Aunque Japan Industrial Partners sea un nombre desconocido para la mayoría, hace unos años saltó a los titulares por ser la empresa que se quedó con la división de fotografía de Olympus y la transformó en OM Digital Soltucions.

No era la primera adquisición tecnológica de esta firma, que en su momento ya compró Vaio a Sony y que ahora ha realizado una oferta para hacerse con Toshiba por 14.000 millones de dólares.

Pese a que sería fácil imaginar algún tipo de interés de los compradores por el sector audiovisual o incluso suponer alianzas tecnológicas con OM System, en realidad la operación tiene más que ver con mantener Toshiba bajo capital nipón.

El gigante japonés arrastra décadas de malos resultados y escándalos financieros. De hecho, aunque muchos relacionen esta marca con viodecámaras, televisores o discos duros, en realidad su principal negocio está vinculado a la energía nuclear.

Toshiba y su filial Westinghouse (de la que tenía la mayoría de acciones y que quebró en 2018) lideraban globalmente el mercado de reactores nucleares, aunque la compañía nunca llegó a recuperarse tras el accidente de Fukushima en 2011.

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