Es, sin duda, una de las películas del momento: ‘La sociedad de la nieve’, dirigida por Juan Antonio Bayona. En Photolari Podcast nos hemos querido acercar a la parte más fotográfica de esta historia y para ello hoy nos acompaña Quim Vives, foto fija de la película y que ha vivido muy de cerca y de forma muy intensa el rodaje.

Tanto que, fruto de esa experiencia, acaba de editar ‘En la sociedad de la nieve’, un espectacular fotolibro que recoge algunas de las imágenes tomadas durante aquellos meses y que se convierte en una especie de relato propio de la historia, vista desde los ojos de Vives.

Merece la pena escuchar el podcast con la charla completa, pero aquí podéis leer una versión resumida de la entrevista con Quim Vives.

¿Cómo estás viviendo el éxito de la película?

En mi caso me metí mucho en la historia desde un inicio, y me olvidé en cierto modo del entorno. Creo que a muchos de los compañeros, o incluso los actores, les pasó igual. Pienso que empezamos a ser conscientes de la magnitud del proyecto a partir de agosto o septiembre pasado, cuando se presentó la película en el Festival de Venecia y empezaron a haber tan buenas críticas.

Yo, de hecho, tenía la sensación de que iba a ser un otoño tranquilo y hablo desde el aspecto tanto laboral como emocional. Pero ha habido muchas peticiones para ir sacando fotografías en diferentes momentos, y para distintas finalidades en este período, con una colaboración muy estrecha y bonita con todos los involucrados en esta faceta.

Quim-Vives-Sociedad-de-la-nieve-09
Foto: Quim Vives

Ha sido entonces cuando me he dado cuenta de que a lo mejor nos habíamos metido en algo más impactante de lo que habíamos imaginado al principio. O al menos de lo que yo había podido sospechar, y eso también me llegó íntimamente mucho.

Y me alegro de que así sea por el trabajo y esfuerzo que hay detrás por parte de todo el equipo. Cuantas más personas vean la película mejor, ¿no?. Al final para eso haces una película o fotografías, para que llegue al máximo de público posible.

¿Cómo llegas a este trabajo? ¿Vienes más del mundo del cine o de la fotografía?

Ya llevaba un tiempo trabajando en equipos de producción y la fotografía me llamaba la atención. Resumiendo mucho, estaba haciendo básicamente anuncios, cuando conocí a Javier Soto, que ha sido el primer ayudante de dirección de La Sociedad de la Nieve. Él me sacó de la publicidad para hacer una película, pero siempre dentro del ámbito del equipo de producción.

Quim-Vives-Sociedad-de-la-nieve-08
Foto: Quim Vives

Hice buenas migas con Sandra Hermida y Marta Sánchez, que eran la directora de producción y jefa de producción, respectivamente, y les dije que me gustaría probar lo de la fotografía fija. Me parecía una buena forma de acercarme a la materia porque yo había estudiado cine, pero no fotografía específicamente, y quizás ese camino podría ser el mío. Un camino en el que intuía que había mucha parte de mirada.

Ya en la segunda película con ellas, “Retorno a Hansala” de Chus Gutierrez, me permitieron hacer dicha tarea, siempre por eso, combinándolo con tareas de producción. Seguí haciendo trabajos de producción pero al final de ese año conseguí una película en la que me centré en hacer exclusivamente la fotografía fija.

Fui avanzando en mi carrera y mejorando con los años en todas las facetas que requiere este oficio. Mi reencuentro con Sandra Hermida fue en la película “Un monstruo viene a verme”, de Juan Antonio Bayona y también producida por Belén Atienza. Y desde entonces he ido colaborando con ellos.

¿En qué consiste la labor de un fotógrafo de set, popularmente llamado “fotofija”? Igual hay gente que piensa que son simplemente fotos del rodaje.

