En la corta historia de las Nikon Z se han criticado muchas cosas. Algunas con acierto (como usuario de Nikon Z desde prácticamente su lanzamiento conozco sus problemas), y otras tal vez con demasiada crítica por parte de todo el sector, tanto medios como usuarios.

Lo primero que se criticó fue llegar tarde, aunque tambíen se decía un año antes que el salto parecía precipitado. Lo segundo, el enfoque, solucionado en los últimos modelos y mejorado en los anteriores mediante actualizaciones de firmware. Y la tercera crítica: la familia de objetivos. Justo eso parece ahora una de las prioridades de Nikon y ópticas como este Nikkor Z 17-28 mm f2.8 su respuesta.

He podido probar este nuevo zoom con mi vieja Nikon Z6 y también con la Nikon Z30, aunque recordemos que se trata de una óptica de formato completo. Y la verdad es que las sensaciones son buenas, aunque se trata de un objetivo compacto y relativamente asequible, lo que supone asumir algunas renuncias.

Antes de empezar, un detalle que no parece ningún secreto: los parecidos con el Tamron 17-28 mm f2.8 son evidentes. En este caso con bayoneta Z, mientras que el Tamron está sólo disponible para las Sony E. ¿Se trata de la misma óptica pero ahora presentada con el logo de Nikon y un precio algo superior? No hay confirmación oficial al respecto -ni la habrá- pero lo cierto es que así parece.

Angular luminoso compacto

Lo que más me ha gustado y lo primero que me ha llamado la atención es el diseño. La verdad es que cuando pensamos en un angular variable con una apertura constante de f2.8 se nos vienen a la mente objetivos grandes y pesados

Este ni tiene mucho recorrido, ni es un angular extremo, pues se agradece que se trate de un modelo bastante compacto y ligero. Con los datos en la mano, nos encontramos con un largo aproximado de 100 mm y un peso de 450 gramos. Casi cualquier objetivo angular con una apertura luminosa se va a esos valores o un poco más, así que es una buena cifra para este tipo de focal y para su calidad de fabricación.

Nikon-17-28-001(fotos Ruben Ulloa)

En general está bien fabricado. No es el mejor objetivo del mercado en materiales y acabados y es evidente que el plástico manda. El tamaño compacto y el peso controlado recuerda, efectivamente, a los Tamron, pero por otro lado el diseño sobre y sencillo va en línea con los Nikkor Z.

Se echa menos algún botón de acceso rápido, algo bastante habitual en los objetivos que está sacando Nikon propios, al menos en los S-Line, su gama más alta. Ni siquiera tiene, por cierto, interruptor de selección de enfoque. La teoría del rebranding de Tamron parece clara.

Los parecidos con el Tamron 17-28 mm f2.8 son evidentes. (Foto: Grabriela Nakayoshi para Photolari)

Los diales funcionan de maravilla, suaves y bastante directos. Uno pequeño más cerca del cuerpo de la cámara para enfoque, y el grande para la distancia focal. Incluye un parasol de plástico correcto y la rosca de filtros es de 67 milímetros. 

Por cierto, es sellado, aunque la resistencia al agua o al polvo no está certificado. De hecho el fabricante comenta que no se garantiza la resistencia al agua y al polvo en todas las situaciones.

Enfocando

Las distancias mínimas de enfoque son correctas. Yo que suelo hacer mucho primer plano con producto, comparado con modelos similares funciona muy bien, en especial a 28 mm, con una distancia mínima inferior a los 30 centímetros.

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Respecto al enfoque automático, contamos con motor STM, lo habitual en muchos objetivos ahora mismo. En general, el AF funciona muy bien, aunque en mi caso cuando pruebo un objetivo con la Nikon Z6, tengo claro que en muchos casos tendré más limitaciones por la cámara que por el propio objetivo.

Lo he montado un momento en la Nikon Z30, pese a que sea para montura DX, y el rendimiento es claramente superior. Así que trabajando con este zoom en un cámara como la Nikon Z9 o la Nikon Z8 tendremos un sistema de enfoque de notable alto.

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En vídeo se defiende de forma correcta, aunque sí hemos detectado respiración de foco, bastante normal en una lente con longitud focal variable de este precio. Pese a que se aprecia, lo cierto que usándola de manera habitual para mi día a día en vlogs, donde más puede molestar, tengo que decir que no ha sido demasiado problema a la hora de editar los  vídeos.

