Por Carlos M. del Río. Siempre he pensado que hay dos tipos de aficionados a la fotografía: aquellos para los que la cámara es una herramientas y otros que pensamos que es algo más, un objeto que disfrutar por sí mismo.

Todos los que estamos en el segundo grupo quedamos fascinados cuando hace diez años Fujifilm decidió dar un paso que nadie -salvo Leica, esa casa que hace lo que le viene en gana- había hecho desde los años noventa: vender una cámara compacta de lujo.

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Foto: Carlos M. del Rio

Me atrevería a decir que aquella primera cámara de la serie X100 se convirtió no sólo en una de las más icónicas de la década, sino también en toda una declaración de intenciones de la casa japonesa que ha mantenido hasta hoy.

Décimo aniversario

Pero, tras diez años -aunque fue presentada en 2010 no se puso a la venta hasta febrero de 2011- ¿ha quedado obsoleta la X100?

Decidido a probarla tras haber pasado por casi todas sus sucesoras, el primer contacto fue familiar: ahí estaban los diales para controlar la apertura, el tiempo de exposición y la compensación que ya son seña de identidad de la serie.

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Foto: Carlos M. del Rio

También su visor híbrido que causo sensación cuando fue presentado por permitir disfrutar de él tanto a los amantes del electrónico como del óptico.

Una inspección más en detalle y la comparación con modelos posteriores ya empieza a mostrar señales de que se trataba de una primera versión.

Falta el icónico y muy útil botón Q que permite cambiar varias opciones de manera rápida, los botones de la cruceta no son programables y el botón de función sólo permite unas cuantas opciones.

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Foto: Carlos M. del Rio

Además contiene una versión embrionaria de las famosas simulaciones de película de la serie X. Que nadie espere encontrar un Classic Chrome o un Acros en esta cámara porque las opciones están limitadas a Astia, Velvia, Provia y algunas variedades de blanco y negro.

Otro de los defectos achacados a la X100, el enfoque, también se nota nada más usarla. Si la iluminación es deficiente le cuesta mucho enfocar. No es una cámara para acción rápida y no creo que ése haya sido nunca su propósito. A cambio es relativamente fácil configurarla para disparar en hiperfocal con lo que se convierte en una gran cámara para fotografía de calle.

12 megapíxeles

¿Y qué tal se porta ese sensor de hace una década? La X100 fue la única de la serie en incorporar un sensor EXR CMOS, que fue sustituido por un X-Trans a partir del modelo S. Hay quien dice que ese sensor genera unas fotos con un aspecto de película que los sensores de los siguientes modelos no han conseguido reproducir.

 

Si he de ser sincero, no puedo decir que haya podido confirmar ese hecho y, en honor a la verdad, he oído la misma leyenda urbana acerca de otras cámaras como la Leica M8 o la propia Fujifilm X10.

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Foto: Carlos M. del Rio

El sensor es un APSC de 12.3 megapixels que hoy puede parecer poca resolución comparado con los monstruos que montan algunas cámaras pero que, reconozcámoslo, es más que suficiente para el uso que le damos la mayoría de los aficionados.

He impreso fotos en formato A3+ sin absolutamente ningún problema y dudo que a la mayoría de los que usen esta cámara se les vaya a quedar corta.

Y lo cierto es que, diez años después, la X100 sigue portándose de maravilla: ya sólo la nitidez de la lente explica por qué su precio alcanzaba al de muchas réflex semi profesionales de la época.

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Foto: Carlos M. del Rio

En pocas ocasiones es necesario modificar el balance de blancos si se ha elegido la opción automática y las fotos sólo necesitan una edición minima, aunque se puede extraer mucha información de los archivos RAW si es necesario.

¿Sigue mereciendo la pena?

Pero donde brilla la X100 es en los JPEG directos de cámara, en particular si usamos blanco y negro. Con tal sólo modificar los parámetros de las simulaciones a nuestro gusto conseguimos imágenes que pueden pasar directamente de la cámara a internet o el papel. El sueño de aquellos que detestan pasar su tiempo procesando fotos en el ordenador.

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Foto: Carlos M. del Rio

¿Vale la pena comprar la X100 original diez años después? La respuesta no es sencilla porque, al ser el primero modelo de la serie, se ha revalorizado en cierta medida en los últimos tiempos y por un poco más de dinero se puede conseguir el modelo S -o incluso el T- que resuelve muchas de la carencias de la X100.