Nuestro trabajo se basa en tres líneas. Por una parte las fotografías del póster y todas las imágenes que puedan ir en la cartelería de la película. Por otro lado todo lo que serían las fotografías de escena, no necesariamente replicando los planos pero sí que transmitan la sensación de estar viendo la película y en la que, para entendernos, no aparecen trípodes ni elementos descontextualizados. Y, por último, todas las fotografías de detrás de cámara, que son el relato de como se está creando esa ficción.

Quim-Vives-Sociedad-de-la-nieve-06
Foto: Quim Vives

Al final las tres partes coinciden en que su función es promocionar la película en distintos canales. Puede ser útil una foto de cómo el director está ensayando una escena, como una foto de una escena de una acción muy impactante o icónica, como luego un póster. Pero el uso de ellas ya no nos corresponde a nosotros, sino a otros departamentos.

¿Y está valorado vuestro trabajo en el mundo del cine?

No lo digo de forma desconsiderada, pero creo que somos un poco desconocidos. No pertenecemos a un departamento concreto. Trabajamos en solitario.

Antiguamente formábamos parte del departamento de fotografía, pero ahora ha cambiado y dependemos directamente de la productora, porque la evolución del marketing ha variado con los años.

En cierto modo nos hemos quedado como un satélite. Eres un personaje que se mueve libremente por el set, tienes acceso directo a todo y tienes libertad para disparar.

Durante el día de rodaje tampoco tienes que pasar el parte de lo que haces, así que es tu criterio lo que acaba pesando para hacer las fotos y elegir las que consideras. Luego ya te corregirán o te felicitarán.

Quim-Vives-Sociedad-de-la-nieve-03
Foto: Quim Vives

Con el impacto de la imagen hoy en día, si creo que ha cambiado el saber para que hacemos fotografías en un rodaje, con respecto a hace 15 años cuando yo empecé. Está más clara la utilidad y la fuerza de todo este material en la promoción. También es verdad que ahora hay muchos productores y directores que son conscientes de esto, por no decir todos.

Supongo que conocías ya de antes la historia y que habías visto la película «Viven»

«Viven» es una película que me pilló de adolescente y me impacto mucho. En verano de 2018 ya fui a Uruguay con Jota y las productoras, Sandra Hermida y Belén Atienza, a filmar entrevistas con los supervivientes y, aunque conocía mínimamente la historia, me fascinó escuchar todos los detalles.

Quim-Vives-Sociedad-de-la-nieve-07
Foto: Quim Vives

Volví con la lección muy aprendida, con el relato de todos muy presente. Eso me metió muy dentro de la historia. Algo a lo que se suma el libro de Pablo Vierci en el que se basa la película, y que es espectacular.

Así que luego ya, en el momento del rodaje, todo eso me sirvió para no perderme con tantos personajes y cauces que tiene el relato. Siempre sabía qué era qué.

Tuve la suerte de que me habían metido una inyección de la historia muy fuerte, sumado a mi interés que también era muy grande. Es como cuando vas a clase de una asignatura que te encanta.

Y con esas fotos has editado algo que encaja en la categoría de fotolibro y que, en cierto modo, cuenta la historia pero vista desde tus ojos. ¿Tenías ya pensado crear algo así desde el comienzo del rodaje o la idea surge después?

Cada uno en la película pues vivió su película. Mi trabajo es fotográfico, entonces la plasmación de esos sentimientos los vacié en ese formato. Es la diferencia.

Unos meses antes había estado haciendo un curso de fotolibro. Era algo que me apetecía mucho desde hace tiempo, plasmar a papel mi trabajo en el cine.

Además de las peticiones obvias que forman parte de una producción, tenía ganas de mostrar mi mirada como fotógrafo y tuve la suerte de que tanto Sandra, como Belén y Jota claro, me dieran total libertad para salir a la cancha a disparar lo que yo sintiese.

Quim-Vives-Sociedad-de-la-nieve-libro
Portada del libro ‘En la Sociedad de la Nieve’

No obstante el detalle importante es que el día que yo tenía que empezar a trabajar con esta película, el 1 de diciembre del 2022, un mes antes del inicio de rodaje, mi padre falleció.

