos hallamos en presencia de un contenido excelente que está oculto, que no es accesible a simple vista, que es por tanto metafísico: va más allá de la experiencia perceptiva común. Si eres capaz de descifrar el enigma te conviertes automáticamente en Demiurgo. Ésta es una consigna que firmaría más de un responsable de marketing.

      “Leer entre líneas” es un atributo no apto para miradas poco avezadas y exige intérpretes clarividentes que vayan más allá de las apariencias; exige, en suma, de ese Exégeta con letras mayúsculas que todos llevamos dentro.

      Para acceder a tan exclusiva y críptica iconografía se precisa ser una autoridad en la materia; para desentrañar la esencia de un texto tan excepcional se necesita un lector no menos extraordinario. Tal es el guiño que se hace al “experto” que cualquier puede llegar a ser si le echa imaginación y algo de jeta.

      Si el lector común es capaz de salirse de un discurso tan mainstream, tan fashion, tan comercialote (y por tanto tan unívoco) y le atribuye por arte de birli birloque un sentido equívoco y plural habrá dejado de ser común y de rebote habrá obrado la magia que esas fotografías necesitan para dejar de ser mediocres convirtiéndose en encantadoras.

      Tal es el milagro de la “interpretación” postmoderna: el lector como coautor. Aunque su bisoñez le impide tener una noción clara de lo que eso significa, la autora no tiene inconveniente en adornarse con tales consignas.

      Por un lado, la elevación del autor (por medio del lector solvente) al Parnaso de la Iconosfera, y por otro el desprecio implícito de todo aquel que no ha sabido “leer entre líneas” y por tanto no le ha concedido al autor la gracia que esas fotografías prometen sólo a unos pocos elegidos.

  10. Más de lo mismo, una chica que apenas sabe expresarse, “todo es super guay, en una hora de café conecta con la otra persona y eso es mágico y mega guay, como muy profundo”.

    Total, más de lo de siempre, fotos con modelos guapos y guapas, con focales luminosas y fondos desenfocados, luego en edición le hago un virado y le mato los negros.
    Hay cientos de fotógrafas y fotógrafos haciendo lo mismo, aunque algunos se expresan mejor.

  11. Curioso como a un humilde foro de una web de “cacharreo” se avenga a aleccionar lo más florido y granado del panorama fotográfico español…, o mundial…

    Claro que la sobra candidez. Tiene 22 años. Apunta maneras, aunque algunos solo veais repeticiones. Lo serán, pero están bien hechas. Y es más… No todo el mundo tiene el talento para hacer tales reproducciones de una obra ya vista pero correctamente ejecutada.

    Ningún pintor famoso ha comenzado adiestrando a nadie, sino que antes admiran la obra de otros, y los copian, hasta que tomando de cada uno acaban determinando un estilo propio.

    Le falta tiempo. Solo este determinará si acaba siendo materia de Instagram o algo más. Implacables. Todo es mediocre. Todo está gastado… Bah. Ese discurso también aburre lo suyo.

  12. no me convence, a mi personalmente. Mucho filtro y algo facilon, creo que hay gente con estrella y gente que no con tanta suerte. La respeto como compañera de oficio peroooo.

    • Evidentemente, tú no sabes leer entre líneas; tú no sabes mirar más allá de la belleza de los modelos y de la cuidada estética de sus fotografías; tú no has mirado dentro de esa mochila inexistente que viene cargada de poesía y bendecida por una mirada infantil que la acompaña desde que cogió una cámara por primera vez en su vida; tú, bla, bla, bla…

  13. He leído todos los comentarios hacia esta fotógrafa y es increíble el grado de violencia en sus palabras, se siente la frustración como fotógrafos en sus palabras, se percibe como les molesta que una mujer fotógrafa de 22 años tenga un futuro increíble por delante, se percibe como les molesta que photolari le de publicidad a esta chica “guay” y no a ustedes, a ustedes que solo quieren ver equipos en una mochila y no una como una persona vive la fotografía. Hasta les molesta que una mujer de 22 años use tanto la palabra “guay” y algunos lo recalcan como algo importante.

  14. Marta Mas e visto y escuchado con gran interés tu forma de ver y amar la fotografía. Vives la fotografía como se te da la gana y como la sientes y es un gran alivio que sea así. Sigue así que tienes mucha vida por delante para fotografiar.

  15. “…básicamente, el que esté puesto en mi cámara (el objetivo) es el que me llevaré”. Lo dice en torno al minuto 1.36. No tengo palabras. Viva su lozanía. Triunfará, seguro. Más aún. Me voy, a hacer fotos, no sé si coger el 50 o meterme un chute del 15…, ah no, que llevo puesto un 200… pues ese y au…

    • Efectivamente Emilio, eso lo puede hacer porque entre los dos objetivos que usa sólo hay una diferencia de tres pasos a pie. Si uno de los objetivos fuera un 200 mm estaríamos hablando de otro tema.

      Su poco interés por la cacharrería es evidente.

  16. Efectivamente Emilio, eso lo puede hacer porque entre los dos objetivos que usa sólo hay una diferencia de tres pasos a pie. Si uno de los objetivos fuera un 200 mm estaríamos hablando de otro tema.

    Su poco interés por la cacharrería es evidente.

  17. Aqui hay gente que ha gastado mas palabras en criticar a quien no opina igual, que en valorar lo que ha visto. Viva la libertad de opinion (si opina igual que yo, claro).

  18. Si me permitís la sugerencia: ¿No hubiera quedado mejor en la sección “Un café con”? (Creo que se llama así). Interesante el reportaje. Siempre me gusta saber cómo piensan las nuevas generaciones.

  19. Esta chica esta demostrando que lo que cuenta en realidad es el fotógrafo (es este caso fotógrafa) y no la cámara o cacharros miles que llevemos en la mochila. Además de demostrar también en la sociedad machista en la que vivimos… tanto molesta admitir que una tía haga buenas fotos?

    PD. Recuerdo que en otra sección se mostro el portfolio de otra fotógrafa y la cosa también se desvirtuó un poco.

  20. Su manera de expresarse es la típica del “powerflower” superficial que nos invade. Eso sí sus fotos tienen un estilo muy personal, tan personal como el de otros cinco millones de “instagramers”.

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