Calidad óptica

El viñeteado es evidente en todas las situaciones cuando hablamos de una apertura f2.8. A 17 mm es muy acusado, y en situaciones bastante habituales con suelos lisos o cielos despejados, se nota mucho. En 28 mm también está ahí, pero quizás es algo más suave y nos permite que en algunos momentos, en función del encuadre de la escena se disimule un poco.

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Cuando cerramos un poco del diafragma nos seguimos encontrando viñeteaso hasta casi f5.6, pero aquí ya tenemos que ir a buscarlo para detectarlo. En el uso real que hago yo, la verdad es que a partir de f4 es muy complicado ver problemas en ninguna escena, tanto por la cantidad como por la suavidad del propio degradado.

Siguiendo con las aberraciones cromáticas estoy más que contento con lo que me he encontrado. La verdad es que no son evidentes, y ni en las situaciones más extremas tendremos problemas

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Pero sí que hemos notado que en escenas con luces traseras en algunos casos se produce un efecto similar a un cromatismo esférico, pero sin rastros de  espectros verde o magenta.  El coma, por cierto, está muy bien resuelto y no nos hemos encontrado problemas en este sentido.

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Respecto a las deformaciones, tenemos los problemas habituales que nos encontramos en casi todos los angulares con distancia focal variable. Algo poco acusado y fácil de corregir con cualquier perfil. De hecho si estamos grabando vídeo, con el recorte del estabilizador digital ya casi no se nota en la Nikon Z6.

Por lo demás, nos encontramos un objetivo más que solvente. Cuenta con 9 palas curvas (ojo a las estrellas de luz a partir de f5.6), y ofrece un bokeh que me ha gustado, aunque en algunas escenas me ha parecido un poco agresivo.

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En su gama Nikkor Z la marca habla de dos segmentos: los modelos S-Line y los que no cuentan con ese apellido. La S viene de sharp, es decir, nítido Este Nikkor Z 17-28 mm f2.8 no es un objetivo S-Line, pero lo cierto es que la nitidez global es muy buena.

Evidentemente, si buscamos las esquinas a máxima apertura notaremos una caída en el nivel de detalle. Pero trabajando con cámaras de una resolución moderada (24 megapíxeles) o para vídeo 4K la calidad que ofrece incluso en estas condiciones es más que suficiente para la mayoría de usuarios. Y si nos quedamos en el centro de la imagen, mucho más.

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Si cerramos el diafragma hasta f/8, seguramente cerca del punto dulce, tenemos un rendimiento excelente. A partir de f11 se aprecia una caída de rendimiento por difracción, como es normal, así que si quieres exprimir el máximo nos tenemos que mover cerca de ese f8.

Una anécdota, editando algunas fotografías me he encontrado cosas algo raras jugando con el detalle y el enfoque. Suele pasar con objetivos muy nítidos, aunque con los mejores que he probado propios de Nikon no he tenido estos problemas. En cualquier caso, ojo al editar con pasarse subiendo el enfoque.

¿Merece la pena?

Teniendo en cuenta que Nikon no tiene muchas ópticas Z nativas y que la oferta de terceros fabricantes sigue siendo bastante pobre, la respuesta rápida es que sí.

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He probado este Nikkor Z 17-28 mm f2.8 durante un viaje y me ha parecido casi perfecto. Le faltan quizás unos milímetros más de recorrido, un poco más de angular o de tele, vendría bien. Ahora entiendo esos enamorados del 15-35 mm f2.8 de Canon o Sony.

Tampoco tiene estabilizador de imagen ni, como hemos explicado, botones de función programables, o una construcción de primer nivel. Por su precio, entre 1300 y 1400 euros, tal vez se podrían esperar algunos de estos detalles, sobre todo fijándonos en lo que ofrece la competencia.

Nikon-17-28-002(fotos Ruben Ulloa)

Pero es verdad que pocas alternativas vamos a encontrar más allá del 14-30 mm f4 o del 14-24 mm f2.8 si queremos un zoom angular en nuestra mochila. Por tamaño, cobertura y rendimiento, me parece que ahora mismo es la opción más equilibrada para las sin espejo de Nikon.