Eso marcó mi estatus. Entre otras cosas, la película trata el tema de la vida y la muerte de forma muy estrecha. Y yo vivía un duelo sin darme cuenta. Me pasaba los días enganchado a la cámara y expresándome a través de imágenes. Mi gran obsesión.

Supongo que la emoción que he llegado a poner recae en el momento vital que estaba viviendo, sin duda. Soy el primero en sorprenderme al ver una foto y no saber por qué exactamente disparé en ese momento, ni qué se me estaba pasando por la cabeza.

Y, sobre el fotolibro, siempre tuve la ilusión de hacer uno, como comentaba anteriormente, pero no tenía ni un guión ni nada. Eso lo dejaba para cuando llegase el momento. Lo importante era disparar y vaciar mi interior.

Quim-Vives-Sociedad-de-la-nieve-05
Foto: Quim Vives

La editorial del libro, que lo distribuye RM, es 571books que se ha creado a raíz de esta película y que son Jota, Belén y Sandra. Netflix, claro, da el visto bueno, pero es básicamente una apuesta de ellos tres. Y luego, RM con la fuerza que tiene se ha encargado de distribuirlo.

También hay que mencionar a Ricardo Báez, que es un diseñador al que conocí en el curso que antes mencionaba. Él es el gran culpable de la conceptualización de este libro. Y finalmente Mara Garbuno, que ha ejecutado una dirección editorial impecable.

Este fotolibro realmente es algo experiencial. Empezando por el packaging que es como una caja negra de avión, con una solapa que hay que romper para abrirlo… También hay un texto en el que hablas de tu padre y un momento del rodaje que parece muy importante.

El libro, como dijo hace poco Bayona, es una reflexión personal, a través de la imagen, de lo que fue el rodaje de ‘La Sociedad de la Nieve’. Es una definición muy acertada, la verdad.

Al estar tan metido en la historia, yo tampoco sabía cómo bajar de la montaña. Lo pone en el texto del cuadríptico que contiene el libro.

Quim-Vives-Sociedad-de-la-nieve-04
Foto: Quim Vives

No sólo los supervivientes tenían que ser rescatados, yo también tenía que saber cómo bajar de allí. Es una idea que tenía muy presente los meses de rodaje de Sierra Nevada, a más de 2000 metros. Hablo de una forma metafórica. Pero me sirve como línea narrativa del libro. Por eso empezamos con el rescate en la secuencia del libro.

Empezamos muy arriba, para terminar abajo, con un camino que va descendiendo, con muchas capas y subtramas que elaboramos. La línea es descendente, como bajar de la montaña.

Esto es como ir a un concierto y que te pongan primero la mejor canción, le dije a Ricardo. Y no me parece mal, pero cuidado, que nos metemos en algo muy ambicioso.

Todo este lío en sí genera unas subtramas. Hay un descenso, como mencionábamos, hay túneles que te llevan a otro espacio. Hay detalles que solo yo sé que están ahí y que van definiendo historias, momentos y sensaciones.

Luego surgió el texto, que ayuda a situarse. Era un texto que tenía muy metido en la cabeza y me pareció perfecto para llevarte a las primeras imágenes del libro. Pero sí hubo algo en aquel momento que comentas. Alguien que me dijo que corriera y me subiera al helicóptero.  Pero no vamos a dar más detalles sobre el relato. Solo sé que pude bajar, y lo hice solo, aunque muy bien acompañado.

Hay imágenes que al verlas las asocias a autores clásicos, a diferentes estilos que me da la sensación de que crean diferentes historias dentro del libro. Hay muchas formas de fotografiar en el libro.

Al fin y al cabo todos nos alimentamos de las referencias que vas viendo, pero todas esas formas diferentes de mirar, de agarrar la cámara también corresponden a lo que uno quiere contar, y también el estado personal.

