Nada menos que 280.000 fotografías apiladas han sido necesarias para conseguir la que es ya la imagen de la luna más nítida de la historia. Una tarea nada fácil que el fotógrafo Andrew McCarthy consiguió el pasado mes de abril después de una docena de intentos fallidos. 

GigaMoon Andrew-McCarthy
© Andrew McCarthy

Desde el patio trasero de su casa, McCarthy utilizó 2 telescopios de 11 y 12 pulgadas, una cámara monocromática (con filtros rojo, verde y azul para obtener datos de color) y un multiplicador 2.5x que convirtió la óptica en un 7000 mm.

Después de esperar a tener la mejores condiciones climáticas, capturó 140 planos (con un total de 280.000 imágenes) con el fin de conseguir la cara completa de la luna. El resultado es una espectacular imagen interactiva de 1,3 gigapíxeles que tardó 2 días en procesarse y a la que el fotógrafo bautizó como The Gigamoon.

Pero si yo puedo hacer eso con mi móvil Samsung o Huawei, pensará algún usuario de estas marcas y de otras que incluyen modos específicos para fotografiar la luna y que ofrecen unos resultados sospechosamente buenos a base de fotografía computacional y, dicen, algo de trampa.

Bromas al margen, a día de hoy la fotografía conseguida por el astrofotógrafo es toda una hazaña ya que -como él mismo ha explicado- es parecido a fotografiar bajo el agua: la mayoría de las imágenes se ven borrosas por las variaciones de temperatura en la atmósfera o están movidas. La postproducción tampoco fue nada fácil debido al tamaño de la imagen. 

En la imagen se destacaron puntos de referencia conocidos como los lugares de aterrizaje del Apolo 12 o los cráteres más reconocibles como Copérnico o Clavius. En esta Gigamoon pueden verse con un nivel de detalle realmente sorprendente todos estos puntos. Además, en la web de Andrew McCarthy pueden comprarse copias de la fotografía en distintos formatos.