Pero, si el precio es adecuado, una X100 aún puede proporcionar alegrías a su dueño durante mucho tiempo.


Carlos M. del Río es geólogo y apasionado de la fotografía. Sus aficiones incluyen probar esas cámaras de las que ya nadie se acuerda y hablar sobre ellas. Cuando tiene tiempo también hace fotos y las comparte en carlosdelriophoto.com

17 Comentarios

  1. De Fuji tengo la xpro2 y la X70, todavía uso la x100 cuando quiero ir ligero y con visor, si encuadro con el visor electrónico pienso vaya m…., pero cuando descargo las fotos al ordenador me enamoran como el primer día.

  2. Un placer leer a Mario como siempre. Tengo una X100V en parte gracias a él. Siempre que subía alguna foto a las redes de una de mis cámaras telemétricas de carrete, me recomendaba fervientemente esta serie. A pesar de ser muy reticente al principio (muchos años de full frame de Canon), unos cuantos viajes y un cambio de sistema frustrado a Sony, decidí dar el salto y hoy en día es mi única cámara digital. Una calidad soberbia y sin zarandajas. Así que cuando Mario recomienda algo, como mínimo le presto mucha atención, porque sabe de lo que habla.

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  3. Será un capricho pero desde que tengo la x100f, me he olvidado de Leica. Soy de los que piensan para que tantos automáticos si antes solo tenias 36 opciones de prueba fallo. Pero si todavía estoy en el intento que mi x100f me deje conseguir una buena foto tendré que llegar a la 100.000 ?

  4. Yo la compré el mismo año de su salida al mercado y sigue siendo la cámara con la que trabajo. También tengo la x-pro2, pero me siento muy cómodo con la X-100. Además, su diseño sigue siendo precioso. No ha perdido nada con el tiempo y, seguro, no lo perderá nunca. Nació clásica.

  5. Tengo una y no suelo tirar mucho en JPEG pero me encanta el color y la nitidez. Al principio fue un suplicio era lenta, lenta, lenta, no es que necesite mucha rapidez pero el foco en manual era horroroso y en auto fatal. Pero a partir del 2015 incluyeron nuevo firmware y ahora estoy encantado. Ocupa poco y como cámara de bolsillo es genial. Además la gente cuando la fotografías cree que va a salir un muñequito con un muelle.

  6. Tome en parte de pago la 3era generación, me pareció que le faltaba golpe de horno en el tema del enfoque con poca luz, y el tema del visor óptico, me pareció una curiosidad, más que algo útil, en una semana la vendí, definitivamente no decía mi nombre la cámara, algo que me pareció interesante es que se podía comandar la cámara desde el móvil, ideal para apoyar la cámara en la mesa y hacer foto furtiva, más allá de eso no vi nada que realmente me interesara de ese modelo en particular.

    Recuerdo que varias de la primera generación salieron con algunos problemas de aceite en el diafragma, al margen de eso, cuando salio parecía una verdadera nave espacial, definitivamente la cámara que cualquier fan de Leica esperaba en su momento con el logo rojo, de hecho no hay cámara alguna de la marca Alemana que le haga sombra a la Fuji en su nicho y menos a ese precio.

  7. La serie x100 es dificilmente justificable a nivel precio/prestaciones.

    Pero es innegable la atracción que siempre ha despertado.

    En definitiva, es un capricho.

  8. Son cámaras maravillosas , a las que se les saca. Un partido extraordinario a los que nos gusta las cámaras que cada cosa esté en su sitio,

  9. Qué buen artículo. Una muy oportuna lectura para acompañar el desayuno.
    Enhorabuena al autor.
    Quien además ha sido muy acertado al describir la filosofía de esa cámara. No es sólo una herramienta sino una motivación y una forma de ver al mundo.
    Y totalmente de acuerdo con la conclusión, si aparece alguna a muy buen precio, pues ain duda iría por ella.
    Salud y saludos

    • Bueno. Es tu opinión.
      La mia es esta: quién quiere hacer fotos con el móvil pudiendo usar una cámara?
      Yo lo uso SOLO si no tengo una cámara.
      Cualquier cámara.
      También se puede decir lo mismo de cualquier otro tema. Por ejemplo: es el típico paseo que puedes hacer con un patinete eléctrico. Ya. Igual lo hago en bici porque me gusta montar en bici.
      No sé si me explico.

      Interesante artículo, Mario, como siempre.
      Salud y buenas fotos!

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