Quim-Vives-Sociedad-de-la-nieve-02
Foto: Quim Vives

Depende del momento, se encarna de una manera o de otra, sin ser consciente de referencias concretas de tal o cual fotógrafo. Te olvidas de ello, creo. Mi manera de trabajar no es tan premeditada, más bien todo lo contrario.

Hay muchas imágenes disparadas en analógico, me gusta disparar con emulsiones de cine, con Vision3, tipo 500T y 50D.

Teníamos muchas dobles páginas hechas, más de las que el libro podía contemplar. Y aunque conseguí que introdujéramos un pliego extra, 16 páginas, había que quitar y eliminar las que no encajasen completamente.

Para decidirlo, le acabé diciendo a Ricardo que cada vez que viese una doble página necesitaba verme en ellas. No solo notar como que era yo el que estaba detrás de la cámara, sino que quería verme también representado en lo que veía. Era la única forma de avanzar en este recorrido que hemos llevado a un terreno tan íntimo.

La foto analógica parece tener una gran importancia en este trabajo. Cuéntanos un poco sobre el equipo que has utilizado

He utilizado fotos tanto digitales como analógicas para la parte de promoción y marketing, es decir, no sólo he usado película para las fotos del libro. Sí propuse que disparásemos parte en analógico porque creía que era una película que lo merecía.

Es verdad que se suele trabajar en digital. Más económico, también más rápido si necesitas la foto para mañana. A mi siempre me ha gustado mucho disparar en película, pero desde hace seis o siete años sí que lo he trabajado más, con lo que comentaba, de las emulsiones de cine.

Compro latas y cargo mis propios chasis. Algo bastante más laborioso, pero con el tiempo me ha permitido familiarizarme con dichas emulsiones. Soy muy poco técnico, por definición, pero la práctica te va generando conocimiento.

En esta proyecto llegué a disparar con siete cámaras distintas. Dos analógicas, dos de medio formato y tres de paso universal. Tenía un carro lleno de cámaras. Esta variedad de estilos creo que también se nota en el libro. No había una decisión explícita de que cámara usar cada día. Iba decidiendo en cada momento. Pero en cierto modo había una conciencia irracional muy grande.

Quim-Vives-Sociedad-de-la-nieve-01
Foto: Quim Vives

Este último año editando todo el material y reviviendo todo aquello, he notado que es difícil soltarse. Vuelves a la montaña. Pero llega un momento, ya por una cuestión emocional, que necesitas acabar. Y pienso que estamos cerca.

Has trabajo junto a los actores y los supervivientes. ¿Cómo ha sido esa relación? Da la sensación al ver el libro que ha habido mucha cercanía.

No hemos hablado hasta ahora de los actores y hay que recordar que los actores de esta película son increíbles. Su generosidad es incalculable. Mi relación con ellos ha sido muy especial.

Yo iba haciéndoles retratos en diferentes fases, que forman parte de un collage que aparece en un lado del desplegable del libro. Tenía ratos con ellos a solas ,y no era consciente de que nos estábamos enamorando artística y humanamente hablando con este grupo de actores.

Al cabo de un par de meses noté que había una relación muy estrecha y cierta admiración mutua. Y eso que yo pensaba: pero si yo no he hecho nada!

Pero yo no me había dado cuenta pero me habían cautivado, y ellos notaron lo mismo a lo mejor, no sé, habría que preguntarles a ellos. Y creo que eso se nota en el nivel de acercamiento que reflejan las fotografías.

Sin lugar a dudas, en aquellos meses en la montaña también conformamos, todos los que estuvimos allí, nuestra propia sociedad de la nieve.


Suscríbete a Photolari Podcast en las principales plataformas

Apple Podcast SpotifyOvercastIvooxAndroid

1 COMENTARIO

  1. Ya lo decía Umbral: yo he venido aquí a hablar de mi libro. Se pasa toda la entrevista hablando de sí mismo, y muy al final se acuerda de la película y de los actores. El enésimo ejemplo de que la fotografia postmo es un representación de la subjetividad del fotógrafo y no de la realidad que ha sido relegada a mera ficción.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.